La compleja naturaleza de la humanidad

Análisis de Diablo IV: Lord of Hatred

Análisis de Diablo IV: Lord of Hatred

El odio no descansa y mucho menos en Diablo. Pero, antes de empezar de lleno con Diablo IV: Lord of Hatred y lo que nos llevó aquí, os aviso de que vamos a tratar spoilers de la anterior expansión, Vessel of Hatred. Y si aún no la habéis jugado y os interesa, viene incluida con esta última. Dos en uno, planazo.

Ahora sí, tras el aviso, procedo a destripar un poco el final de Vessel of Hatred para engancharlo con Lord of Hatred y meternos de lleno en esta nueva expansión. En la anterior conseguimos salvar a Neyrelle y derrotar al Heraldo del Odio, pero solo para terminar dándole a Mefisto el recipiente que quería: Akarat. Así, con esta situación tan preocupante nos quedamos, para ahora continuar y vivir el engaño. Con el aspecto del antiguo santo, ahora resucitado milagrosamente, promete a las masas la salvación de este mundo lleno de dolor y sufrimiento. ¿Quién se puede resistir mientras deja actos prodigiosos a su paso? 

Por supuesto no es lo único que hace. Mientras las tierras por las que pasa se ven arrasadas, para así presionar aún más a la población. Y, como no podía ser de otro modo, intenta quitar de en medio a las únicas personas que suponen un peligro, pues saben la verdad y pueden tener poder para pararlo. Entre esas personas se encuentra nuestro personaje, por supuesto. Podemos continuar la historia desde el reino eterno o empezar de cero en el de temporada. Sea como sea, contamos con dos nuevas clases. Por un lado el paladín, que solo estaba disponible para aquellos que tuvieran la precompra, y por otro el brujo. Dos polos opuestos, adalid de la luz y señor de los demonios. Y vienen con grandes cambios en el árbol de habilidades para todas las clases.

Ahora las opciones se amplían. No solo porque con la expansión viene una subida de nivel hasta 70, con los puntos extra que esto conlleva, sino que además se centra en las habilidades y cómo funcionan, dando más elecciones y variedad. También sufre cambios el árbol de leyenda, que se amplía con más puntos y glifos, y añade los nodos. Estos últimos pasan a primer plano en prioridad, ya que añaden bonus estadísticos mucho más interesantes que los de los glifos.

Pero primero tendremos que viajar a Skovos, la nueva zona de Diablo IV: Lord of Hatred. La cuna de la creación. El lugar en el que la humanidad dio sus primeros pasos de la mano de Lilith e Inarius, y donde Mefisto quiere exterminarla para siempre. Lo perseguiremos en pos de pararlo y encontrar un arma ancestral que nos ayude en esta misión. Esta nueva zona es una isla y parece sacada de fotos de lugares típicos del Mediterráneo. Es hermosa, pero la ruina viene a por ella, y pronto estaremos matando demonios, piratas y horrores de la naturaleza por sus costas y ruinas antiquísimas. Uno de los aspectos interesantes de la cultura del lugar es que tienen conocimiento del origen de la humanidad, por lo que respetan a ángeles y demonios por igual. O deberían.

Aunque la historia se desarrolle en esta nueva región, Diablo IV sigue aprovechando todas sus zonas al máximo. Podemos realizar eventos, por ejemplo del Árbol de los Susurros, en cualquier parte. Y las mazmorras y zonas clave anteriores lo seguirán siendo. Es más, para el endgame contaremos con una mesa para hacer nuestros Planes de Guerra. Un sistema con el que gestionar poco a poco, según subamos nuestro nivel de leyenda y dificultad, todos los retos, instancias, eventos y mazmorras que estén disponibles. Gracias a esto obtendremos recompensas extra, teletransporte directo y no necesitaremos llaves especiales. Eso sí, puede que no podamos acceder a lo que queramos, pues nos saldrá a elegir algunos de estos de forma aleatoria. Pero contamos con tres reinicios al día para ayudarnos. Así subir leyenda y mejorar nuestro equipo será mucho más fácil y cómodo.

Esto también viene acompañado de una sección para cada actividad donde contarán con un árbol de puntos donde podremos personalizar la dificultad y recompensas. De esta forma será más interesante enfrentarnos a estos retos de forma repetitiva y filtraremos el botín. Una optimización del sistema que hará las delicias de quienes tengan más experiencia en el título. Y no será problema para quienes se aventuren por primera vez, pues se abre de forma progresiva, dando tiempo a mejorar nuestro juego y entender cómo funciona.

Diablo IV: Lord of Hatred - Senda de habilidades bloqueada por nivel

Para lo que puede que sí necesitemos guía es para el nuevo sistema de crafting que supone el cubo horádrico. En cierto punto de la historia tendremos acceso al mismo, abriendo un sinfín de posibilidades, que aprovecharemos al máximo según avancemos en el endgame. Con él podemos mejorar, transmutar, amalgamar y más, tanto materiales como piezas de equipo. Será más barato que encantar, que ahora pasará a un segundo plano. Podremos hacer combinaciones dentro del cubo para intentar mejorar una pieza gastando prismas de afinación o aprovechar varias repetidas para conseguir algo diferente. Las posibilidades son bastante amplias.

