Myctic Messenger nos ha traído muchos momentos felices a este nuestro mundo de otomes. De hecho, fue el primer otome que descubrí y hay demasiadas horas de mi vida en ese juego (y de la vuestra también, lo sé). Cuando realicé la ruta de 707, fui consciente de cómo hablaban del TDAH (ADHD en inglés) y quise aprovechar las menciones al trastorno para hablaros del mismo en este post.

Así que empezamos nuestro viaje por la mente de nuestro querido y amado dios de los ordenadores, de la seguridad informática, de las patatuelas y las bebidas azucaradas: ¡¡707!!

Ojo, si no habéis hecho su ruta (por alguna razón que, la verdad, no entendemos) debo decir que en este post hay spoilers. Avisadas estáis.

Aunque la ruta de 707 comienza siendo muy divertida y está llena de bromitas y mensajes que solo vosotros dos llegáis a comprender, llegará un punto de la misma en la que nuestro Seven tendrá algunas dificultades que harán que el resto de personajes (e incluso nosotras) tengan sospechas de quizá tenga/sea TDAH.

Cuando hablamos de TDAH nos referimos a Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por impulsividad, problemas de autocontrol, dificultades para mantener la concentración e hiperactividad.

Poniéndonos técnicos, cuando una persona tiene este trastorno, su cerebro se desarrolla a un ritmo diferente al de las personas neurotípicas: existen diferencias en el desarrollo de zonas como la corteza prefrontal, cuerpo calloso, ganglios basales o cíngulo anterior. Además, nos encontramos con un desequilibrio en la neurotransmisión de dopamina y noradrenalina.

Para tratar el trastorno se recomienda un enfoque multimodal: tratamiento farmacológico (para regular la neurotransmisión de la que hablamos) y terapia psicológica y psicopedagógica que nos ayude a mejorar poco a poco nuestra calidad de vida.

Pero, un momento… ¿qué hace Seven durante el juego para que sospechemos que su conducta tiene algo que ver con el trastorno?

Las sospechas comienzan cuando 707 no puede concentrarse (¿por qué será?). Él mismo lo dice: las dificultades para concentrarse son tales, que no puede terminar el trabajo y, claro, Ms. Vanderwood hace sus suposiciones.

Pero lo cierto es que durante nuestra partida con Seven veremos más problemas además de la dificultad para mantener la atención y que, desde luego, están presentes en personas con TDAH.

Seven no se planifica, no organiza lo que debe hacer, salta de una tarea a otra sin terminarla y tiene, directamente, un aluvión de pensamientos que le impide aclararse.

Esta falta de planificación y organización está relacionada con las funciones ejecutivas, con las que las personas con TDAH suelen tener problemas.

Cuando hablamos de funciones ejecutivas, nos referimos a:

  • Capacidades de resolución de problemas: prestar atención a diferentes estímulos de un problema al mismo tiempo, prever estrategias…
  • Capacidades relacionadas con la memoria de trabajo (aquella memoria que utilizamos mientras estamos realizando una tarea específica: seguir instrucciones, guiar nuestras acciones, manipular información que necesitamos en un futuro cercano…).
  • Capacidades de autorregulación, que usamos para regular nuestra conducta, seguir reglas y planes establecidos (instrucciones de juegos, tareas que debemos hacer, etc.).
  • Funciones relacionadas con la motivación y autorregulación de las emociones. Esto último es algo que veremos en nuestro encuentro con Seven, no termina de dársele bien hasta que no intervenimos.
Seven ADHD
Seven intenta explicarlo…

Definitivamente, lo que nos hace sospechar que Seven pueda tener TDAH no son solo sus problemas de atención, sino también algunos de los problemas relacionados con estas funciones, algo que durante el juego no pasa desapercibido.

Para informarnos un poco más, si seguimos el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales en su última revisión (DSM V), encontramos que para que se dé el diagnóstico de TDAH en una persona deben darse seis (cinco en adultos) de los siguientes síntomas durante al menos seis meses de forma frecuente:

Síntomas relacionados con la inatención:

  • Les cuesta prestar atención, cometen errores por descuidos en las tareas escolares o de trabajo.
  • Les cuesta prestar atención en actividades más recreativas (juegos con amigos, charlas…).
  • Parece que no nos escuchan cuando hablamos.
  • Tienen dificultades para organizar temas o tareas.
  • Si deben realizar un esfuerzo mental sostenido durante bastante tiempo, evitan realizar esa actividad.
  • Pierden cosas importantes (material escolar, de trabajo, apuntes…).
  • Se distraen por estímulos externos.
  • Olvida actividades cotidianas (pagar facturas, limpiar, ir a reuniones, hacer los deberes…).

Síntomas relacionados con la hiperactividad – impulsividad:

  • Juguetean o golpean con las manos o los pies, se mueven en el asiento.
  • Se levantan en situaciones en las que deberían permanecer sentados.
  • Corretean o se suben a sitios/trepan en situaciones en las que no deberían (en adultos, este tipo de síntomas se limita a estar inquietos).
  • Les cuesta jugar o estar haciendo cualquier actividad recreativa tranquilamente.
  • Se sienten incómodos o son incapaces de estar quietos un tiempo prolongado.
  • Hablan excesivamente.
  • Interrumpen o responden antes de que se les haga la pregunta.
  • No respetan turnos (en juegos, tareas, conversaciones…).
  • Se meten en actividades o conversaciones de otros, usan sus cosas sin preguntar…

Para la realización del diagnóstico, además, estos síntomas deben afectar directamente a las actividades sociales (familia, amigos…) y académicas o laborales, es decir, interfieren con nuestra calidad de vida en esos ámbitos.

Quiero dejar claro que no podemos reducir el TDAH a un grupo de síntomas. El trabajo que conlleva el diagnóstico es muchísimo mayor: se tiene en cuenta el nivel de desarrollo del niño o niña, se realizan entrevistas y recogidas de información del centro educativo y familia, se usan herramientas diagnósticas… y por supuesto, se hace un buen diagnóstico diferencial  en el que descartamos que las razones de la sintomatología no vienen dadas por otro trastorno.

Desde luego, nosotras no podemos saber si 707 tiene TDAH. Eso solo lo sabrán él y el profesional al que acuda. Eso sí, las sospechas en el juego me han venido muy bien para contaros algo más sobre el trastorno y tratar de eliminar mitos sobre el mismo, así que con eso nos quedamos.

Aun así, como nos dice Zen, resulta que Seven no ha tenido este tipo de dificultades hasta que llegamos nosotras. Así que, aparentemente, somos demasiado atractivas para este señor y nuestra historia de amor con él ha hecho que se desconcentre un poquito.

Zen y Jaehee
Somos too much para este señor

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