No hace falta hacerse con todos
Los logros, ¿cuándo dejaron de ser divertidos?
21/09/2025 | Azka Laura | No hay comentarios
Los logros son bien conocidos en el mundo del videojuego, pero por si acaso definamos de forma general en qué consisten. En principio son objetivos extra de un juego. No tienen que formar parte de este. En la mayoría de los casos vienen de la mano del sistema de la plataforma en la que lo juguemos, por lo que tampoco aporta ninguna recompensa dentro del juego. Es un trofeo simbólico, un reconocimiento de que has realizado una pequeña o gran hazaña relacionada con un título. Nada más. Y sin embargo son muy importantes en este mundo que son los videojuegos.
Ya había logros allá por 1990. El juego E-Motion, disponible para Amiga, contaba con cinco secretos a modo de easter eggs. Pero no es hasta 2005 cuando se popularizan gracias al sistema de trofeos de Xbox 360. En 2007 le sigue Steam, y finalmente, en 2008, se suma también Playstation 3. Es curioso que siendo la última es la que más fama ha adquirido, siendo su término Platino (o su variante en forma de verbo platinar/platinear) uno de los más usados actualmente para indicar que se han conseguido todos los logros de un título. Esto se debe al gran éxito de las consolas Playstation, por lo menos en nuestra región. A día de hoy, 2025, Nintendo aún se resiste a sumarse a esta tendencia. Siempre a su ritmo.
En mi caso lo experimenté primero en World of Warcraft. A finales de 2008 implementaron una serie de logros bien diferenciados: por explorar el mapa, por derrotar enemigos, por mejorar la creación de objetos o incluso pescar. Una larga lista que añadía nuevos objetivos al juego online multijugador. En este caso sí que incluía recompensas para quienes quisieran ir a por ellos. Pero además eran útiles para demostrar que tenías experiencia con algún jefe de mazmorra y así encontrar grupo más fácilmente. Pues, obviamente, podías enseñarlos a los demás jugadores y presumir de ello. Los logros aunaban el encanto de obsesionarte con completar todo lo que te ofreciera un juego con la satisfacción de mostrarlo a los demás en cualquier momento. Tremendo combo.

A mí me encantaba que me recompensaran por cosas que iba a hacer de todas formas, como explorar cada rinconcito del mapa. Pero si en tu caso necesitas algún tipo de motivación para hacerlo, los logros van perfecto para ello. Los hay que simplemente piden llegar a cierto punto del juego, pero también otros que quieren que hagamos cosas loquísimas, como el de Rock Band 2 que necesitabas estar 6 horas tocando sin parar y sin fallar. Los logros quieren que profundicemos en el juego, que lo disfrutemos un poco más o quizá retarnos, pero lo más importante, no son necesarios ni obligatorios para pasarse el título. Es solo un extra que puede resultar interesante.
Y sin embargo, con el tiempo y el éxito de estos, muchos juegos se han visto obligados a ponerlos o han abusado de ellos. Aprovechando el sentimiento de satisfacción por conseguirlos todos y presumir de los más difíciles, algunas veces nos encontramos con objetivos que simplemente alargan las horas de juego con acciones repetitivas en cantidades imposibles. Por ejemplo, puede que hayáis escuchado en nuestros podcast de Patreon, Las Croquetillas, a Aonia quejarse de lo tedioso y cansado que ha sido conseguir todos los de Animal Crossing: New Horizons. Y es que el juego no solo te pide que entres diariamente durante un año, sino que también te reta a hacer una cantidad innecesaria de muebles o herramientas. Me pregunto si conseguiremos que Aonia vuelva alguna vez a otro Animal Crossing, o incluso al DLC de este mismo título.
Personalmente considero los logros algo agradable de obtener si están en mi camino, pero no suelo ir en su busca, y menos si requieren mucho tiempo o esfuerzo, pues mi pila de videojuegos es demasiado larga y no suelo disfrutar de estos trofeos. No obstante, el hecho de que existan, estén ahí, ya supone una presión para mucha gente. O el sentirse menos fan de un título, por mucho que te guste, solo por no tener todos sus logros. O tal vez mejor jugador, llegando a necesitar superar un juego en máxima dificultad, aunque para ello pidas un poco de nerfeo al jefe final. O incluso hacer trampas por tenerlo.

Está claro que la propuesta era buena, pero con el tiempo se han creado dinámicas bastante perniciosas en torno a este sistema. Y no creo que vayan a eliminarse por ello. Eso sí, en ocasiones encontramos títulos que no quieren implementarlos. Pero también está otra opción que me ha llamado mucho la atención por lo original, la que nos propone Wanderstop. Aunque no es muy diferente a la que ya nos ofrecen otros juegos, que se consiguen simplemente pasándonoslo de principio a fin, tiene una forma de presentarlos bastante inesperada. Porque es literalmente eso, aparecen cuando menos te lo esperas. Los títulos y descripciones de sus logros tienen que ver con lo que trata la historia pero de una forma bastante amplia, ambigua. Es difícil concretar exactamente después de qué acción o acto nos lo van a dar, pero además es que no lo hacen ahí. Estás simplemente limpiando una taza de té sucia, o barriendo un poco, o incluso tal vez estás corriendo hacia un nuevo cliente y ¡ZAS!, salta el cartelito.
Por si no conocéis el título, controlamos a una guerrera que pasa por un mal momento y necesita un descanso, una pausa en su violenta vida, por lo que acaba preparando té en un lugar de lo más extraño. Wanderstop cuenta con once logros en total. Muy poquitos para lo que suele ser habitual. Los primeros se llaman Su Talento y Mucho Tiempo. La descripción del primero solo dice: “Usaron su talento contra ella”. Podemos suponer que a la protagonista le pasó algo relacionado con su don para el combate, que se aprovecharon de ella, de su habilidad. Pero no parece concordar con la explicación que recibimos al inicio. El siguiente reza: “Todo irá bien. Tienes muchísimo tiempo”. Claramente invita a relajarse, tal vez porque ya estamos asumiendo nuestro puesto en la tetería. Boro, el dueño del local, hace referencia varias veces al inicio sobre esto. Que nos tomemos nuestra situación con tranquilidad, que tenemos tiempo. Pero el logro no salta en estos momentos concretos.
¿Qué quiere decirnos Wanderstop con este modo de gestionar los logros? Supongo que no es solo una forma de llamar la atención y ser diferente, de romper con la norma para destacar. Quiero creer que tiene que ver con su mensaje, pues como os comenté justo arriba, el hilo principal de la historia es tomarse las cosas con calma. Y tal vez debamos hacer un esfuerzo, una pausa respecto a la obsesión por coleccionar logros que nos agobian y nos alejan de la felicidad que es simplemente jugar. ¿Podremos conseguirlo? No lo sé, pero ser consciente de ello ya es un paso. ¿No?
Estudiando para hada madrina, que dicen que para estudiar nunca es tarde. Jubilada de los MMOs. Ahora llevando la magia gamer a las nuevas generaciones.
Etiquetas: abuso, ansiedad, competitividad, hazte con todos, logros, obsesión, progreso, retos, trofeos, Wanderstop

