NI L LL VIA NI A TENEBORSA NOCHE PUEDEN APATAR A ESTO MENSAGEROS DE SU DEBER

Message Quest, ni la nieve…

Message Quest, ni la nieve…

Al igual que como me pasó con Little Briar Rose, Message Quest es un juego que me entró por los ojos por sus gráficos similares a una vidriera, siendo también un point and click. Aquí casi terminan las diferencias entre ambos juegos, aunque queda la última y es que ambos títulos también tienen una duración muy corta. Por otro lado, podemos también ver alguna semejanza por como están narrados, ya que Little Briar Rose no deja de ser el cuento de la Bella Durmiente; en el caso de Message Quest tendremos una gesta heroica de mensajeros. O todo lo heroico que pueda ser Feste. Pero mejor, acercaos aquí al calor del fuego que os lo cuente.

Message Quest es el primer proyecto del estudio ruso Royal Troupe, que como cuentan ellos en su página web le pusieron nombre porque no les quedaba más remedio. Desarrollado por Maria Kravtsova (dirección e historia), Victor Smirnov (programador), Alena Medovnikova (artista), Yulia Samorodova (animadora) y Yaroslav Kravtsov (game designer) sin ningún tipo de financiación externa, con gente repartida por Rusia y otros países, como los encargados de sonidos. El juego se lanzó en 2015 para ordenadores y el pasado mes de abril salió para iOS. En este juego encarnamos a la conciencia de Feste, último Heraldo que queda de la Orden de los Heraldos. Esta Orden no es más que una especie de correos con habilidades mágicas, como ya descubriremos, que no pasa por su mejor momento, ya que sólo queda el perezoso Feste como mensajero. Como su conciencia, deberemos hacer que su pereza no le gane y cumpla con el cometido de entregar un mensaje que evitará la destrucción del mundo de Avarange. Lo típico en estas situaciones.

Un carro tirado por cerditos. Fuente: captura propia del juego

Para esto avanzaremos en la trama a base de puzles simples y minijuegos, donde tendremos desde juegos de ingenio a combates y conversaciones. La dificultad de los primeros no es muy alta, pero en los otros casos es distinto ya que en los combates hay un salto importante de dificultad al final del juego. Sobre las conversaciones, da la sensación de que no importa la opción que escojas, que llegarás al mismo punto igual. Pese a esto, el juego no se vuelve injugable en ningún momento.
Sobre los textos, están traducidos al español por Josué Monchán, y en alguna ocasión me han chirriado, sobre todo al escoger las diversas opciones de diálogo. Pese a esto, la traducción está bien y se agradece tener juegos cortos en español que te ayuden a desconectar (soy una persona que trabaja leyendo mucho en inglés y en mi tiempo libre prefiero cosas traducidas y dobladas para no saturarme).
En el apartado de sonido, hay voces, pero no parece que sean de un idioma determinado, al tener cada personaje unos pocos registros que se repiten, da igual lo que aparezca en la caja de texto. Gracioso al principio, al cabo de un rato resulta cargante, así como los efectos de los combates. Con la música no hay ese problema, ya que cada escenario es breve y se cambia rápidamente de canción. Los gráficos son simples y efectivos, y el aspecto de vidriera le queda bastante bien.
Sobre los controles, aunque es un point and click, para algunos puzles de mover objetos no resulta intuitivo ni fluido el control, quedándome en alguna ocasión atascada por no acertar el píxel exacto donde colocar algo.

No todo son quejas con el juego, ya que algunos detalles de la historia me han gustado, como quién salva el mundo, cómo lo hace y el mensaje final de abrir caminos y no levantar muros. Sobre esto hay algo que me llamó la atención, al buscar información sobre el juego en Steam me encontré el siguiente mensaje.

Señor, ¿está bien?

Verdaderamente no me había parado a pensar en esa clase de lectura al juego. Es bastante claro en ese aspecto con los Heraldos son los buenos porque abren caminos y sus enemigos ponen muros. En la discusión, una de las autoras comenta que esa no era su intención, pero si hay alguien tan molesto con un mensaje así, pues que se aguante, y se vaya a otro lado a llorar. El otro tema de ¿es que nadie piensa en los niños? y haya política en su juego es lo de siempre: toda obra de ficción es política, lo que pasa es que nunca molesta cuando es parte del statu quo, o no ataca tus privilegios.

En resumen, el juego es corto, de pasarte en una tarde y algo irregular en su complejidad, pero está a 3€ en Steam, y no está mal si queréis darle una oportunidad y desconectar un poco una tarde.

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Darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

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