Comencé a jugar al Syberia justo cuando empezó a hacer falta una mantita que me acompañara en las tardes de juego, y quizá por ello pillé este videojuego con tanta ilusión, y no me decepcionó. Microïds  desarrolló esta aventura gráfica point & click en tercera persona y comenzó a distribuirla allá por el 2002 y ahora, 15 años después, por qué he tardado tanto tiempo en jugar a esta maravilla llega adaptada a la consola Nintendo Switch.

En Syberia encarnaremos a Kate Walker, una joven y prometedora abogada de Nueva York enviada a un pequeño pueblo llamado Valadilène (Francia) por su bufete, con el fin de cerrar un contrato de traspaso entre la fábrica de autómatas situada en dicho pueblo y una gran multinacional de juguetes. A su llegada, Kate descubre que la dueña de la fábrica de autómatas, Anna Voralberg, ha fallecido y que su hermano, Hans Voralberg, el cual se encontraba presuntamente muerto, es ahora el heredero de la fábrica.

Y aquí comienza la movida: nuestra misión principal consiste en encontrar a Hans y resolver la compra-venta de la fábrica: para ello viajaremos por Francia, Alemania y Rusia, visitaremos una universidad, estaciones de trenes convertidas en reservas de biodiversidad y un gran número de curiosos lugares. Con esta premisa empezamos nuestra aventura, la cual resulta, en un primer momento, bastante simple, e incluso insustancial. Poco tarda el juego en eliminar este juicio: a medida que avanzamos en la trama, vamos encontrando distintos elementos y detalles que la hacen muy interesante.

Señor pesao
Señor, está usted entrando en terreno pantanoso

Quizás el trasfondo de la historia no se desarrolle al 100% durante el juego, si bien, como he dicho antes, es muy interesante y coherente, creo que el propósito de sus creadores no era el de darle excesiva complejidad, sino más bien el de completar su entramado con distintos elementos. En este punto me gustaría resaltar que la historia no sólo es contada a través de su narrativa, y en el caso de un medio interactivo como los videojuegos, los elementos de inmersión, tales como el apartado audiovisual o las mecánicas, juegan un papel fundamental.

En el caso de Syberia nos encontramos con un teléfono móvil a nuestra disposición, a través del cual nos podemos comunicar con familia, amigos o compañeros de trabajo. Y este es uno de los puntos fuertes de su inmersión: a medida que avanza la historia y ésta se complica, va aumentando el número de llamadas que recibimos, y dichas llamadas pueden ser de cualquiera de nuestros contactos. Recibir una llamada implica pausar el juego, sea lo que fuere que estuviéramos haciendo en ese momento. Se abrirá un diálogo entre Kate y la persona al otro lado del teléfono: y es esta pausa la que nos hace ponernos en la piel de la protagonista. Imaginad estar en medio de una misión, estar a punto de descubrir algo fundamental y ¡zas!, te llaman por teléfono y te interrumpen para contarte su mierda. Si bien es cierto que esto resulta muy molesto en ocasiones, en parte porque odio hablar por teléfono (I feel you, Kate), estas llamadas son importantes para conocer mejor a nuestra protagonista, y completan de alguna manera el desarrollo de la historia principal. Entre los contactos con los que podemos establecer llamadas, están Dan (el novio de Kate), el señor Edouard Marson (el jefe de Kate), su amiga Olivia o su madre. Estos personajes narran una historia paralela a la que transcurre en Europa y desarrollan el trasfondo de Kate.

En el juego encontramos, además de nuestros contactos telefónicos, varios personajes con los que interactuar, y necesarios para avanzar en la trama, entre ellos: Oscar, el autómata maquinista; los rectores de la Universidad de Barrockstadt, Momo, el entrañable niño tutelado por Anna Voralberg; Serguei Borodine, el acosador un señor excéntrico; o Helena Romanski, una famosa cantante de ópera. Mentiría si dijera que me haría súper amiga de estos personajes ya que, en general, son estereotipos llevados al extremo y tremendamente irritantes. Quizá sea esta otra de las razones por las que tanto he logrado empatizar con Kate: se nota que nuestra protagonista tiene un gran corazón, es amable y respetuosa, y trata de buscar el lado positivo de las cosas, pero hay veces en las que los señores personajes no le han puesto las cosas fáciles y por supuesto, Kate ha manifestado su frustración.

Oscar pesao
Óscar hablándome un poco de la discriminación que sufren los autómatas

Al ser una aventura gráfica, la mecánica del juego consiste en explorar todas las posibilidades de diálogo, recoger todos los objetos que encontremos y resolver los puzles. No me resultó nada complicado avanzar con esta mecánica, en general todos los enigmas se resuelven de manera muy lógica y metódica. Muchos de estos diálogos funcionan por activación, es decir, están disponibles únicamente como consecuencia de una acción previa: leer un cartel, abrir una puerta, hablar con otra persona, etc., por eso es importante explorar todas las posibilidades que nos ofrecen los diálogos: podremos hablar con otros personajes y preguntarles acerca de distintos temas, podemos presentarnos mi nombre es Kate Walker, tú mataste a mi padr, preguntarles por nuestra misión o indagar un poco sobre nuestro entorno.

En cuanto al apartado gráfico, creo que los paisajes y escenarios son preciosos, todos ellos oscuros y con cierto toque steampuk. No obstante, en ocasiones el personaje se queda atascado en ciertas zonas, debido en parte al diseño pre-renderizado de las estructuras. La pre-renderización se basa en el uso de la imagen o textura en un juego que fue renderizada a través de un motor gráfico mucho más potente que el que se usa en el juego, por lo que el motor gráfico del juego sólo se ocupa de calcular la posición de esa textura y no de todo su contenido, ya que es mucho más fácil para un ordenador calcular píxeles que montones de polígonos texturados y afectados por luces, sombras, reflejos, etc.

Sal
Vistas desde el mirador del balneario de Aralbad

Creo que la música de Syberia es excelente, aunque escasa, han sabido adaptar pocos temas musicales a un amplio abanico de situaciones, lo cual es bastante remarcable. Además de la música, las voces se encuentran disponibles en español (voces que habremos oído en Monkey Island o en Broken Sword), inglés, alemán, francés, italiano y ruso, con sus correspondientes subtítulos.

Syberia nos acerca sutilmente a imágenes con las que soñar con tiempos mejores, el posible cierre de una gran fábrica de autómatas, la decadencia de una famosa cantante de ópera o un cosmonauta venido a menos. Todas las historias que nos cuenta este título están relacionadas entre ellas por esto mismo: el declive que conlleva el paso del tiempo. A su vez nos deja entrever la banalidades con las que tenemos que convivir diariamente y nos presenta un emotivo choque generacional, aunque en mi opinión demasiado enfocado a un pasado nostálgico idealizado.

Creo que Syberia es uno de esos maravillosos juegos pensados para pasar unas tranquilas tardes de manta y café, disfrutando de su entorno y personajes.

Gracias a Meridiem Games por la copia de prensa proporcionada para TodasGamers.

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