Hoy no vengo a hablaros de un videojuego al que haya jugado (aún, por desgracia), sino de una banda sonora que, en este caso, cobra tanta importancia como el juego en sí. En general, las bandas sonoras de videojuegos dicen mucho de estos; es un aspecto que te da a conocer otra faceta más del juego que estás jugando, y en muchos casos te ayudan a transportarte al universo que te quieren presentar. En este caso en concreto, dicen sus creadores que la banda sonora es la voz de su juego. Y tienen mucha razón.

A principios de este año salió Unravel, uno de los juegos que más expectativas causó en el E3 del año pasado. Está desarrollado por Coldwood Interactive y publicado por Electronic Arts. El juego, que recuerda mucho a otros similares como el Journey, no tiene grandes pretensiones; el protagonista es un muñeco de alambre y lana llamado Yarny con el cual vas explorando los paisajes que se te presentan y sorteando obstáculos con puzles que te vas encontrando por el camino, así como desbloqueando memorias perdidas que has de reunir. Todo ayudándote mediante la lana del propio Yarny que actúa, también, como hilo conductor.

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Hola, me llamo Yarny y soy mono. Queredme.

Unravel no tiene diálogos. No se escucha ni una sola palabra a lo largo del juego, y hay muy pocas palabras escritas, la mayoría procedentes del álbum de fotos que tienes que completar al pasarte los niveles. Y no le hacen falta, porque las imágenes y, sobre todo, la música, hablan por sí solas. A través de la banda sonora, compuesta por Frida Johansson y Henrik Oja, se puede experimentar el viaje que Yarny ha de hacer y las emociones que el entorno evoca, ya sea la agradable calma de las olas del mar o de un paseo por el jardín, la melancolía de las cosas que una vez fueron y cambiaron con el tiempo, o las dificultades se presentan de diferentes formas y que debes afrontar para poder continuar tu camino. Todos ellos temas prevalentes que se repiten a lo largo de la historia que quieren contarnos.

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Fuente. “Vemod“, que en sueco significa “hermosa melancolía”, la palabra que han usado los desarrolladores para describir la atmósfera de la banda sonora

El juego está lleno de simbolismos, también presentes en la música que le acompaña. La banda sonora está inspirada en la música folk sueca (la inspiración principal para Unravel fue un viaje familiar por el norte de Suecia) y usa instrumentos tradicionales con el fin de crear la atmósfera adecuada con la que acompañar y relatar este particular viaje. El trabajo y cuidado puestos en cada una de las piezas que conforman la banda sonora son increíbles; realmente cumplen su función de voz narrativa, siendo con mucho uno de sus puntos fuertes. Da la impresión de estar dando nosotros el mismo paseo por el bosque, o de estar sentados junto a la chimenea de una cabaña escuchando un cuento tradicional.

Cuando un juego (y en realidad, cualquier medio audiovisual) usa algo más que las imágenes y las palabras para expresarse, cuando el mensaje entra no sólo por los ojos sino también por los oídos, es algo que me hace valorar mucho más la experiencia que estoy teniendo, así como disfrutarla en su conjunto o incluso más allá del propio medio. En el caso de Unravel su banda sonora es fundamental para toda la historia que nos quieren contar, y no puedo recomendaros lo suficiente que la escuchéis con el detenimiento que merece. Hace poco que está disponible en plataformas digitales para poderla comprar o escuchar online. Tanto si se ha jugado al juego como si no, es una joya imprescindible que no os podéis perder.
Y recordad: “la felicidad aflora de las cosas más pequeñas y simples”.

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