Ecología, paciencia y contaminación

Análisis de BioEden

Análisis de BioEden

Es difícil ignorar la situación de crisis ambiental que tenemos cuando las temperaturas se están volviendo notablemente más extremas, y las inundaciones y sequías están a la orden del día. Con esto presente es normal que nuestras inquietudes se reflejen en la cultura, como es el videojuego. En estas circunstancias ha nacido BioEden, un título de gestión de recursos que enfrenta un planeta contaminado y con una tremenda crisis ecológica, que podremos restaurar gracias a nuestra avanzada tecnología. Y, así, aprender lo suficiente para evitar que suceda de nuevo.

En un principio BioEden nos puede recordar a Terra Nil, un título fantástico que también encaraba la restauración de planetas sin vida. Pero pronto nos daremos cuenta de que sus enfoques son muy diferentes, y si no cambiamos rápido de idea pasaremos a frustrarnos con el juego. A diferencia del segundo, BioEden busca una experiencia muchísimo más relajada, por lo menos al principio, y por obligación.

Comenzaremos eligiendo un líder de gremio con el que afrontar el reto. Hay cinco líderes, con lo cual hay cinco formas de jugar, más la partida tutorial. Esta última es muy cortita y nos dará las nociones básicas necesarias para entender cómo comenzar, en qué consiste esa tecnología futurista con la que contamos y qué necesitamos para avanzar. Elijamos el gremio que elijamos las partidas son siempre similares en cómo se desarrollan y cuál es su objetivo principal. Deberemos conseguir recursos necesarios para poder eliminar la contaminación de las zonas, recuperar la fauna y todo esto sin crear un impacto insostenible que haga colapsar todo y terminar con la partida.

Cada líder tiene un enfoque diferente de qué es lo más importante en el proceso de restauración, y eso influirá en las misiones que nos vayan dando para avanzar. Pero lo más importante son las ventajas con las que parten. Por ejemplo, el gremio de Tecnología comienza con dos orbes extra. Estos son los robots que nos ayudarán a llevar a cabo las acciones: crear cualquier tipo de tecnología, recolectar y redistribuir los recursos. Si están ocupados tendremos que esperar para que realicen la siguiente acción, por lo que un par de manitas robóticas extra siempre vienen bien. Se recomienda empezar con este. Pero los hay que cuentan con hasta dos ventajas, como por ejemplo el gremio de Mística y el de Exploración. Mientras que el de Restauración, en contraste, solo tiene una ventaja y es solo inicial, por lo que se podría considerar el modo difícil del juego.

BioEden - Impacto medioambiental de la tecnología

Elijamos lo que elijamos partiremos de un domo donde podremos criar la fauna extinta de forma segura y una cantidad de recursos que deberemos gastar con sabiduría para poder establecernos y conseguir más. Tanto criar fauna como plantar tecnología que recoja recursos o limpie la contaminación de la zona nos consumirá recursos. No los mismos, por supuesto, por lo que deberemos ver qué necesitamos más o en primer lugar. Un poquito de gestión y estrategia para hacer las cosas más entretenidas. Aquí es donde nos daremos cuenta de que cada estructura que plantemos en la superficie de este planeta afectará negativamente. Nuestro nivel de impacto está cuantificado en la sección de información del planeta, pero podremos verlo de forma cómoda en el indicador superior de la pantalla. En el extremo derecho aparece en verde y el dibujo de unas hojas, en el extremo izquierdo aparece en negro y el dibujo de una calavera. Bastante claro, creo yo. Si la aguja se inclina hacia el negro es que vamos un poco mal. Y a más avance, peor.

Por este motivo os comentaba al principio que es un juego que busca ser relajado por narices. Empezar es muy lento si no queremos ni quedarnos sin recursos ni acabar con el lugar por culpa de nuestro impacto. De todas formas, aunque tengamos cuidado, es inevitable caer ligeramente hacia la izquierda de la muerte. Entonces veremos que hay varios niveles de crisis bien marcados. Cada vez que alcancemos una, el colectivo al que pertenecemos nos regañará por nuestras acciones y nos sancionará por ello. Por ejemplo, nuestras estructuras costarán un diez por ciento más. Por suerte solo mientras nos encontremos en esa situación, que es reversible. Nuestro impacto se equilibrará al eliminar la contaminación. Y así podremos construir de forma más relajada, pues será necesario ir ampliando nuestras estructuras para abarcar toda la zona a nuestra disposición. Así pues, aunque al principio el juego sea lento, una vez pasado cierto punto todo será mucho más fácil y rápido, por lo menos si queremos. Porque aunque cuente con una forma de medir el tiempo por soles y años, no tenemos límite. Podemos ir solo a por las misiones u objetivos, o hacer el cien por cien de todo antes de dar la partida por finalizada.

