Análisis de The House of Hikmah
07/04/2026 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Desde hace algún tiempo, dedico parte de mi tiempo en redes sociales —que tampoco es mucho— a seguir estudios de desarrollo pequeños. Así fue como me topé con The House of Hikmah, atrayendo mi atención inmediatamente con sus puzles basados en la transmutación de materia. Es decir, en lugar de buscar, y apuntar, códigos o pistas para resolver acertijos, debíamos escoger en qué convertir un objeto para obtener un resultado. Ello, además, a manos de un estudio indie, que no solo suele indicar una duración idónea para fechas con mucho juego, sino también una propuesta diversa. De esas que más allá de romper o no el molde, aportan variedad a nuestras bibliotecas y a nuestras vidas. Que falta hace.
Esta aventura nos sitúa en la Edad de Oro del islam y nos traslada a La Casa de la Sabiduría, donde acompañaremos a Maya en busca de respuestas tras la reciente muerte de su padre. Allí, nuestra protagonista deberá entregar una serie de misivas a los diferentes Académicos del lugar, siguiendo algunas indicaciones. Y si bien cada vez que atravesemos la puerta a sus “despachos” accederemos a escenarios que atentan contra toda lógica, Maya irá bien equipada.
La Llave, un dispositivo creado por nuestro padre, nos permitirá transmutar algunos objetos, permitiéndonos atravesar escenarios de lo más variopintos. Eso sí, nuestra protagonista no trae los conocimientos de casa. De hecho, apenas sabe qué es o para qué sirve el brazalete que porta. Aprenderemos a desenvolvernos con la Llave siguiendo los consejos y recomendaciones de los miembros de La Casa de la Sabiduría. Y un poco por instinto, las cosas como son.
Así, por ejemplo, el cuerpo docente de esta especie de academia alquímica nos enseñará algunas nociones básicas del dispositivo. También las propiedades de cada elemento. Y el resto dependerá de nuestro intelecto. Es decir que, para avanzar, tendremos que ir más allá y jugar con sus propiedades. Y es que la luz no afecta igual a un metal que a un cristal ni estas materias pesan lo mismo. Por no hablar de la importancia de utilizar el éter a nuestro favor.
Cabe decir que no podremos transformar a placer cualquier elemento del escenario. Eso sería puro caos. En los escenarios encontraremos elementos místicos, fáciles de identificar por su patrón distintivo, de los que podremos absorber o cambiar su materia base. Así, por ejemplo, podemos convertir en éter una pared que necesitamos atravesar —si se deja— o convertirla en una superficie reflectante. También aprovechar esta propiedad para hacer llegar un rayo de luz hasta un sensor y abrir una puerta. O mover algunos objetos para hacerlos coincidir tal y como creemos que funcionará.

Sin embargo, no todo será entregar cartas en The House of Hikmah, ya que no tardaremos en toparnos con la Sombra. Este misterioso humo no solo parece estar extendiéndose por toda La Casa de la Sabiduría, sino que provoca ciertas alucinaciones auditivas en quienes se acercan demasiado. Y, como no podía ser de otra manera, aquello que dice esa voz que escuchan no es bueno en absoluto. A fin de cuentas la culpa es un sentimiento muy fácil de manipular. Por suerte, nuestra protagonista no estará sola en su aventura y los Académicos no velarán únicamente por la integridad del lugar y todo el conocimiento que guarda. Además, todos conocían al padre de Maya y le tenían aprecio, qué menos que proteger a su pequeña.
También es verdad que Maya a menudo hace honor a su edad y no dudará en adentrarse en los lugares más peligrosos sin pensárselo dos veces. Aunque, en su defensa, diré que no representa el estereotipo de adolescente visceral y repelente. De hecho, se muestra como una joven bastante respetuosa con los miembros de La Casa de la Sabiduría. Incluso cuando se deja llevar por sus emociones o sus impulsos chocan con las directrices de los Académicos.
En cualquier caso, si compartimos con Maya su afán por querer saber más sobre su padre y su relación con La Casa de la Sabiduría, solo tenemos que explorar bien el lugar. Y es que cada reino que atravesemos oculta un objeto y un documento relacionados con los Académicos y los estudios de su padre. No serán difíciles de obtener, aunque requerirán de un pequeño desvío y algo de destreza por nuestra parte.
Tampoco es que las diferentes salas de The House of Hikmah sean largas, por lo que estos pequeños desvíos apenas nos alejarán del camino principal. A fin de cuentas, toda nuestra aventura se desenvolverá de forma bastante lineal. Y podremos volver a los reinos de cada Académico siempre que queramos, sea por placer o para buscar algún coleccionable. De hecho, frente a la puerta veremos si hemos obtenido ambos o nos dejamos alguno atrás.
Eso sí, al volver, no lo haremos con los nuevos conocimientos adquiridos, sino que reviviremos lo ocurrido en ese reino tal cual. Es decir, volveremos siempre como si fuera nuestra primera vez. Sabiendo lo que debemos hacer, claro está. Por suerte, podemos saltar las cinemáticas y centrarnos en lo importante, los puzles, las plataformas y la satisfacción que produce superar el nivel. Aunque sobre todo lo haremos por el detalle de sus escenarios.

The House of Hikmah es un indie muy indie en muchos aspectos y su estética es uno de ellos. Sin embargo, esto no es algo malo, aunque pueda resultarnos chocante en un inicio. Y es que muestra un apartado artístico curioso, con diseños de personaje que llamarán nuestra atención al principio, pero a los que nos acostumbraremos enseguida. De hecho, cuando esto ocurra no concebiremos que fueran de otro modo. Y es que todo encaja a su manera, comprendiendo que es un resultado buscado. Algo que muestra bien la decoración de los escenarios y el diseño de sus niveles. También la banda sonora que nos envuelve, o la actuación de doblaje redondeando la experiencia.
Actualmente solo se encuentra disponible en inglés y árabe, pudiendo escoger el idioma de interfaz y voces separadamente. Y dadas la historia y ambientación del juego, no puedo sino recomendar ponerlo en árabe subtitulado para incrementar la inmersión. Por su parte, no se trata de un inglés complejo, así que no tendremos mayor dificultad ni para seguir lo que ocurre ni para comprender lo que debemos hacer en cada momento.
The House of Hikmah es una pequeña aventura que no nos llevará más de 6 horas completar. Incluso desviándonos en busca de sus coleccionables o parándonos a conversar y acariciar al búho de La Casa de la Sabiduría. Y si bien es cierto que se trata de un indie muy indie en muchos aspectos, ofrece una propuesta refrescante a través de sus protagonistas, ambientación, plataformas y puzles. Porque puede que nuestra labor como mensajera no suponga un gran aliciente, pero sí lo hará la Llave y su capacidad de transmutar materias. O nuestra habilidad para planear distancias cortas. Al final, Maya aprenderá mucho más de lo que esperaba de su paso por esta curiosa academia. Mientras que quien la acompañe también aportará algo de diversidad a su biblioteca, llevándose una serie de conocimientos que quizá le sorprendan. Y eso es algo que nunca está de más.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie
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