Análisis de Papetura Craft Edition
05/11/2024 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Hace algunos años tenía la costumbre de resolver rompecabezas con el móvil antes de dormir. Por la razón que sea, esto me adormecía lo suficiente como para conciliar el sueño sin mayor problema. Salvo cuando algún puzle se me atragantaba, logrando el efecto contrario. En estos momentos, acababa recolocándome en la cama y centrando toda mi atención en encontrar la solución. Lo que conseguía estresarme y despejarme, echando por tierra toda la rutina de sueño… y razón por la que cambié los rompecabezas por los libros. ¿Que por qué os cuento esto? Porque jugando a Papetura Craft Edition desde la comodidad del sofá, experimenté de nuevo aquellas sensaciones. En especial, lo de tomar una postura de concentración y devanarme los sesos para encontrar una solución.
En esta aventura de puzles, encarnaremos a una hoja de papel cuyo nombre es Pape. Desconocemos nuestro origen o la razón por la que comenzamos con Pape encerrado en una extraña prisión. Lo único que tendremos claro será que debemos salir de ahí. ¿Cómo? Lo descubriremos tan pronto como empecemos a movernos e interactuar con los elementos de la sala. Y eso será lo que hagamos en adelante.
La historia se irá desentrañando conforme avancemos, aunque será la persona a los mandos quien hará las deducciones pertinentes. No habrá diálogos, notas o cinemáticas que muestren lo que ha ocurrido o sucede a nuestro alrededor. Ayudaremos a Pape a escapar del lugar, enfrentándonos a puzles y obstáculos que no harán la huida sencilla. No deberemos preocuparnos por luchar, pero sí debemos tener cuidado para que Pape no sufra daño o quede atrapado. Por suerte, esto sólo reiniciará nuestra posición, retrasando ligeramente nuestro escape.
De hecho, Papetura no nos ocupará más de un par de horas, incluso aunque nos atasquemos en todas y cada una de las zonas que recorreremos. Algo que puede ocurrir con mayor frecuencia de lo que esperamos, ya que algunos rompecabezas hacen honor a su nombre. Y si nos pillan en un día de rigidez mental, cerebro frito o como lo queráis llamar, la verdad es que puede costarnos dar con la solución. Sin embargo, experimentar interactuando con nuestro entorno, probando todo aquello que se nos ocurra, hará que demos con la respuesta tarde o temprano. Incluso volver sobre nuestros pasos puede ayudarnos a avanzar.
En cualquier caso, si no damos con la clave para continuar, tenemos una forma de conseguir una pista. Pape encontrará la inspiración divina que necesita(mos) si superamos un minijuego. Cada vez que busquemos estos consejos, Pape se imaginará a un bicho que debe alimentarse de otros más pequeños, evitando sufrir daños. Si algo nos golpea, escupiremos los bichos recolectados y tendremos que volver a empezar. En cuanto nos comamos a todos nuestros objetivos, veremos la forma de avanzar en nuestra aventura.
También podremos echar un vistazo a nuestro inventario, en caso de que la solución tenga que ver con objetos recolectables. Del mismo modo que tendremos la opción de ver cuántos niveles hemos completado y cuántos nos quedan por recorrer. Sin embargo, esto no será algo que nos pida el cuerpo, ya que nos sumergiremos con tal intensidad que el tiempo pasará volando sin apenas darnos cuenta. En especial en aquellos momentos en los que nuestra concentración esté focalizada en dar con la solución de un puzle.
Y si bien puede parecer que su duración es algo escasa, la realidad es que Papetura está tan bien hilado que nos parecerá simplemente suficiente. Cualquier sala extra sería un añadido sin lugar a dudas, pero también podría significar alargar innecesariamente un buen juego con todo lo que ello implica. Además, por mucho que disfrutemos resolviendo sus puzles u observando a Pape, a su gatuno acompañante y a otros personajes, la verdad es que el peso recae en el apartado audiovisual.
Todo está realizado en papel, desde las criaturas con las que nos toparemos hasta los escenarios que recorreremos. Y disfrutaremos sobremanera si nos dejamos envolver por su banda sonora, que se adapta a cada situación con mimo. De modo que recomiendo encarecidamente hacerse un fuerte de mantas, cojines y almohadas y sumergirse sin mirar el reloj. Habrá momentos de tensión marcados por los rompecabezas y la sensación de no dar con una respuesta, pero no llegará a crispar nuestros nervios. Y encontrar la solución resulta muy satisfactorio.
Además, podemos modular el volumen, la iluminación y la vibración de los mandos, de modo que será sencillo adaptar la experiencia a nuestro gusto. Y no encontraremos textos o elementos que pongan a prueba nuestra visión o exijan que juguemos en una pantalla más grande, fuera de nuestro fuerte de confort. Tampoco encontraremos problemas de rendimiento, juguemos en modo portátil o en televisor, en la versión para Nintendo Switch. Y podremos consultar los controles en cualquier momento, aunque serán tan sencillos e intuitivos que no será necesario.
Por su parte, Meridiem Games nos trae Papetura Craft Edition para amantes del formato físico a partir del 5 de noviembre. Esta edición para Nintendo Switch y PlayStation 5 incluye una preciosa funda, un pequeño libro de arte y un código para descargar la BSO. Algo que hará las delicias de quienes quieran conocer más sobre el diseño del juego o disfrutar de la banda sonora sin tener que jugar. Aunque su corta duración, especialmente una vez sabemos cómo resolver sus puzles, lo convierten en un buen lugar al que volver. Incluso por el mero placer de sumergirse en ese extraño lugar. Y puede que con cada visita encontremos un nuevo detalle que nos haga pararnos otro tanto. Y que un juego de apenas un par de horas acabe acumulando decenas de ellas.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

