Era bromi
Análisis de GTA VI
11/09/2026 | Nix | No hay comentarios
Vale, no, no os quiero engañar, esto no es un análisis de GTA VI. El juego aún no salió, no tengo ningún tipo de preview de prensa, ni un NDA que cumplir, ni nada sobre Lucia y Jason que no hayáis conocido ya en los tráilers que habéis visto, porque son los mismos a los que yo tengo acceso. Pero lo que sí tengo es un título, unas palabras clave y una fecha de publicación optimizadas para que Google os traiga aquí pensando que esto era otra cosa. Sí, lo sé, esto es algo muy arriesgado, porque la mayoría de la gente ya habrá cerrado esta página, pero quienes aun así todavía estáis por aquí leyendo estáis apoyando, sin querer, todo lo que os voy a contar en este texto.

Esto que acabo de hacer, el escribir un titular que promete más información en el interior aunque no vaya a darla no es invento mío, sino que es exactamente cómo funciona el Internet actual, y por desgracia la prensa de videojuegos también es víctima de ello. Podemos buscar “Análisis de X juego” y encontrar perfectamente delimitada la fecha y la hora del embargo del juego. Todos aparecen con el mismo nombre, pero también con un titular (por lo general) similar, compitiendo por la primera página de Google. Y es que todo el mundo sabe que es la única posición que va a generar visitas, como medio necesitas estar en primer plano, porque eso es lo único que realmente importa. La crítica en sí es algo secundario, el objetivo del texto ya es algo completamente diferente.
Y aquí os quiero contar la realidad que se mueve tras ese título, tras esa búsqueda de implementar la palabra clave que tenga ese efecto, como el GTA VI de este mismo texto. Quizá hayáis leído o escuchado más de una vez que ahora nadie se juega los juegos antes de opinar sobre ellos, porque lo único que se busca es la polémica rápida que atraiga a la gente, el ragebait que tanto se utiliza. Y eso es mentira. Sí, vale, ese YouTuber en el que estáis pensando lo hace en todos sus vídeos, y ese streamer que pasa por vuestra cabeza dedica todas sus horas a hablar de esa polémica del día. Pero eso no es lo que existe en la crítica escrita, y desde dentro os puedo decir que se distingue perfectamente quién hace qué. La inmensa mayoría de quienes escriben un análisis llevan horas con el culo pegado a la silla hasta que consiguen llegar a los títulos de crédito, y en ocasiones jugando todavía un poco más, porque para hablar de algo hay que conocerlo perfectamente y los juegos a veces tienen la manía de ocultarnos cosas detrás de los créditos.

El problema aquí no se esconde en lo que se juega, sino en las condiciones en las que hay que hacerlo. Embargos que se levantan cuatro días después de que nos den una clave de un juego de más de 60 horas. Editores que piden que se cumpla dicho embargo a rajatabla porque saben que, si no se hace, no van a obtener el más mínimo beneficio de ese trabajo. Claves que llegan el día del lanzamiento y se convierten en una decisión de si merece la pena ese análisis o ya no sirve para nada. Todo es una enorme bola que se dirige a la persona que se encarga de escribir el texto y que, sabiendo que el juego lo necesita, no tiene tiempo de reposar el juego, de pensar bien en lo que realmente le hizo sentir, y no solo en la primera impresión. No es que mientan sobre haber jugado o no, sino que a veces un análisis acaba envejeciendo mal por el simple hecho de que es muy complicado procesar todo lo que sucede en un videojuego cuando tienes una cuenta atrás ante los ojos. Y, si no me creéis, preguntad a cualquier persona que escriba sobre videojuegos si tiene algún análisis que, si lo reescribiese ahora, sería todo lo contrario.
Antes, la crítica de videojuegos era una opinión, que te podía gustar o no, pero que tenía un sentido acorde a los gustos de la persona que lo había escrito, y el título del texto era una extensión de esa opinión. Ahora lo importante es tener decidido (o asignado) el titular ya antes de escribir, hacerlo pensando dónde insertar la palabra clave, respetando una densidad de párrafos concreta y añadiendo, además, toda la información que podamos encontrar, como la plataforma, la desarrolladora, el publisher o el género del juego, escribiendo hacia atrás porque el primero que tiene que estar contento es el algoritmo. Y luego, si eso, ya se contará lo que quiera contar la persona que jugó el juego. Aunque no siempre con su voz. Es muy fácil que encontréis grandes similitudes en los análisis de diferentes personas de la misma página web (o incluso de diferentes medios), utilizando una estructura casi obligatoria que, en cuanto la conoces, la reconoces. Y esto no lo digo para devaluar textos ajenos, porque yo misma he pecado de ello tratando de hacer que nosotras mismas nos posicionemos más arriba y que lleguemos a más gente.

