Análisis de Funko Fusion
07/10/2024 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Hace ya algún tiempo que los muñecos Funko llegaron a nuestras estanterías, convirtiéndose en uno de los objetos de merchandising más asequibles para la mayoría. Si bien algunas opciones se van un poco de precio, la verdad es que lo normal es encontrar alguno que nos guste a precio económico. Algo que no sólo lo hace tentador como capricho sino también como regalo socorrido para aquellas relaciones que todavía se están formando. Y si bien no gustan a todo el mundo, la realidad es que no se puede negar que su catálogo es tan amplio como alcancemos a imaginar. Si una serie, película o videojuego ha tenido notoriedad, hay altas probabilidades de que tenga unos cuantos Funkos. Y conociendo el éxito que otras franquicias jugueteras han tenido en el medio, mucho estaba tardando en llegar un juego como Funko Fusion.
Nuestra aventura comenzará en la fábrica de Funko, donde unas extrañas criaturas están tomando el control de sus múltiples plantas, llenando de plasma los WonderWorld. Por si fuera poco, su cabecilla, Eddy, ha robado la corona del rey Funko y está tratando de conquistar estos mundos, poniéndolo todo patas arriba. Por suerte, la corona ha dividido su esencia, lo que nos da una oportunidad para enfrentarnos, y puede que incluso derrotar, a Eddy. Y, como no podía ser de otro modo, nos tocará visitar los diferentes WonderWorlds para recabar coronas que aumenten nuestras posibilidades.
La fábrica Funko está dividida en tantas plantas como franquicias componen la base de Funko Fusion, sirviendo la propia fábrica como cuartel principal. De este modo, nos sumergiremos en Jurassic World, Scott Pilgrim vs. the World, The Thing, The Umbrella Academy, Masters of the Universe, Hot Fuzz y Battlestar Galactica. Y en cada planta iremos desbloqueando accesos a diferentes escenarios de estos mundos según avancemos en su historia. Si bien es cierto que, una vez reunamos las coronas necesarias, podremos abrir la siguiente planta. De este modo, no sólo desbloquearemos un nuevo mundo, sino también a sus personajes. Algo especialmente importante si queremos dar una segunda vuelta por un mundo para obtener todo lo necesario para completarlo.

Podremos alternar entre los cuatro personajes de cada franquicia acudiendo a una Popbox, aunque no será algo que hagamos por simpatía. Cada uno cuenta con diferentes armas cuerpo a cuerpo y a distancia, y algunos de ellos tienen habilidades especiales. Además de sus propias estadísticas de velocidad, salud y energía. Por tanto, no importa si nos gusta Ramona Flowers, ya que si no se nos da bien su estilo de combate, escogeremos a otro. Y dado que las hordas de enemigos y algunos jefes mayores y menores pueden ser enervantes, no será raro que optemos por armas automáticas siempre. Y dejaremos a un lado nuestras preferencias sobre tal o cual personaje.
De hecho, esto fue lo que hizo que Funko Fusion me dejara un sabor agridulce. Si bien es cierto que no soy afín a disparar con mando, en este juego se me hizo especialmente bola. Y no tanto por la puntería, porque cuenta con asistencia al apuntado regulable y hace su apaño. Más bien es que había puntos en los que atinar en la ventana de tiempo para disparar resultaba complicado. Y dado que algunos puzles y combates requerían de esta precisión, hacía que la frustración fuera inevitable tras la quinta repetición. De hecho, más de una vez, era más sencillo desactivar la asistencia al apuntado que mantenerla. Lo cual no deja de resultar irónico. Y en más de una ocasión eché en falta poder fijar un objetivo.
También puede jugarnos malas pasadas la mecánica de calentamiento del arma, ya que por mucho cuidado que llevemos, nos dejará con el culo al aire. Algo entre poco y nada compatible con algunas oleadas de enemigos o cuando éstos se juntan con otros más grandes. Además, el combate cuerpo a cuerpo es más bien poco útil, ya que el personaje acababa recibiendo más de lo que da. Y aquí nada tiene que ver la puntería, sino más bien el cúmulo de enemigos disparando.
En cualquier caso, encontraremos varias formas de curarnos a lo largo del escenario. Sobre todo, cofres que si abrimos con Vinyl nos otorgarán armas más potentes, con munición limitada, y refrescos curativos y de otros “sabores”. De este modo no sólo restableceremos nuestra salud, sino que también podremos volvernos invisibles o aumentar nuestra velocidad, entre otros efectos. Y un detalle simpático, a la par que curioso, es que recibiremos algo de Vinyl si reciclamos los recipientes. Y no es que obtener esta moneda del juego sea difícil, ya que aparecerá cada vez que golpeemos objetos, pero no deja de ser un mensaje positivo bien integrado.

