Romance, conspiration et omelette du fromage

Análisis de Ambition: A Minuet in Power

Análisis de Ambition: A Minuet in Power

Una de mis películas preferidas es Las amistades peligrosas, protagonizada por Glenn Close y John Malkovich (entre otros grandes nombres). Basada en el libro homónimo e igualmente recomendable. En ella, se narran los pormenores nobiliarios de la Francia prerrevolucionaria, con sus intrigas y traiciones. Fue por eso que, en cuanto vi el anuncio de Ambition: A Minuet in Power, me trajo tantas reminiscencias que se fue directamente a mi lista de deseados.

Las visual novel son un género de videojuegos que tardé mucho tiempo en descubrir. Podríamos decir además que, en cierto modo, son un género de nicho al estar orientadas hacia un tipo de consumidora muy específico. Pero una vez caes en la primera, ya nunca más saldrás. A veces son románticas, pero otras no tanto, como es el caso que nos ocupa. Porque en Ambition hay más amor por el poder y la influencia que entre personas. Se agradece que no todo tenga que estar ligado inseparablemente a noviazgos y desamores.

Nos encontramos en marzo de 1789, el año de la Revolución Francesa, y en París nada menos. Todo un remanso de tranquilidad, teniendo en cuenta que, además, próximamente pasaremos a formar parte de la nobleza vía matrimonio. Nuestro personaje, Yvette, es una chica recién llegada a la ciudad desde la campiña. Ha quedado en la posada con el barón Armand de Marbo, a quien conoce desde hace un tiempo y con el que ya se ha comprometido. Pero nadie sabe dónde está, y tampoco obtiene más que evasivas cuando pregunta a la gente por él.

Terminaremos en su mansión, donde no queda ni rastro suyo y además resulta obvio que en el momento de su desaparición pasaba por dificultades económicas. Para sorpresa de Yvette se nos considerará de inmediato las señoras de la casa. Podremos disponer de ella a nuestro gusto, pero también habrá que acatar las pertinentes obligaciones como es el pago al servicio. Nada más llegar, acudiremos a nuestra primera fiesta, pero con la muy desagradable sorpresa de que la persona que la celebra no tiene en ninguna estima a Armand. Aprovecha esta inquina para intentar dejarnos en ridículo, por aquello del odio por extensión. Comienza entonces nuestro camino a la cima, estableciendo alianzas con los distintos estamentos sociales de la época e intentando, de paso, acabar con quienes se atrevan a desafiarnos.

Aparecen varios personajes principales, relacionados con la Revolución, la corona, la Iglesia o la burguesía. También tendremos una importante relación con la prensa, de la que nos serviremos no solamente para venderle jugosos cotilleos sino para emplearla a favor de una de las facciones enfrentadas: la Corona o la Revolución. Pero no está exento de riesgos. Cuanto más hagamos uso de los rumores, económica o estratégicamente, podremos ser descubiertas con mayor facilidad y, por tanto, habrá menos personas que confíen en Yvette para hacerle confidencias.

Una noble se burla de los orígenes humildes de nuestro personaje en Ambition: a Minuet in power

Con tanta confianza y autosuficiencia a más de un noble se le puede ir la cabeza

Por supuesto, París es sinónimo de moda y fiestas fastuosas, para las que recibiremos invitaciones cada cierto tiempo. El atuendo que llevemos jugará un papel fundamental en nuestro ascenso, y una selección adecuada para cada ocasión es clave. Para poder impresionar a quien se nos ponga por delante, podremos adquirir varios modelos en las tiendas. Cada uno tendrá una puntuación positiva o negativa distinta para cada facción. Pero debemos tener mucha precaución escogiendo. Si compramos mucha ropa mermará nuestra bolsa, pero si repetimos prendas nuestra relevancia como socialité será muchísimo más baja.

Hay diversas localizaciones que podremos explorar durante nuestra partida. Parte se corresponden con la misión principal, en la que nuestro objetivo será indagar qué le ha ocurrido a Armand y vengarnos de nuestros enemigos (si lo deseamos). Pero también están la tienda de ropa, el periódico y los “incidentes”, de aparición aleatoria y en los que obtendremos recompensas muy diversas. Acudir a cada lugar afectará a nuestra condición física, y es imprescindible que estemos bien descansadas y radiantes si tenemos fiestas o eventos a la vista.

En los distintos escenarios serán fundamentales las interacciones con el resto de personajes, y aún más la gestión del tiempo. Contaremos con un número muy concreto de turnos, con lo que entablar conversación con las personas adecuadas es lo que nos dará la clave para poder avanzar. Además, tendremos que manejar muy bien las características de nuestra protagonista, que son la credibilidad y la peligrosidad o grado de amenaza sobre nuestra persona. A mayor credibilidad, más posibilidades de cotilleos jugosos. Cada conversación puede también recompensarnos con cambios en dichas estadísticas, así como con puntos de favor con los personajes principales.

¿Es Ambition un otome? Rotundamente sí. Aunque al principio y durante buena parte de nuestra partida no lo parezca. Pero si obtenemos los suficientes puntos con alguno de los protagonistas correspondientes (Antoine, Ludovico, Élisabet, Álex u Honorade) desbloquearemos la posibilidad de citarnos con estas personas. Esto nos llevará a interactuar de forma más íntima y personal con ellas. De nuevo nos encontramos ante un juego inclusivo y con representación LGTBI+. Obviamente nuestro interés romántico principal es Armand, que por algo nos hemos mudado a París a su requerimiento. Sin embargo, no es excluyente y tendremos posibilidad de elegir.

Yvette sostiene la bandera de Francia mientras está rodeada de revolucionarios furiosos

Do you hear the people sing? / Singing a song of angry men?

Ambition: A Minuet in Power no resulta precisamente sencillo. Reconozco que, en mis primeros andares, me frustré más a menudo de lo que desearía, ya que opciones que en principio parecían buenas ideas terminaban con mi credibilidad por los suelos e Yvette viviendo en perpetuo peligro. Tras reiniciar un par de veces la partida, fui cogiéndole el pulso poco a poco, aunque más de una vez me quedé en la disquisición de si podría haber sacado más provecho de mis acciones.

El juego se encuentra íntegramente en inglés, sin opciones a cambio de idioma. El manejo es sencillo y utilizaremos el ratón para realizar nuestras elecciones. La estética del juego es tipo cartoon y el diseño de personajes secundarios se repite con bastante asiduidad. Todo ello son características frecuentes en las visual novels, aunque el que solamente esté disponible en una lengua puede resultar un poco incómodo si no estamos muy habituadas a ciertas expresiones.

Aunque tenía moderadas expectativas de Ambition: A Minuet in Power, tengo que decir que las ha superado. Pese a que pueda resultar frustrante por algunas decisiones cuestionables y mecánicas un poco repetitivas, la historia es adictiva y las horas vuelan mientras piensas cuál será tu siguiente movimiento. Me he divertido y a la vez me ha hecho pensar y ser una estratega mucho más cuidadosa de lo habitual. En estos días de verano no hay nada mejor que una buena conspiración aderezada de sabrosos cotilleos.

 Clave proporcionada por Iceberg Interactive

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Alystrin
Alystrin @Alystrin

Cosplayer, otorrinolaringóloga, streamer y, sobre todo, mamarracha profesional. Cuqui del almendruqui que no dudaría en sacarte las muelas por tus "incorrecciones políticas"

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