Como bien decía Jack Torrance en la adaptación de “El Resplandor”: «Soy adicta a las películas de terror», y en mi caso eso puede extrapolarse a casi todas las formas de arte, entre las que incluyo el videojuego. Es por ello que cuando me dieron la oportunidad de jugar a The Crow’s Eye (desarrollado por los españoles 3D2 Entertainment y editado por Nkidu Games) tuve mucha curiosidad por saber qué era lo que iba a encontrarme en este título que ha cosechado muy buenas críticas desde que salió al mercado el 20 de marzo de este 2017.

Si tuviera que hacer un breve resumen de The Crow’s Eye diría que es un juego de aventura, puzles y acción en primera persona con un leve toque de terror psicológico (y hago hincapié en lo de “leve toque” por algo que comentaré más adelante) que nos sitúa en una universidad abandonada en la que tendremos que desenmarañar un retorcido misterio. Armados con nada más que nuestro mechero empezaremos a abrirnos paso por aulas y pasillos mientras una tétrica voz redirige tus pasos como si el jugador no fuera más que un ratón en un laberinto. Por el camino iremos encontrando notas de audio y de voz que servirán para ir dándonos a conocer la historia y todos los implicados en ella, así como puzles (muchos, muchos puzles) y plataformas que tendremos que superar para seguir avanzando.
Lo primero que destacaría de The Crow’s Eye es su ambientación y su BSO. Los escenarios han sido uno de los mayores puntos fuertes: oscuros, inquietantes e inmersivos, con influencias notables de títulos como Amensia o Bioshock (al que a mí me ha recordado principalmente por los audios y los encantadores puntos de guardado).
Teniendo en cuenta que estamos ante el trabajo de un estudio pequeño que no cuenta ni con los recursos ni con los medios que otras compañías de grandes producciones, el resultado general en el apartado gráfico y técnico es más que satisfactorio, pero el sonoro, salvando ciertas zonas donde he echado en falta más sonidos de ambiente, es de diez, con fragmentos musicales preciosos que dan emoción y profundidad al juego.
Mi primer problema vino después de unas dos horas, cuando a pesar de los rincones oscuros y las puertas chirriantes comprendí que no necesitaba esconderme, correr o girarme si oía un ruido raro. No tenía por qué temer que de pronto apareciera un ser horrible que empezara a perseguirme… porque estaba a salvo.
Fue una sensación extraña, de relajamiento y decepción. ¿Este no era un juego de terror?

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Nkidu Games (Departamento de prensa)

Ah, ¿no os lo he dicho? Comencé este juego pensando que era de terror ya que así lo catalogan (erróneamente) algunas webs, pero si miráis su descripción en Steam veréis que en ningún momento se indica que pertenezca a dicho género. Fallo mío por no haber prestado más atención al bueno de Steam.
¿La culpa es entonces de The Crow’s Eye? En absoluto. Es más, una vez comprendí el tipo de juego que tenía entre manos lo disfruté mucho. Y es que hay algo muy positivo que quiero destacar sobre lo demás, y es la combinación de elementos de diferentes géneros. Los puzles son los que se llevan el mayor peso en cuanto a las mecánicas, y aunque no han sido tan variados como me habría gustado, los acabas resolviendo sin perder demasiado los nervios (lo cual es de agradecer). Por otro lado encontramos salas que son puros niveles de plataformas, y también objetos que podemos craftear para crear nuestros propios mapas de zonas nuevas, ganzúas y vendas que nos ayuden a recuperar la vida después de caernos a algún abismo (cosa que pasará a menudo si jugáis, creedme). ¡Incluso tendremos la posibilidad de ralentizar el tiempo! El resultado es extraño (en el buen sentido), pero muy interesante y rara vez hará que nos aburramos jugando.

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Nkidu Games (Departamento de prensa)

A nivel de historia no hay mucho que pueda destacar. El peso narrativo recae en las notas y audios que vamos encontrando, así como en el personaje antagonista (un doctor que no anda muy bien de la cabeza) y su ayudante, que a veces nos hablan desde los altavoces, pero mi percepción mientras jugaba era que la trama avanzaba poco por más notas y audios que encontrara, que todo daba vueltas en torno a lo mismo una y otra vez. Sólo en algunos audios (necesarios para avanzar) e intervenciones del Doctor iremos viéndole sentido a quiénes somos y qué está sucediendo.
Además, el final me ha parecido un cierre algo cortante y poco satisfactorio. La escena en sí es práctica para rellenar los huecos de la trama, pero no he visto que cumpla mucho más allá de esa función. No se puede decir que sea un final abierto, porque casi todos los puntos de la narración se solventan (hay un tema que creo que no y que comentaré ahora), pero tampoco es cerrado ni da mucho margen a la interpretación, sino que acaba de manera un tanto abrupta y es posible que el jugador se quede con ese sentimiento de «¿y qué más?».

ALERTA SPOILERS

Hay un punto que no me ha quedado muy claro y no descarto que se deba a que he podido perderme algo, pero al final, cuando nos reunimos con el Doctor, este nos dice: «Algún día tenías que llegar, 288 intentos avalan tu perseverancia». ¿Se supone que estamos en una especie de bucle de realidades paralelas? Si es así o bien me he perdido algo mientras jugaba o bien directamente no se da ninguna explicación al respecto, en cuyo caso si se espera que el jugador deduzca el motivo a mí al menos se me ha escapado por completo.

FIN DE SPOILERS

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Nkidu Games (Departamento de prensa)

¿Quiero decir con esto que The Crow’s Eye no me ha gustado?
Para nada. Es un juego entretenido que te incita a no parar, a resolver el raro escenario al que acabas de llegar para poder descubrir qué te espera en el siguiente. Porque esa es otra de sus virtudes, la sensación de no saber qué te depara esa puerta que por fin has conseguido desbloquear, el nuevo reto que te aguarda al otro lado. En ese sentido ha sido una experiencia emocionante, y la combinación de influencias de otros títulos con diversos géneros ha contribuido muy positivamente a ello. The Crow’s Eye ha sabido encontrarse en esta mezcla, tener su propia identidad aun habiéndose alimentado de fuentes tan reconocibles y distintas, para acabar convirtiéndose en un producto atrevido y bastante particular.

Copia de prensa del juego proporcionada por Nkidu Games. ¡Muchas gracias!

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