Por su parte, utilizaremos Vinyl para abrir cofres, revivir a nuestro personaje, conseguir coronas y moldear objetos, aunque primero tendremos que conocer la receta. Para ello, en el primer escenario de cada mundo, conseguiremos las piezas necesarias para aprender a moldearlos. En adelante, cada vez que necesitemos esa herramienta en ese mundo nos saldrá gratis. Sin embargo, utilizar un objeto de otro mundo costará cierta cantidad de Vinyl. Y los necesitaremos para conseguir elementos extra del nivel.
Y así como he dicho que el combate puede resultar tedioso y enervante, debo admitir que Funko Fusion gana mucho en exploración. Al tratarse de salas acotadas, podremos cumplir con la misión principal y, antes de coger la corona que nos permitirá continuar o regresar a la fábrica, seguir explorando. Así, podremos activar cofres que invocan una pequeña oleada de enemigos o buscar los objetos a destruir para obtener sendas coronas. También será un buen momento para enfrentarse al reto de accionar cuatro interruptores en un tiempo limitado. O buscar la tarjeta de Cameo que nos permitirá conocer, y ayudar, a un personaje de otra franquicia. Sabremos todo lo que hemos conseguido y si nos queda algo desde el apartado correspondiente del menú de pausa.
Otro punto positivo de Funko Fusion es su humor, que si bien es sencillo, conseguirá sacarnos alguna que otra sonrisa. Y no sólo con diálogos, sino también con detalles como lo que nos ocurre al caer de cierta altura o algunos elementos decorativos. También encontraremos algunas pistas sobre lo que podemos hacer en determinados puntos, aunque a menudo seguiremos teniendo que estrujarnos el cerebro. En cualquier caso, una vez terminada la historia de un mundo, sabremos cómo funciona el resto. Y es que si algo tienen en común es que la dinámica será la misma con cambios muy ligeros.
Esto significa que es recomendable jugar en pequeñas tiradas para evitar sentir el efecto de la repetición. Sobre todo si desconocemos las franquicias que conforman la base del juego, donde se pierde bastante el fenómeno fan y nos centraremos en las tareas. Eso sí, deberemos salir a la fábrica para guardar nuestro progreso, ya que el sistema de autoguardado sólo asegura nuestro avance al finalizar el nivel.

En cualquier caso, con sus luces y sus sombras, Funko Fusion es una oportunidad para pasar un buen rato recorriendo los mundos de nuestras franquicias favoritas. O, al menos, de aquellas que conocemos por ser míticas. Y si bien le lastran el combate y la mimetización de los niveles, resulta entretenido para sesiones cortas de juego. Sobre todo si nos centramos en buscar los cameos y los detalles humorísticos de los niveles. Además, su apartado audiovisual hace la experiencia infinitamente más agradable, ya que no sólo tiene un estilo muy vistoso, con armas para nada mortales: nos acompañará en todo momento una banda sonora que se adaptará a cada escenario con temas que nos harán bailotear en el asiento.
También se prevé que en algún momento se active el multijugador online para grupos de hasta cuatro jugadores, lo que mejorará la experiencia sin ninguna duda. Y es que ya sabéis lo que a mí me gusta juntarme con otras personas para dar unos tiros a oleadas de enemigos. Algo a lo que le sienta muy bien el DLC de Team Fortress 2 o, mejor aún, el de The Walking Dead.
Por lo tanto, si os gustan los muñecos Funko, los juegos en los que golpear objetos da dinero y los chascarrillos de sonrisa tontorrona, éste es vuestro juego. Además, para amantes del formato físico, Meridiem Games nos trae Funko Fusion para PlayStation 5 y Xbox Series X. La edición física de Nintendo Switch tardará en llegar, pero lo hará. Eso sí, sólo el juego, que ya no os cabe un muñeco más en la estantería. Lo sé yo, lo sabe Meridiem y lo saben los Funkos, que lo ven con sus ojitos.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

