¿De verdad te gusta esto?
29/06/2025 | Darkor_LF | No hay comentarios
Hace poco se ha estrenado la segunda temporada de Andor. Quizá la conozcáis si sois fans, porque mucha gente se acercó a Star Wars por ella. Esto no es un comentario snob de repartir carnets ni mucho menos, sólo me llamó la atención que uno de los argumentos por los que la gente la veía era porque tenía un tono más oscuro y adulto, pero también que no había Jedis. Es decir, no tiene una de las cosas que caracteriza a Star Wars. Si sólo te gusta Andor, ¿de verdad te gusta Star Wars?
En este caso podríamos decir que sí porque, aunque no tenga Jedis, está el Imperio de las originales, salen personajes importantes de las películas, sale Yavin, etc. Puede que no haya Jedis, pero sí tenemos intrigas políticas en el Senado, con los funcionarios del Imperio de fondo. Todo esto con una marcada imagen y forma de operar que hace que, pese a la falta de Jedis, sí sea la idea de Star Wars, aunque no vayas a disfrutar el resto de series por igual.
¿Por qué he empezado esta diatriba sobre Star Wars y Andor? Porque cuando salió Clair Obscur: Expedition 33 no dejaba de pensar en ella y cómo una parte de la gente que lo acogió con entusiasmo lo hacía diciendo que “Es así como se debe hacer un JRPG», «Es el mejor JRPG de los últimos 20 años» y mensajes similares. Mensajes un poco parecidos a los que se podía entrever de algunas personas que se suponen fans de Star Wars.
Debo de confesar que cuando la gente alaba un juego con ese entusiasmo de ser lo mejor que ha pasado, mi reacción inicial es alzar mucho la ceja con desconfianza. No porque crea que la masa o un grupo de personas no tenga ninguna clase de criterio, sino porque desconfío de que algo sea total y absolutamente perfecto. Si encima se dice que un estudio con origen en Francia había hecho el mejor JRPG de los últimos años, permitidme desconfiar y pensar en nuestro viejo conocido racismo.

Antes de hablar sobre esto último, quiero señalar mi principal problema para jugar Expedition 33: los parrys. Mi opinión está totalmente sesgada por ser la clase de persona que los usa por obligación y de casualidad. Gasté toda mi habilidad de contraataques en Kingdom Hearts farmeando experiencia con el Titán de hielo, hazaña que sólo fui capaz de hacer de joven. Podéis imaginar mis aspavientos de señora victoriana al saber que habían puesto parrys y esquivas obligatorios en un RPG por turnos.
Hay RPGs que tienen pequeños QTE en los turnos. La saga Paper Mario es una de ellas. El reciente Sea of Stars también los usa y no son casos aislados. Son una forma de darle dinamismo a los combates por turnos y, ante todo, suelen ser altamente recomendables de ejecutar y también permisivos. Puedes pasarte el juego sin hacer ninguno perfecto, pero sufrirás. Por lo que he oído, no es el caso de Expedition 33, donde hay combates donde da igual la estrategia: o haces parry, o adiós muy buenas, sobre todo en el tramo final.
Dejando de lado las decisiones de diseño y lo que opine de ello sin haber jugado, si han tenido que meter parrys a un JRPG para que juegues uno tras mucho tiempo, ¿de verdad te gusta el JRPG o es que te gusta hacer parrys?
Resulta complicado circunscribir a qué género pertenece un videojuego, pues la definición cambia juego a juego, con la mezcla de influencias y otros elementos añadidos. Incluso géneros muy definidos hace años cambian su definición para acoger otros elementos o crear su propia definición. Por ejemplo, tenemos los rogues, pero desde la llegada de Slay the Spire tenemos los rogues deckbuilders como otro género independiente y con una serie de características propias.
Otro ejemplo sobre lo que define a un género, o en este caso saga, es Final Fantasy (FF). Si nos centramos en sus entregas principales, no hay prácticamente ninguna igual, todas cambian mínimo a nivel mecánico. Tenemos turnos, turnos activos, sin turnos… Hay árboles de habilidades, clases cerradas, clases abiertas, tableros de habilidades… Sin embargo, sigue habiendo una serie de elementos comunes: combates aleatorios, ganar dinero y experiencia para mejorar al personaje y el equipo, probablemente una mecánica para mejorar objetos con materiales raros… La ambientación y tipo de historia también cambia de un juego a otro, aunque siempre acabamos teniendo que ir a matar a un dios o dioses.

