Cuatro días para el aniversario de este lugar faltan. Cuatro.

Un medio que habla de videojuegos liderado por mujeres, movido por mujeres, administrado por mujeres.

Un canal que se ha convertido en hogar (permanente o eventual) de muchas mujeres a las que les gusta hablar de videojuegos.

¿Por qué un medio con esa criba en la entrada?

¿Acaso no puede una mujer llamar a las puertas de cualquier medio y decir “¡Buscáis redactores! ¡Hola!”?

Cuando yo fundé esto no había mujeres que escribieran sobre videojuegos. No. No las había. Era algo que no paraba de oír como un mantra.

Son pocas.

No les interesa.

No saben.

Pero como el caso es que a mí, que vengo de la administración pública y que de prensa de videojuegos conocía poco o nada (no porque no me interesasen los videojuegos, os lo aseguro, sino porque el ambiente reinante era como un enorme cartel con las palabras “Tú no eres bienvenida” sobre la miniatura de un culo femenino o un par de tetas), ese mantra me chirriaba sobremanera.

Y por eso eliminé el factor “señor”.

Fuera.

Borrado.

Bon vent.

Después puse la norma (que aún se mantiene) de que no habría ataques a aquellas mujeres que escribieran. Y eso lo hice moderando los comentarios. A mano. Todos. YO.

1866 comentarios en 2016 y 1900 en lo que llevamos de 2017.

Eso es trabajo..

¿Pero sabéis? AL MES tenía tantas chicas interesadas en escribir que tuve que buscar ayuda para llevar el proyecto.

Y resultó que sí que había mujeres interesadas en hablar de juegos. Mujeres a las que se había ignorado, asustado, apartado, y menospreciado.

Mujeres increíbles, entre los 17 y los 40 años que estaban en sus casas pensando “quiero pero no soy bienvenida”. Mujeres trabajadoras, valientes e impecables de las que me siento MUY orgullosa.

Porque el problema no son ellas. Sois VOSOTROS.

Ahora mismo tenemos las menciones de Twitter llenas del tipo de persona al que más detesto, los “Pero si no hay ningún problema con las desarrolladoras en el sector”.

Como he dicho yo no programo, soy burócrata. Sé coordinar gente, sé de números y de papeleo.

Sé de mecánicas de grupo.

Pero tengo amigas, MUY BUENAS AMIGAS, que programan. Que desarrollan. Que están día sí y día también, aguantando vuestras gilipolleces. Viendo cómo os llenáis la boca hablando de igualdad y de ser guays y modernos.

Porque claro. Ninguno de vosotros es machista. No. Nadie.

Sois todos superenrollados, con vuestras barbitas, vuestros gorritos y las camisetas de Qwertee. ¿Machistas? ¿Cómo?

Pero, ¿sabéis? Ninguna, NINGUNA, de mis amigas programadoras escribe en TG (sorpresa, sorpresa).

Tienen miedo.

LES ABRÍ “EL CONSULTORIO DEL PUG” PARA QUE PUDIERAN ESCRIBIR DE FORMA ANÓNIMA Y NO LO HACEN.

Miedo. Esa clase de miedo.

Porque si en vez de ser nosotras, desde TG, las que estuviesen lidiando con esos señores, esa organización, esos ciegos que ni ven ni piensan ni entienden nada, hubieran sido ellas, eso les habría pasado factura. A nivel laboral, porque claro, ¿quién te va a contratar si eres “problemática”? A nivel personal, porque son sus jefes, sus compañeros, sus clientes.

Pero a mi me da igual. Mi sueldo, mi vida, no dependen de vosotros y es por eso por lo que os lo puedo decir a la cara.

¿Cómo queréis que vayan mujeres a eventos si saben cómo las van a juzgar?

¿Si reconocen a sus acosadores entre esas caras bobas y barbudas que se acumulan en todas las fotos?

¿Si en cuanto le insinúan a alguno de sus compañeros que TAL VEZ (porque aún siguen intentando ser educadas) han actuado mal con una compañera se les llenan las redes sociales de señores completamente histéricos y al borde del paroxismo que gritan, braman y berrean que ELLOS NO SON EL PROBLEMA?

“Yo estoy haciendo un esfuerzo por intentar entender vuestro problema.”

¿Queréis un pin o algo? ¿Lo queréis? Porque yo os lo hago.

Vosotros no queréis que vayan mujeres a los eventos.

Porque eso os supone trabajo.

Porque ¿por qué demonios una mujer programadora va a prepararse una abstract de charla si lo que siente, lo que ha sentido toda su vida, es que SOBRA?

No se va a presentar porque piensa que no la van a coger ¿de verdad tengo que daros el temario tan mascado a estas alturas?

Por eso SÍ, hay que hacer invitaciones específicas para mujeres. Porque están ahí. Lo juro. Conozco a varias.

Pero no van a ir. Porque el rollito guay de “ni hombres, ni mujeres: profesionales” sólo sirve para vosotros. Porque a vosotros el “anda, a esta le han dado X proyecto ¿a quién se estará follando?” no se os aplica. Por poner un ejemplo de entre decenas.

Si queréis mujeres ES VUESTRA OBLIGACIÓN demostrarlo.

Demostrádselo a ellas. Porque las habéis hundido y pisoteado tanto que no se atreven ni a escribir un maldito post en una web con comentarios moderados.

Y es vuestra obligación porque el problema lo habéis causado VOSOTROS.

Marina lo cuenta muy bien todo aquí:

Diversidad

Y si habéis llegado hasta aquí moviendo vehementemente la cabecita porque “esto no es así”, pensad que no había mujeres que hablaran de videojuegos. Y por esa mierda yo llevo un año partiéndome la cara con trolls, señores, correos que prefiero no recordar, “las feministas y el gamergaita estáis en guerra y ya cansa”, y que incluso he tenido que agarrar por el cuello en DMs a gilipollas que iban a por algunas chicas.

Y de repente hay mujeres que escriben de videojuegos. Madre mía. Locurón.

Cuando os estéis mirando al espejo por la mañana y dándoos palmaditas en la espalda porque sois la hostia de buenos tíos, pensad en esta pequeña historia. Y pensad que si ninguna de vuestras compañeras desarrolladoras os ha dicho nada parecido a lo que yo os acabo de decir es porque sois el problema. Y si ella habla, pierde.

Yo no pierdo nada.

Así que dejadlas en paz y venid aquí @reinadelosgatos a explicarme a mí lo buenos tíos que sois todos. Os espero.