Una de las cosas que se pueden mejorar en el cubo son los elementos del nuevo sistema de talismán. Otra forma de mejorar nuestras habilidades y estadísticas, con interesantes pasivas. El elemento central, los sellos horádricos, pueden desbloquear de tres a seis huecos donde pondremos los dijes, los cuales pueden hacer set con beneficios que van desde experiencia u oro extra, hasta más velocidad o daño de algún tipo. Otro aspecto más a subir junto a nuestra arma y armadura que harán la experiencia más variada y, por supuesto, más compleja.

Pero para mejorar todo nuestro equipo será importante mejorar nuestro nivel de dificultad. Diablo IV cuenta con un modo normal que es muy fácil y podemos arrasar bien con las hordas de enemigos. Pero en el momento en el que aspiremos a aprovechar todo el contenido final al máximo necesitaremos subirlo para conseguir mejores recompensas de los jefes. No temáis, con la nueva expansión se han aumentado el número de niveles de dificultad, sí. Ahora contamos con doce niveles de tormento, más el normal, difícil, experto y penitente. Los últimos de tormento son realmente difíciles. Un reto para los más sádicos. Pero entre tanto se ha suavizado la subida, por lo que pasar de un nivel a otro no será tan doloroso y podremos poner a prueba sin tanto miedo nuestra mejora de equipo o habilidades.

Esto también ha influido en las misiones y objetivos de temporada, en caso de que no juguemos en eterno claro. Los rangos suelen desbloquearse un poco de la mano de la subida de dificultad a la hora de afrontar alguna mazmorra o instancia. Por lo que ahora contamos con un máximo de nueve rangos que nos irán recompensando de forma cada vez más interesante. Aquí podremos conseguir bendiciones que mejoren, por ejemplo, los materiales obtenidos al romper equipo, pero también puntos de habilidad o de leyenda extra. Por supuesto, la mayoría de los retos que nos proponen será posible realizarlos una vez tengamos nivel máximo.

Diablo IV: Lord of Hatred - Pesca de corvina de línea brillante

Y podría decirse que ya os he mencionado todo lo importante que trae Lord of Hatred, pero sería mentira, porque ahora también tenemos: Pesca. Sí, una vez hagamos una misión secundaria bien cortita, podremos ponernos a pescar en zonas con acceso a masas de agua, y que no quede muy lejos del borde a ser posible. Bueno, mentira, también podemos pescar en lava. No, no me preguntéis cómo es posible. Lo hizo un mago. El sistema de pesca es muy sencillo y los peces son meramente coleccionables, pero es entretenido y distraído entre tanta masacre. Además, si pulsamos rápido en el momento de picar, podemos conseguir algo de botín extra, normalmente otro pez o algo de basura, pero otras veces no. ¿Qué sorpresas puede traer la marea?

No puedo tampoco dejar de mencionar lo bonitos que son los escenarios, tan cuidados y llenos de detalles. Y que la banda sonora no se queda atrás solo por ser una expansión. Sigue siendo epiquísima, al igual que la historia, que amplía lore y nos aprieta el corazón como el primer día. Tanto es así que tenemos historia extra disponible sobre Neyrelle, Lorath y la reina Adreona en formato vídeo, en su canal de YouTube, y formato PDF y en español en su web. Por supuesto también en YouTube está la banda sonora y un videoclip de la canción Reward the Scars de Korn. Detallazos.

Y si estáis dentrísimo de lo que es Diablo IV, la edición Ultimate trae muchas recompensas estéticas de armaduras, monturas, mascotas y armas, pero también platino, más casillas para personajes y otra pestaña para el alijo.

La expansión ha comenzado con la temporada del Día del Juicio y elementos cosméticos de temática Warcraft, pero si no fuera suficiente para animarnos a entrar, también ha puesto como recompensa la corona del odio. Esta irá para todos los jugadores que participen en la lucha si se llega a doscientos sesenta y seis millones seiscientos mil puntos de leyenda. Casi nada. Yo estoy ya en ello. Y es que es difícil resistirse cuando en la anterior expansión dejaron tremendo cliffhanger y esta viene, además de con más dramón, con unos cambios muy interesantes del sistema de crafting, obtención de loot y árbol de habilidades. Bueno, sin dejar fuera machacar a hordas y hordas de demonios, que eso siempre es un placer. Puro Diablo.

Cómprame un café en ko-fi.com

Azka Laura
Azka Laura @AzkaLaura

Estudiando para hada madrina, que dicen que para estudiar nunca es tarde. Jubilada de los MMOs. Ahora llevando la magia gamer a las nuevas generaciones.

No hay comentarios
Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.