Análisis de TAPE: Unveil the memories

Análisis de TAPE: Unveil the memories

Desde Playstation apuestan, y mucho, por el talento patrio en su programa Playstation Talents. Esta iniciativa nos ha traído títulos como Insomnis, que ya analizamos hace unos meses, así como nuestro querido Summer in Mara. En esta ocasión hemos jugado a TAPE: Unveil the memories, primera creación del estudio Black Chili Goat Games.

Como sucedía con Rojo, la ambientación nos será muy familiar. Iria vive con su madre en el pueblo ficticio de Antumbría, ubicado en las proximidades de Vigo. Su padre, cineasta de profesión, ha desaparecido hace varios años. Y, sin saber cómo, Iria encuentra en su cuarto una cinta de vídeo que contiene una grabación realizada por él, al más puro estilo Tesis. Reproducirla nos llevará al primero de los niveles: el hospital. No será la única zona que visitaremos, y cada una requerirá varias horas de exploración minuciosa si no queremos perder detalle.

Dispondremos principalmente de dos mecánicas. La primera es un recurso que ya hemos visto en otros títulos: el manejo del tiempo. Si utilizamos la cámara Super8 que encontraremos durante el prólogo, Iria podrá adelantar o retroceder algunos minutos. Este hecho tendrá consecuencias en el entorno y sus objetos, con lo que podremos acceder a nuevas zonas y hallar nuevas pistas. Tendremos también que controlar muy a menudo los desplazamientos del enemigo principal, un monstruo antropomórfico que acabará con la protagonista si la alcanza. Lo más habitual es ir del punto A al punto B sin que nos vea o atrape, a veces teniendo que mover objetos durante ese tiempo.

Una habitación roja, claro homenaje a Twin Peaks, y el televisor marca NISU en el centro

Los homenajes al thriller y al terror con una constante en TAPE

El juego se encuentra plagado de referencias al cine de terror.  Éstos pueden apreciarse tanto en los pósters y películas que iremos viendo, como en los propios escenarios en sí. Siempre y cuando no seamos perseguidas por el enemigo principal, podemos recrearnos en explorar las estancias a fondo. Ello nos permitirá notar tanto los mencionados homenajes como conocer la trama en detalle. También en diversas ocasiones utilizaremos un reproductor de vídeo VHS, en el que se reproducen cintas que el padre de Iria grabó para su hija, y cuya búsqueda será nuestro objetivo principal si queremos avanzar.

El propio nombre de Antumbría encierra su propio significado, ya que la antumbra es la zona de una sombra en la cual el cuerpo que está tapando la luz se encuentra completamente dentro del disco de la misma. Por tanto, hay algo que nos impide ver dicha fuente de luz con claridad.

Aunque las opciones de accesibilidad son muchas y variadas, mientras jugamos es muy difícil no sentir algo de mareo al girar la cámara. Tras el primer parche podemos reducir el motion blur, que disminuye un poco esa sensación. Sin embargo, y aun así, produce un mareo considerable, lo que nos deja un título que deberemos jugar en pequeñas dosis. Otras características incluidas en este apartado son la integración de subtítulos (reflejan tanto voces como sonidos) y la posibilidad de aumentar o eliminar el halo que nos destaca los objetos importantes. También se ha introducido un modo narrativo, más centrado en la historia.

La mano de Iria muestra un guión de su padre en el que se usa la palabra Hijueputa

Plata o plomo

La línea temporal del juego se sitúa en la Galicia de 1997. No aparecen marcas comerciales nombradas claramente, pero podremos identificar los objetos con facilidad. Sin embargo, esta ambientación, que a priori parecía uno de los puntos fuertes de TAPE, juega en su contra. Al igual que Iria, yo también era una adolescente en los años 90, en mi caso sustituyendo Galicia por Asturias. Por eso, a quienes recordamos con más o menos claridad esos años nos pueden rechinar ciertas cosas. Un ejemplo rápido es el refresco Mirinda (Miranda en el juego), propiedad de PepsiCo, y que dejó de comercializarse en la España peninsular en 1993 al apostar la empresa por la marca Kas. Este tipo de anacronías aparecen en varias ocasiones, y aunque no son muy llamativas, pueden sacar del juego a más de una persona. Del mismo modo, el doblaje no termina de cuajar. No estoy diciendo que sea mal trabajo, sino que quizá no llega a transmitir tanto como se esperaría.

Tape: Unveil the memories no es un juego largo, sino que podremos completarlo en 4-6 horas, dependiendo de cuánto nos recreemos en la exploración del entorno y en leer las notas. Sin embargo, y aunque la historia es atractiva, adolece de cierta lentitud. Esto hace que por momentos se haga algo tedioso, y la repetición de ciertas mecánicas alarga también el tiempo de juego de forma espuria.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, creo que Tape hubiese podido ser mucho más. Resulta difícil empatizar con la protagonista, y tanto la repetición de mecánicas como el escaso ritmo de la historia hacen que, al igual que ocurre con la cámara de Iria, el tiempo se ralentice más de lo que querríamos. Sin embargo, debemos recordar que es el primer título de su desarrolladora. Con ciertas mejoras en planteamiento y desarrollo, la producción de títulos atractivos parece solamente cuestión de tiempo.

 

Clave de prensa proporcionada por Black Chili Goat Games (PC) y Playstation (PS5).

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Alystrin
Alystrin @Alystrin

Cosplayer, otorrinolaringóloga, streamer y, sobre todo, mamarracha profesional. Cuqui del almendruqui que no dudaría en sacarte las muelas por tus "incorrecciones políticas"

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