Castlevania segunda temporada, lo bueno si breve dos veces bueno

Castlevania segunda temporada, lo bueno si breve dos veces bueno

Este post tiene spoilers menores de la primera temporada de Castlevania.

El otro día  vi la segunda temporada de Castlevania, de cuya primera temporada ya os hablé. Warren Ellis sigue a cargo del guión igual que Sam Deats de la dirección, aunque comparte crédito con Adam Deats y Spencer Wan. En cuanto al reparto de voces, repiten las de la primera temporada: Richard Armitage como Trevor Belmont, James Callis como Alucard, Alejandra Reynoso como Sypha y Graham McTavis como Drácula. Esta nueva temporada, además de tener el doble de episodios, ha traído personajes nuevos, casi todos provenientes de los juegos: Theo James como Hector y Adetokumboh M’Cormack como Isaac, los Maestros Forjadores del ejército de Drácula; Jamie Murray como la vampira Carmilla y Peter Stomare como Godbrand, vampiro creado para la serie.

Como he mencionado, esta temporada tiene el doble de episodios que la anterior: ocho episodios de 25 minutos, casi tres horas y media de duración. Desgraciadamente, el doble de duración no garantiza el doble de diversión y si la anterior temporada me supo a poco por ser una introducción/presentación bastante breve, aquí me sobran muchas cosas. La serie ha sufrido el síndrome Netflix: “Hay tantos episodios sí o sí, rellena como puedas”. Esto la lastra, porque habíamos dejado a nuestro trío protagonista camino de enfrentarse a Drácula y esperas algo de acción pero lo que te encuentras son seis episodios de intrigas palaciegas y los dramas internos de los nuevos personajes, que me han resultado tediosos.

Godbrand es un gili, pero es mi gili

En el apartado de intrigas, la subtrama de Carmilla se alarga mucho. Las conspiraciones palaciegas, aunque no son santo de mi devoción, las tolero si son ágiles, cosa que no pasa aquí. Incluso hubo momentos en los que desconecté porque no me importaba mucho lo que pasaba. De todos los personajes nuevos, el único que no me resultó cansino fue Godbrand, que se nota que es creación de la serie y de Ellis probablemente, pues visto en perspectiva, me recuerda a Spider Jerusalem, en el sentido de personaje pasado de vueltas. Sólo que Godbrand es escoria genuina y mala gente.
Además de ver esta “marca” de Ellis en el guión, está la relación entre Trevor y Alucard: el personaje en apariencia despreocupado y que no se toma en serio lo que tienen entre manos, y el personaje serio que trata de hacer su trabajo mientras gruñe, y se lanzan pullas de continuo (Eliajh y The Drummer, con todas las diferencias). Y aunque este tropo y dinámica me hace mucha gracia hay un tercer elemento que me hace torcer el morro, que es Sypha.

No es que Sypha no me guste, es que estoy cansada de que las mujeres en estos casos tienen siempre el rol de voz de la razón y persona responsable, que tiene que hacer que los niños se dejen de pegar. Sypha no tiene un momento de ser graciosa ni infantil. En la ficción, las mujeres tenemos siempre dos papeles (cuando se acuerdan de nosotras): la santa y la puta. En esta serie, la puta sería Carmilla, además cayendo en otro tropo horrible: la mujer ambiciosa y que, oh, casualidad, es malvada.
Así, tenemos los de siempre al final: las mujeres tenemos sitio en la ficción como complemento (hija, amante de) o en la nevera. Y cuando tenemos relevancia, tenemos dos opciones: ser la mamá que cuida y hace el trabajo emocional; o la ambiciosa/extremadamente inteligente que es malvada (te miro a ti, Indiana Jones y la última cruzada).

Tras estas quejas tengo que mencionar lo que comenté la otra vez: no he jugado Castlevania, así que no conozco en profundidad los personajes ni he pillado las referencias ni las inspiraciones. Así que no sé cuanto de estos tropos es responsabilidad total y absoluta de la serie al no saber el grado de fidelidad que han querido darle, pero sí puedo quejarme de que en su mano estaba cambiar algo y no lo han hecho.

El trío protagonista.

Dejando de gruñir sobre el tema narrativo y de ritmo, que me ha decepcionado mucho, está el tema más técnico sobre la animación. Los seis primeros episodios son algo monótonos, centrándose en sitios fijos, con mucha gente hablando o en silencio. Casi parece que estuvieran ahorrando presupuesto y frames para el episodio siete, For Love. Igual que en la anterior temporada, toda la acción espectacular quedó reservada para un momento concreto (final del cuarto episodio), aquí es todo el capítulo siete. Las batallas son un despliegue visual maravilloso, ingenioso y donde ves al trío mostrar sus poderes al completo y coordinarse entre sí, teniendo unas secuencias espectaculares, además con la música acompañando al momento, como es la reinterpretación de Bloody Tears.

Para cerrar, la serie deja abierta la puerta a una tercera temporada (creo que oficialmente confirmada), en un episodio final que vuelve a ser lento. Esta segunda temporada no ha estado mal, pero se ve muy lastrada por el ritmo que tiene, alargándose innecesariamente con las tramas de los vampiros. La idea de volver a condensar la acción en un único momento le pasa factura al ser tan larga, y todo hubiera mejorado mucho más con un par de episodios menos. Sigue siendo una cosa entretenida, y si sois fans de los juegos lo disfrutaréis mucho más, pues reconoceréis las referencias que yo he podido intuir.

PD: Me encuentro muy decepcionada por el hecho de que James Callis aparezca y no la líe parda sin querer. No sabéis lo que echo de menos al desgraciado gafe de Baltar.

Cómprame un café en ko-fi.com

Darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

1 comentario
Kay
Kay 02/02/2019 a las 10:18 pm

Tampoco soy muy allegado a los juegos de Castlevania, solo jugué al Symphony of the Night de peque y di gracias porque ni lo terminé.

Es una putada que aún se mantengan esos tropos de The Whore y The Santa, sabiendo que se ha utilizado incluso en géneros literarios que se lleva desde hace siglos. Me da la sensación de que tiene que ver más por pereza y desidia de los guionistas que por otra cosa, porque como dices, estiran mucho el chicle para que abarque todo el arco de los capítulos y no lo hacen muy bien.

Al final, también creo que los fans de Castlevania podrían disfrutar más de las referencias, no indignos como nosotros que solo recogemos la voz de una adaptación mediocre. Espero que se solucione pronto, la experiencia me dice que cuanto más temporadas tenga una serie, la estela de calidad se desvanece así qué, uff, no sé. La serie necesitará mucha sangre para que puede correr con mayor agilidad y ritmo. Mucha suerte supongo, jaja

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: