AB81, PO57 TH15
Análisis de TR-49
21/01/2026 | Meren Plath | No hay comentarios
He aprendido a apreciar mucho los retos complicados en videojuegos. Antes me frustraban muchísimo, y no saber cómo avanzar o dar vueltas en círculos sobre pistas me agotaba y me hacía cerrar e incluso abandonar juegos. Sin embargo, en los últimos años, he comenzado a disfrutar más de puzles y acertijos complicados, de tramas enrevesadas y de apuntar absolutamente todo lo que aparece en pantalla. TR-49 me ha puesto contra las cuerdas en más de una ocasión, pero he gozado mucho con todos los retos que me ha propuesto, y me ha hecho pensar mucho fuera de mis propios límites.
Sin querer desvelar mucho de la trama del juego, ya que cuanto menos sepamos mejor, nuestra protagonista, Abigail, tendrá que desvelar los misterios de una máquina de la Segunda Guerra Mundial que se alimenta de libros. Tendremos que desvelar los códigos que oculta este ordenador y su archivo, ya que en él se esconde la clave para cambiar el mundo… O para destruirlo.
TR-49 mezcla el audiodrama con la deducción, ya que iremos recopilando detalles y pistas en las páginas que consigamos desbloquear, y que nos servirán para seguir avanzando en descifrar todos estos secretos. Tendremos que prestar mucha atención a lo que tenemos en pantalla puesto que podemos encontrar pistas en cualquier rincón. Además, es importante mantener un cuaderno al lado para poder ir apuntando pistas y nuestras deducciones, que nos serán útiles para avanzar. Este título nos guiará al principio, pero luego hará que nos busquemos las castañas y que vayamos creando nuestro propio método para averiguar códigos.
Una de las cosas que mejor hace este juego es que nos obliga a aprender cómo funcionan los códigos, y cómo podemos ir encontrando posibles pistas. Cada página a la que accedemos nos da nombres, fechas y relaciones que son relevantes, y que acaban conformando toda la historia. Lo que en un principio parece solo una búsqueda de un libro perdido acaba transformándose en otra cosa completamente diferente. Este es posiblemente uno de los mayores alicientes de este título, ya que al final nada es lo que parece, envuelto en múltiples giros de guión.

El gameplay de TR-49 es bastante sencillo, ya que podemos usar el ratón solamente para navegar por la interfaz de esta máquina, aunque también podremos usar el teclado para introducir los códigos. No tiene mucho misterio, y que sea tan sencillo ayuda a que se pueda profundizar en otros aspectos como la narrativa, el audiodrama y la propia investigación que llevaremos a cabo. Además de navegar los diferentes documentos que encontraremos, tendremos que asociar códigos a títulos de documentos y de libros. Esta parte puede resultar algo más complicada al principio, pero con prestar atención a todas las entradas que aparezcan, podremos sacarlo, y nos acabará resultando una tarea sencilla al final.
Con respecto a este punto, tendremos momentos donde se nos hará muy sencillo poder hacer esas asociaciones, pero ya llegando al final se nos complicará un poco más ya que costará encontrar algunas pistas y códigos, o tendremos el código pero no sabremos cómo llegar a dicho documento. Hay algún momento en el que la curva de dificultad de TR-49 resulta frustrante, especialmente de cara al final, sobre todo cuando tenemos ya muchas cosas identificadas, y no conseguimos dar con otras pistas o documentos que nos puedan llevar a lo que queremos. Sin embargo, y a pesar de que esto pueda echar para atrás a algunas personas, estamos ante un título donde tendremos que probar y equivocarnos constantemente hasta dar con la tecla.
Uno de los aspectos que más me ha gustado es toda la narración en audio que podremos escuchar durante nuestra partida. Todas las personas que van apareciendo logran meternos totalmente en el juego, creando una atmósfera envolvente, llena de misterio y tensión en algunos puntos, y que llegará a ponernos los pelos de punta en determinados momentos. La música y la ambientación sonora son también excelentes y nos meten de lleno en la tensión y en la historia que está viviendo Abigail bajo la iglesia donde se encuentra esta máquina de códigos.
TR-49 destaca también por las referencias que nos encontramos a hechos históricos. Tendremos documentos hablando de la ocupación nazi de Francia, de hechos relacionados con las dos guerras mundiales… Y de hecho, la propia máquina recuerda a Bombe, la que desarrolló Alan Turing para descifrar el código de Enigma, y que fue clave para conseguir acortar la duración de la Segunda Guerra Mundial. Además, el juego y el argumento dejan entrever una crítica hacia la inteligencia artificial generativa. Esta máquina se alimenta de libros y los destruye, y el propio creador explica que sirve para que aprenda. Un fiel reflejo de lo que estamos viviendo ahora mismo.

Por último, este título está solo disponible en inglés, y aunque esté escrito de tal manera que no sea muy complicado de entender, hay momentos y personas que, si no están acostumbradas a manejarse con este idioma, pueden acabar por no entender completamente lo que ocurre en pantalla. Es un juego donde entender lo que sucede y asimilarlo es absolutamente vital para poder resolver el misterio. Además, hay determinados códigos y partes que están íntimamente ligadas al idioma, por lo que será complicado tener una traducción.
TR-49 es una sorpresa bastante agradable y refrescante, donde se mezcla la narración con la deducción y la obtención con pistas para resolver un misterio. Tendremos que prestar atención a absolutamente todo, tomar notas y reflexionar para unir los puntos y entender el código. A pesar de que en algunos puntos su dificultad acabe siendo considerable, estamos ante un título muy disfrutable, hecho a medida para todas aquellas personas a las que les gustan los buenos misterios, los códigos y los giros narrativos.
be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.

