Cuando oí hablar por primera vez de este juego reconozco que me emocioné: Soy fan del género de terror en todas sus vertientes, sea cine, literatura, videojuegos… pero hay un pequeño problemilla, y es que normalmente, bueno, no me da miedo. Sí, todos saltamos con los jumpscares y hay juegos con una ambientación que te mantiene en tensión durante toda una partida pero hay algo ahí que me falta.

Y entonces llegó Friday 13th.

Seamos fans o no del cine de terror me atrevería a decir que casi todos conocemos la saga de Viernes 13 y a su asesino de turno, Jason Voorhees. Como Freddy Krueger, Michael Meyer, Leatherface… Jason es uno de estos villanos que han trascendido a su propio origen y ahora pululan felices por la cultura pop.

Para ponernos un poquito en contexto, Friday 13th: The Game es, valga la redundancia, un juego survival horror multijugador desarrollado por IIIFonic y publicado por Gun Media que nos transporta a escenarios inspirados en la saga (¡Crystal Lake allá vamos!) y con personajes de la misma. Hasta aquí todo bien y todo muy lógico. La parte que al menos a mí más me llamó para jugar a este juego es que de cada grupo de jugadores que se una a la partida uno será Jason. Guay, ¿verdad?

runner
Estúpidos runners

Puede parecer una tontería pero el juego gana muchísimo cuando el personaje que te intenta matar está controlado por otra de las personas de la partida: Ya no sirve aprenderse sus patrones, ahora hay un jugador tomando las decisiones y creedme si os digo que pese a ser uno solo contra un grupo de adolescentes se las apaña bastante bien.

Pasando al juego en sí las partidas son sencillas: antes de empezar podremos elegir con qué consejero o Jason nos gustaría jugar (hay muchísimo contenido desbloqueable, creedme); dependiendo de nuestro estilo de juego habrá personajes que se nos ajusten mejor que otros pues todos tienen habilidades y estadísticas diferentes: Sigilo, suerte, fuerza, stamina… Una vez estemos en partida el objetivo es claro: Jason ha de matar a los consejeros y los consejeros deben conseguir huir del campamento, sobrevivir toda la noche (unos 20 minutos) matar a Jason. Porque sí, es posible matar a Jason pero creedme, es más difícil de lo que parece y requiere mucha coordinación entre los jugadores así que de buenas a primeras no os recomendaría intentarlo.

johnny
Here’s Johnny…!

Pese a lo repetitivo que pueda parecer así de buenas a primeras el juego cuenta con varias elementos para hacernos más amenas las partidas. Desde armas y objetos útiles situados en lugares aleatorios del mapa, los propios mapas (llegar a aprendérselos requiere bastantes partidas), las distintas formas de escapar del campamento, los distintos personajes desbloqueables y, probablemente una de mis cosas favoritas: el chat de voz.

Yo misma me sorprendo diciendo esto pero es así. El juego cuenta con un chat de voz integrado que funciona por proximidad; todos los que estéis en un rango lo suficientemente corto podréis comunicaros por el mismo y sí, eso incluye a Jason. Cierto es que uno de los objetos que te puedes encontrar, el walkie-talkie permite hablar con cualquier consejero que también tenga uno esté donde esté pero la comunidad, si es que ya se puede llamar así, del juego, ha decidido tomarse de una forma muy curiosa al mismo y es fácil encontrarte jugadores desde roleando a sus personajes a viva voz hasta las situaciones más surrealistas de Jason hablando tranquilamente con los campistas mientras los persigue machete en mano.

Otra cosa que cabe destacar, sobre todo para los más fans de las películas es que pese a cualquier problema que podamos encontrar está claro que es un juego que se ha hecho con mucho amor y cariño hacia la saga. Desde las referencias que podemos encontrar en las propias partidas hasta la propia banda sonora, compuesta por Harry Manfredini, el compositor de la primera película, pasando por varios actores de la saga que vuelven para tomar los papeles que ya hicieron en su día para el cine.

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Mary, pásame los marshmallows

En resumen, ¿es un buen juego? Tiene fallos, eso está claro, pero es sorprendentemente divertido, teniendo en cuenta que al final todo se resumen en unos campistas encerrados con un asesino en un campamento de verano. La mayor pega que le puedo poner es que desde el momento en que lo descubrí lo primero que pensé fue “este juego, con amigos, tiene que ser maravilloso” y debido a su precio (36,99€) igual no eres capaz de convencer al suficiente número de ellos para jugar partidas privadas (porque sí, puedes juntarte con tus amigos y crear partidas solo para vosotros).

Aún así no deja de ser un juego que recomiendo fervientemente y si no sois fans de eso de jugar con gente, que sepáis que está en marcha un modo single-player que espero vea la luz pronto.

Tú, yo, Crystal Lake… ¿te vienes?

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