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Análisis de TR-49 – Nintendo Switch
07/04/2026 | Nix | No hay comentarios
Hay juegos que parece que fueron diseñados para una única plataforma, que exigen una pantalla grande, teclado y ratón, e incluso un escritorio en el que poder apoyar la libreta de tomar notas. Juegos que parecen necesitar un “hábitat” concreto para mostrarse como es debido. Esto es, precisamente, lo que pensaba cuando vi que TR-49 había decidido sacar una versión para Nintendo Switch y, para mi sorpresa, me encontré que esa máquina extraña llena de libros que no existen funciona igual de bien que en su versión de PC. Y, si me lo permitís, me voy a conceder el lujo de centrarme en los cambios de esta versión, porque podéis leer en esta misma web lo que mi compañere Meren tiene que contar en su análisis de lanzamiento. Al fin y al cabo, si estáis aquí es porque queréis saber cómo se comporta en portátil.
Mi opinión original sobre jugar a TR-49 en la Nintendo Switch pudo haber sido condicionada por ciertos comentarios externos sobre su versión de iOS. Que si jugarlo en el móvil era de alguna manera “menor”, que si el juego de verdad era el de PC, que si la pantalla pequeña acababa con la experiencia… Comentarios que en parte tenían sentido, porque sí parecía necesitar algo más que un móvil para poder disfrutarlo de verdad, pero en cuanto te pones a los mandos de la Switch ves que empiezan a desmoronarse todos esos argumentos. Y es que, en vez de hacer un simple port, se han molestado en adaptarlo a la consola, y eso se nota. El uso de los Joy-Con es más natural de lo que parece, los cuatro selectores del código se manejan fácilmente con los botones y los joysticks con una lógica que nos cuesta interiorizar un par de minutos, y vemos que todo simplemente funciona. Como mucho, podemos notar cierta fricción al tener que seleccionar letras y números en el círculo de la máquina, pero vemos que tiene sentido que funcione de esa manera. Por otro lado, y esto es algo que se les olvida a muchísimos juegos, permite utilizar la pantalla táctil exactamente como podríamos esperar, introduciendo los códigos, navegando entre páginas y, básicamente, haciendo lo mismo que haríamos con un ratón, pero de forma todavía más natural, aumentando la inmersión en cierta manera.

TR-49 es un juego de audiodrama y eso conlleva que centrarnos en la parte de audio sea algo más necesario que en muchos otros títulos. Por eso, al contrario de lo que suelo hacer tanto en PC como en las consolas de sobremesa, lo primero que hice con la Switch fue conectar los auriculares, convirtiendo mi sesión de juego en una burbuja en la que solo importaba lo que me estaban diciendo. La voz de Liam, esa urgencia que llega desde el intercomunicador, esa emoción que se acaba perdiendo si no está fluyendo directamente a nuestros oídos y que, si no utilizamos unos auriculares de forma activa, se convierte en un sonido en segundo plano mientras vamos leyendo toda la información que nos van dando. Y es que la atmósfera necesita nuestra atención, que no haya nada más distrayéndonos, ninguna notificación, ningún navegador abierto, solo la máquina que está en nuestras manos y esas voces que viajan directamente a nuestros oídos.
Hay otra razón por la que la Switch encaja tan bien con TR-49, y es precisamente la estructura interna que tiene su gameplay. El juego no tiene niveles, ni puntos de control, ni escenas que claramente nos marcan una pausa, sino que decidimos en todo momento cuándo seguir y cuándo parar. Es una exploración continua de un archivo en el que entramos, encontramos un texto que suelta un hilo, lo seguimos, descubrimos tres más, y cuando nos damos cuenta son las cinco de la mañana y no hemos dormido nada pensando en ese texto. Solo una entrada más. Se convierte en una obsesión sin que lo veamos venir, pero al mismo tiempo no nos exige nada, sino que nos permite ir a nuestro ritmo. Y eso, en una consola portátil, se convierte en algo valiosísimo, porque podremos jugar veinte minutos, cerrar la consola y luego retomarlo más tarde, cuando hayamos rellenado tres páginas del cuaderno en el que vamos organizando nuestros pensamientos.

TR-49 es, en su versión de Nintendo Switch, un título perfecto para el tipo de gente que suele jugar en portátil casi en exclusiva. Y es que no necesita una pantalla enorme, ni un mando específico, ni reflejos rápidos ni, lo más importante, muchas horas libres para dedicarle. Exige atención, ganas de querer apuntarlo todo y disposición para cuestionarlo todo, y eso es algo que también podemos considerar portátil. Además, un juego sobre libros, sobre el significado de que algo esté escrito y lo importante que es plasmar una idea en papel, en cierta manera encaja con el formato portátil, porque ¿quién no ha cargado tanto con libros como con consolas portátiles cuando sabía que iba a tener un rato muerto que rellenar?
I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.