Las partidas son bastante largas. Pueden durar entre quince y veinte horas, algo menos si ya tenemos experiencia y aumentamos la velocidad por dos o tres. Y la verdad es que no importa. Lo que pretende es que tengamos objetivos en los que centrarnos para que no nos demos cuenta de que llevamos toda la tarde poniendo y quitando estructuras como cocainómanas. E igualmente, si vemos que una partida se bloquea por una mala decisión o aleatoriedad, podemos simplemente abandonarla y comenzar otra. Porque sí, hay aspectos decisivos que harán imposible o muy difícil continuar. Tendremos misiones obligatorias para desbloquear elementos clave como domos y tecnología de limpieza, además de otras ventajas. Estas dependen del gremio con el que estemos jugando y de nuestras elecciones en los momentos de recompensa. Van variando dentro de las posibles opciones. Y es un fastidio que no se tengan en cuenta estos posibles bloqueos y se eviten. Tanto las misiones como las condiciones del planeta y nuestro domo varían en cada partida. Las hace diferentes pero podemos llegar a estas situaciones y, de nuevo, se hace frustrante. 

BioEden - Fauna en el domo del desierto

Los biomas que pueden aparecer son: tundra, bosque, desierto, pradera, sabana y selva. Contaremos con tres de ellos en nuestra partida. Y por ende hasta tres domos, pero comenzaremos con uno. Este tendrá las características de la zona en la que esté, incluyendo temperatura y humedad. En caso necesario se podrían adaptar, pero para ello deberemos avanzar en el Árbol de la Ciencia de Biomas. Cada bioma tiene su propio árbol con hasta ocho o nueve niveles. Para poder desbloquearlos deberemos descubrir el bioma y conseguir puntos de las estructuras de investigación. Estas son tres: investigación básica, tecnología y biotecnología. Para los dos últimos necesitaremos descubrir estructuras concretas en el planeta, por lo que los puntos que dan son limitados. Y por lo tanto pueden ser un buen motivo de bloqueo. Mientras que los minerales y recursos necesarios para construir estructuras suelen ser abundantes, aunque tendremos que ingeniárnoslas para llegar hasta ellos.

Estéticamente BioEden es muy resultón. Es fácil distinguir los diferentes biomas y los recursos por sus colores brillantes. Lo que por un lado es muy útil y bonito, por otro puede ser problemático para diferenciar bien nuestras estructuras más pequeñas, o ver las marcas rojas de que ya han terminado su función y pueden ser retiradas. Para ayudarnos con eso tendremos, además de opciones para daltonismo si es vuestro caso, una sección en la información del planeta donde se nos resaltarán o las zonas minerales solamente o las de contaminación. Y sí, nuestra tecnología cuenta como contaminación. Además, en el minimapa podremos ver marcadas las construcciones principales y movernos rápidamente de un punto a otro del mapa.

En contraste la historia del juego es bastante pobre. Una excusa para motivarnos a iniciar la limpieza y repoblación planetaria, sin mensaje ecológico profundo. Apenas sirve para dar cierta personalidad a cada líder de gremio. Eso sí, está disponible en español, con su correspondiente acreditación al equipo de traducción. Gracias a eso podremos entender bien, no solo qué nos plantea, si no para qué sirve cada tecnología, cómo se aplica, o qué nos piden las misiones. Que, aunque contamos con partidas y elementos tutoriales, se echan en falta algunas explicaciones más. Así que se agradece muchísimo no tener que pelearnos, además, con el inglés.

En conjunto BioEden es un juego bastante adictivo si quieres algo de gestión que sea sencillo y rejugable para momentos de relax. Eso sí, hay poca diferencia entre una partida y otra, incluso si elegimos diferentes gremios, lo que se hace bastante repetitivo. Además de los momentos de frustración por posibles bloqueos como he comentado antes. Pero los desarrolladores han publicado que están teniendo en cuenta las quejas de los jugadores y puede que le hagan modificaciones y añadidos pronto. Para entonces tal vez cambie la experiencia que he tenido, pero esta está basada en el juego de lanzamiento. Así pues, si queréis algo con lo que perderos durante horas, echadle un ojo a BioEden.

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Azka Laura
Azka Laura @AzkaLaura

Estudiando para hada madrina, que dicen que para estudiar nunca es tarde. Jubilada de los MMOs. Ahora llevando la magia gamer a las nuevas generaciones.

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