Sin embargo, la introducción del parry como base mecánica me parece blasfemo para un JRPG. No por la presencia de QTE, sino que sean obligatorios y pases a depender de tus reflejos para poder llegar al final. He dicho muchas veces de broma que yo los JRPG los juego con varios niveles más de lo que debería porque así no tengo que pensar. Es algo que forma parte de estos juegos: si tú quieres pasarte muchas horas farmeando para no pensar la estrategia a seguir, es tu decisión. Pero también puedes planificar con cuidado el equipo y habilidades que usas para poder planificar tu estrategia.
Volviendo al caso de Final Fantasy XVI, es uno muy distinto a los habituales, sobre todo por tono y la forma de desarrollar las habilidades. Al principio me quejé mucho de él, y sin embargo, con el paso del tiempo, considero que es un experimento que no terminó de saber manejar bien las cosas, pero es un FF muy digno. Sin embargo, hay algo que no le voy a perdonar nunca: no existe afinidad elemental. En FF, descubres que un monstruo se cura con Aero de la peor forma posible. Es parte de la gracia, salvo aquí. Sigo enfadada por tirar Piro a un Bom y que no pase nada. Porque parte de la estrategia cuando juegas a un FF es saber a qué monstruo le debes lanzar determinados tipos de hechizos. Este es uno de los motivos por los que me gusta jugar JRPG, porque son juegos que no dependen al 100% de mi habilidad, sino de pensar un poco antes de tirarme a pecho descubierto contra un Molbol. O ir veinte niveles por encima, según el tiempo que tenga.
Por este motivo, si hay que incluir parrys para que te acerques después de treinta años a un JRPG, ¿de verdad te gusta el JRPG? ¿Es posible seguir considerando Expedition 33 un JRPG al incluir los parrys en su combate por turnos? Porque lo que me chirría de todo este asunto no es sólo que se base en turnos, para dejarte planificar la estrategia, sino la inclusión del elemento de moda para atraer a gente que lleva treinta años sin tocar algo del género. He leído algún comentario sobre cómo es lo mejor que ha pasado al JRPG desde FFVII (el original), lo que me lleva a preguntar cuántos JRPG ha tocado esa persona desde que jugó FFVII con diez años.

Esta gente que tanto ha disfrutado Expedition 33, ¿se hubiera acercado a él si no tuviera parrys y se hubiera vendido como un «homenaje» a los JRPGs? Esta gente de golpe tan entusiasta, ¿probará otros juegos similares, como Sea of Stars, o se echarán para atrás porque ya parece muy japonés?
Porque no hay que obviar lo que comentaba al principio. Sigue existiendo un racismo subyacente frente a los juegos japoneses. Que se nota más cuando se dice que un estudio occidental ha venido a revolucionar el JRPG. Todo esto sin dejar de lado cómo, hace 10 años, se puntuaban peor algunos juegos sólo por ser «muy japoneses». No hay más que ver cómo sólo en los últimos años han empezado a llegarnos remakes de juegos que, o no llegaron o pasaron bajo el radar por ser muy raros, como los Persona, los Yakuza (juegos de nicho), el primer NieR, o Demon Souls.
Si no hubieran llegado los Souls y la gente no hubiera dejado de lado sus prejuicios respecto a los juegos japoneses, ¿tendríamos estos remakes o seguiríamos condenados a no catarlos porque las desarrolladoras no se arriesgan a traerlos a un mercado que los desprecia?
Sólo cabe preguntarse que si Expedition 33 te ha hecho jugar por primera vez en años un JRPG porque tiene parrys y es de un estudio occidental, ¿de verdad te gusta el JRPG o sólo te gustó FFVII y no has vuelto a tocar otro en tu vida? ¿De verdad te gusta este género o sólo te gustó un juego concreto, en un momento concreto? No pasa nada si es el caso. A mí no me gustan todos los JRPG, pero es un género que sé que me gusta. Por otro lado, con el paso de los años, he descubierto que los simuladores de ciudades tienden a no gustarme, sólo casos muy concretos y no por ello considero que sea un género que lleva sin hacer nada bien desde Zeus. Señor del Olimpo. Es importante saber si de verdad te gusta algo, o sólo un caso concreto, y no pasa nada por ello.
Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