Es muy incómodo escribir así, con una estructura que no hemos elegido, imitando la que funcionó anteriormente, haciendo que la adopte todo el sector porque de verdad fue útil en su momento. Y lo peor es que funciona. Los medios que adoptan ese sistema son los que más tráfico consiguen, y el tráfico es lo que consigue que se paguen las nóminas. O te subes al carro del SEO, o se acaba cerrando la web, y no importa lo buenos que sean los textos que haya en ella. Lo que importa es la lista de los 10 mejores juegos por menos de 10 euros, o los mejores juegos gratuitos, o las mejores rebajas de Steam, no que se acabe perdiendo la voz de alguien brillante que realmente sabe de lo que habla, porque ese ensayo que podría estar publicado en cualquier página está cogiendo polvo en un cajón, porque no posiciona y no se puede justificar el gasto en ese contenido.
Esto mismo es también la explicación a la eterna queja que solemos ver en las redes sociales, y que desde dentro tenemos que callar porque sabemos que a la gente no le gusta la respuesta, a pesar de que tampoco nos guste. Y es que los indies no le importan a nadie. Me explico, por norma general los títulos pequeños (los pequeños de verdad, no un Silksong o un Stardew Valley) no tienen el más mínimo volumen de búsqueda, así que se van directos a la trituradora del SEO. Un análisis de una visual novel random no va a ser leído, y por lo tanto nadie lo va a encargar, porque no se puede justificar el gasto del dinero y el tiempo necesario para ello. Su lugar, sin ninguna duda, lo va a ocupar el siguiente shooter triple A que vaya a salir en esos días, porque ese ya tiene un tráfico asegurado. El contenido deja de ser elegido por alguien con criterio cultural y lo escoge una gráfica, dejando a los juegos más de nicho con una cobertura nula y atrapados en un bucle del que no pueden salir, porque nadie escribe de ellos porque no generan tráfico, y no generan tráfico porque nadie escribe de ellos.

Quienes también salís perdiendo con todo esto sois quienes habéis leído hasta aquí, la gente que de verdad quiere saber cosas sobre los videojuegos y no únicamente una nota para quejarse porque alguien le puso menos de lo que se merecía ese juego tan guapo. Un texto escrito para el SEO es, por norma general, excesivamente repetitivo y predecible, porque la variedad es lo que no le gusta a la máquina. Los análisis de GTA VI serán textos que se parezcan mucho en su forma de escritura, aunque sus opiniones centrales no tengan tanto que ver, y esto es (en parte) lo que está haciendo que el medio esté sufriendo una crisis que, desde dentro, vemos que puede acabar en algo grave. A la gente le aburre leer textos similares, y acaba dejando de leer, incluso cuando un juego le interesa. Las voces individuales se apagan, o solo las podemos encontrar en sus propias plataformas, escribiendo a modo de hobby porque es la única forma que tienen de escribir sobre lo que de verdad les apetece escribir en los pocos lugares en los que todavía no se encuentran las garras del SEO.
Esto no es un análisis del GTA VI, y espero que me podáis perdonar por ello. Esto es lo que queda de la crítica de videojuegos, que se está asfixiando porque una máquina habla mejor con otra máquina que con un humano, y el algoritmo que no jugó a nada en su vida decide que ese texto que puede parecernos tan interesante no le gusta porque solo tiene el título del juego dos veces, no tiene enlaces salientes y le falta la pregunta que lo va a posicionar en Google. No sé si esto tiene solución, pero sí sé que mientras podamos aguantar, vamos a seguir tratando de hacerlo todo más humano. Y que le den al SEO.
I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.

