Black Desert Online: Un pozo sin fondo

Black Desert Online: Un pozo sin fondo

El primer MMORPG (multijugador online masivo RPG) al que jugué fue el épico Lineage II. Todavía recuerdo lo maravilloso que me pareció eso de poder crear a tu propio personaje y dedicarte a dar palos en solitario o en compañía para ir subiendo de nivel y conseguir mejor equipo. A Lineage II lo sucedió Aion, y a Aion le siguió Guild Wars 2. Nunca fui buena en ninguno de ellos, ni encajé en el estilo de juego cooperativo que te obligaba a pertenecer a un clan y patearte mil mazmorras si querías llegar a un nivel alto, pero aun así los disfrutaba. Yo era la típica loba solitaria que intentaba hacerlo todo por su cuenta y casi siempre fracasaba, que iba con un equipo bastante penoso y seguía las misiones de la historia porque me emocionaba descubrir el mundo del juego poquito a poco.
Con los años fui cansándome hasta que abandoné completamente los MMO, pero había una excepción a la que quería darle una oportunidad: Black Desert.

No voy a mentiros, lo que me atrajo poderosamente del título de Pearl Abyss (como al 90% de jugadores, diría yo), fue su impresionante creador de personajes. Nunca antes había visto uno que permitiera tanta personalización ni con un nivel tan brutal de detalle. En cuanto al juego, me imaginaba que sería como tantos otros de este género, pero resulta que Black Desert es muchísimo más complejo de lo que yo podría haber pensado nunca.

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Uno de los personajes que me creé

Empezaremos hablando sobre las clases de personajes. Hay 16, aunque realmente son menos ya que aquí no hay dos géneros por clase, sino que cada clase tiene sólo un género, pero varias son equivalentes. Esto quiere decir que si, por ejemplo, escoges al ninja, sólo podrás ser hombre, pero esta clase tiene su equivalente en la kunoichi, cuyo único género disponible es el femenino. Ambas clases son prácticamente idénticas en mecánicas y skills salvo en pequeños detalles. También hay clases sin su equivalente como el gigante Berserker o la elfa Ranger.
Yo sólo he probado cinco y, aunque las diferencias en el combate son notables, todas son impresionantes a nivel de efectos visuales. De hecho poco hay en Black Desert que no sea estéticamente bonito (excepto las armaduras-bikini, que eso es leña para otra candela).

El apartado artístico, siendo uno de sus fuertes, se ha convertido en el cebo que ha hecho a muchos hacerse con el juego, y no sin motivo, porque además de tener una calidad gráfica de sobresaliente sin necesitar un PC potente, es un juego por el que da gusto pasearse. Tiene bosques, islas, cuevas, mares, ciudades pequeñas y otras enormes, desiertos y vegetación de todo tipo y color. El mundo de Black Desert es vivo y dinámico, con días que dan paso a sus noches y climas propios en cada zona que nos afectará como jugadores más allá de darle realismo al lugar que estemos explorando. Esto significa que las noches harán que pasearnos por ahí sin una lámpara de aceite sea bastante peligroso, que necesitemos agua si queremos sobrevivir al desierto o que nuestra habilidad de combate se vea perjudicada por la lluvia y, por tanto, nuestra fuerza de ataque disminuya.

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Este nivel de atención por el detalle está presente en casi todo lo que el juego nos ofrece, que es muchísimo, tanto que al principio nos sentiremos apabullados y no sabremos qué hacer más allá de matar a los monstruos que nos marquen las misiones que nos vayan dando. El único atractivo de hacerlas es que a cambio obtendremos dinero, objetos y huecos de inventario, pero las historias que nos cuentan son de interés mínimo, y eso, sumado a que el juego sólo está disponible en inglés, hará que muchos dejen de leer de qué trata cada una, sólo a esperas de que nos marquen un nuevo objetivo al que dirigirnos para completarlo y llevarnos la recompensa.
Si Black Desert se hubiera quedado en poco más que subir de nivel y mejorar nuestro equipo, como tantos otros MMORPGs, habría venido a contaros que es más de lo mismo envuelto en un bonito papel de decoración, pero en este juego se pueden hacer tantísimas cosas que ni siquiera es necesario pasar de los primeros niveles para entretenerse.

Podríamos decir que Black Desert está enfocado hacia dos formas de juego que se complementan: subir de nivel y ganar dinero. Y digo lo de las dos formas porque hay que dedicarle tantas horas a cada una que podrían ser juegos independientes, aunque la gracia se pierde si no se complementan.

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Esta skin de armadura es ideal para el combate cuerpo a cuerpo if you know what I mean

Subir de nivel no implica necesariamente hacer quests, ya que aquí la forma más rápida de ganar experiencia es matando enemigos (las quests, no obstante, son muy importantes porque nos dan puntos de contribución, que mencionaré más adelante). El sistema de combate es interesante porque no se limita a hacer click sobre el monstruo de turno y luego sobre nuestras skills para usarlas, sino que tendremos que esquivar, ser rápidos y saber usar bien los combos de habilidades de los que dispongamos. Cada clase tiene sus propios combos, y aprendérnoslos será vital, sobre todo para sobrevivir a los combates PvP. Algunas clases están más enfocadas a este tipo de combate y otras a la matanza masiva de enemigos, así que es importante saber qué clase elegir y para qué vamos a usarla en el juego.
Tener un nivel alto, además, nos ayudará a entrar en una facción en la que tendremos ayuda para conseguir equipo (normalmente, a no ser que los de vuestra facción sean unos rancios) y con la que podremos participar en la conquista y defensa de distintas zonas. Aquí no hay mazmorras ni quedadas para raidear, sino batallas por el territorio. Ha habido muchas críticas al juego por esto, pero a mí personalmente no me parece nada grave (porque como ya he dicho paso olímpicamente de meterme en clanes o facciones), ya que Black Desert nos da otras opciones en las que emplear tu tiempo, como hacernos ricos.
Se puede ganar mucho dinero en Black Desert a través del comercio, y el nivel de gestión de recursos que se puede llegar a tener es bestial. Aquí el sistema no se basa en recolectar ítems y después venderlos en el mercado a precio de oro, sino que las cosas van diez pasos más allá.

Decía antes que hacer quests es importante porque nos dan puntos de contribución, pues bien, estos puntos serán muy importantes si queremos ganar dinero, ya que nos permiten conectar “nodos”. Los nodos son puntos en el mapa (normalmente coinciden con pueblos y ciudades) que podemos conectar para crear nuestras propias rutas comerciales. Una vez tengamos mercancía que vender, podremos enviarla en carros a otros lugares en los que haya demanda, y cuanto más largas sean esas rutas, más beneficios obtendremos. Los carros aparecen de verdad en el juego y no sólo se llenan con los objetos que tú hayas metido, sino que puedes ver cómo van recorriendo los caminos desde el mapa, es una pasada.
A su vez, la mercancía que queramos vender podemos conseguirla de muchas formas distintas, comprándola, recolectándola nosotros mismos (lo cual no es muy rentable), montando toda una red de trabajadores que la conseguirán por nosotros (a los que tendremos que mantener y alojar en casas que deberemos alquilar) o pescando. Al principio puede que sólo podamos pescar en la orilla con una simple caña, pero más adelante podremos comprar barcos y surcar el mar en busca de bancos más ricos de peces.

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Otro de mis personajes

Los barcos también nos servirán para viajar por el mundo de Black Desert, que es tremendamente grande y no tiene opción de viaje rápido. Aunque desde nivel bajo dispondremos de monturas (la primera que te dan es un burro adorable, como todos los burros) luego podremos conseguir caballos más o menos rápidos que nos harán movernos con más fluidez por el mapa, pero aun así no es un juego en el que puedas estar en todas partes al mismo tiempo, sino que lo aconsejable es ir por zonas.
Algo positivo en este sentido es que existe la opción de viaje “automático”, lo que significa que le das a una tecla y el personaje, siguiendo los caminos por sí mismo, hará la ruta hasta el punto marcado.

Sinceramente, creo que es imposible volcarse en todo esto con un solo personaje, pero por suerte en Black Desert todos los que nos creemos pueden disponer de los recursos que obtienen los demás porque son de la misma “familia”. Al crear a nuestro personaje debemos escoger un nombre para el mismo y otro para la familia, que será compartido por los demás. Esto nos viene muy bien si queremos tener varios personajes, cada uno centrado en algo diferente. Si con uno nos dedicamos a ganar dinero con la pesca, por ejemplo, podremos aprovechar todo el dinero que obtengamos con un personaje con el que nos estemos dedicando exclusivamente a subir de nivel. Ambas cosas son compatibles, pero tardaremos el doble de tiempo y perderemos mucho más yendo y viniendo en larguísimos viajes.

La verdad es que podría seguir comentando mil aspectos interesantes del juego, porque su complejidad y profundidad dan para hablar de él largo y tendido, pero creo que con los datos que he dado, que son los más importantes en mi opinión, se tiene una imagen clara de lo que es Black Desert, un MMORPG que aparenta ser como los demás, pero que se rige por normas muy específicas y diferentes a lo que yo he visto en otros títulos del mismo género. No es un juego perfecto. En mi opinión se le podría haber sacado más partido al sistema de facciones y PvP, que aunque a mí no me atrae especialmente, entiendo que sí es un aspecto al que muchos jugadores de este tipo de juegos dan importancia. Pero aun con sus carencias, creo que Black Desert es el MMORPG más completo que existe actualmente, con el añadido de ser el más impresionante a nivel artístico y visual.

 

Clave proporcionada por Pearl Abyss para su reseña. ¡Muchas gracias!

 

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Laura Tejada
Laura Tejada @_LauraTejada

Escritora y creadora compulsiva de mundos imposibles. Vivo en un faro entre dos ciudades: una flota en las nubes, la otra está sumergida en el mar. Ad astra per aspera.

4 comentarios
Miguel Sendai
Miguel Sendai 14/02/2018 a las 12:05 pm

Sin duda, un juegazo. En él invertí, en su release, un montón de horas que no tenía y mucho esfuerzo para estar en el ranking de los primeros del servidor. Lo disfruté como ningún otro desde Tibia, hace ya quince años o Archeage, hace seis. Pero me perdí, como bien dices, gran parte de la trama y del contenido del juego en mi obsesión por subir de nivel para ser más competitivo.

Tu entrada me han dado ganas de volver a instalarlo, rescatarlo donde lo dejé, antes de Valencia, y sumergirme en las cadenas de misiones, comercio e historia que ofrece. Jugar PvP con menos frecuencia y pasar a ser un “Solo player” del mundo online.

Gracias por tu entrada!

Nos vamos leyendo!

Gel
Gel 15/02/2018 a las 8:33 pm

Se convierte en un juego idle si de verdad quieres sacar profit y tener opción a pillar algo de boss. Dejar el pc encendido todo el día no es lo que busco en un juego y por eso lo dejé.

Astines
Astines 17/02/2018 a las 10:35 pm

Buen articulo . Pero , me siento un poco triste de que se le ponga un articulo tan bueno a Black Desert y a Elder Scroll online no le hagáis hecho un análisis mas en profundidad . No digo que el articulo de TESO sea malo , pero comparado con este , se queda corto .

Mepi
Mepi 21/02/2018 a las 4:59 pm

A mí no me llegó a enganchar y preferí quedarme con el gw2, PERO… el creador de personajes… o sea, hay que comentarlo las veces que haga falta. Es alucinante. Me tiré horas haciendo mil movidas. Para mí por eso se merece todo lo bueno.

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