Análisis de Beyond Contact
04/04/2023 | Darkor_LF | No hay comentarios
Los juegos de gestión me pierden por completo. Y los de explorar. Así que la idea detrás de Beyond Contact me tenía atrapada desde el inicio. Un accidente en nuestra nave de exploración, la aparente única superviviente, y un planeta ligeramente hostil son los elementos de este título de supervivencia espacial del que acaba de salir su acceso anticipado y que hemos podido probar.
Aquellas personas que hayan jugado a la versión de acceso anticipado encontrarán varias cosas nuevas, sobre todo respecto al progreso de nuestro personaje y la posibilidad de usar otros nuevos a cambio de créditos. Aparte de esto, tendremos un pequeño árbol de habilidades, eventos climáticos y mejoras en el modo historia (el antiguo modo campaña) y la interfaz de investigación. La más importante son los eventos climáticos, ya que si no levantamos rápido nuestro hábitat, pueden complicar mucho nuestra supervivencia. Mejor pasar una lluvia de meteoritos bajo techo que a la intemperie.

Disculpe, ¿para el obelisco?
El bucle jugable y las mecánicas son las esperables: recoger recursos, procesarlos y conseguir cada vez materiales y máquinas más avanzadas que nos permitan llegar a zonas más hostiles e inhóspitas. Beyond Contact nos deja a nuestro aire por completo, tras un tutorial básico. Muy básico, pues nos darán indicaciones de que debemos vigilar nuestros parámetros de vida y poco más. El resto lo descubriremos por “ensayo y error”, navegando por la interfaz, que no es la más amigable del mundo. Sobre todo el mapa, que aparecerá con múltiples marcas pero sin tener claro qué significan, y de primeras resulta muy abrumador. Para las misiones nos sucederá un poco lo mismo. Nos darán las indicaciones pero no se verán reflejadas de forma clara en el mapa. Esto hace que la búsqueda de materiales tenga un extra de dificultad. Por desgracia, C.A.R.L., el robot holográfico que nos acompaña, será una molestia más que una ayuda, al menos jugando en Steam Deck, ya que más de una vez estaremos recolectando recursos y hablaremos con él por error, dándonos comentarios genéricos sobre nuestros objetivos, como “Deberíamos investigar esa señal”.
En nuestro mapa tendremos varios objetivos siempre, centrados por un lado en la exploración del planeta y descubrir qué ha pasado para que Ketern esté como está ahora mismo. Por otro lado, tendremos que ayudar a la civilización local, los braquilontes. Particularmente, esta parte no me ha gustado, pues caen en el tropo del salvador blanco, que es tan típico de historias espaciales y que me chirría cada vez más. Eso sí, se agradece que los braquilontes tengan su propio idioma y no hablen inglés directamente. El ayudar a los braquilontes será de capital importancia tanto para avanzar en la historia como para nuestra supervivencia, pues nos dará acceso a varias opciones que nos facilitarán la recogida de materiales.
La recolección cobra aquí especial importancia, pues deberemos prestar atención a tres medidores: salud, estamina y oxígeno. Podremos recuperar los tres fácilmente con la flora y fauna local. A medida que progresemos podremos cocinar los alimentos, lo que mejorará la recuperación de las estadísticas y nos facilitará un poco las cosas. No mucho, porque la comida se va deteriorando a medida que pasa el tiempo y no podremos hacer acumulación de víveres. De la misma forma, las herramientas y equipo se desgastarán y romperán. Lo que inicialmente es una mecánica interesante para obligarnos a gestionar mejor nuestro inventario y recursos, tras varias horas se vuelve algo repetitivo e innecesario, que dificulta la exploración y el recorrido de largas distancias. Podremos establecer puntos de teletransporte y usar la red de obeliscos para ayudarnos a viajar, pero si no tenemos cuidado, puede ponernos en un aprieto y hacer que muramos.
También deberemos tener cuidado con los eventos climáticos, que no son excesivamente frecuentes, pero que nos pondrán en serios aprietos. También afectarán al entorno y es posible que la zona que teníamos localizada con plantas, ya no exista tras una helada. Esto nos obligará a tener nuestra propia zona de cultivos en el hábitat para tener localizada siempre una fuente vegetal de comida.

Yo sólo quiero plantar lechugas en paz
Donde más he podido probar Beyond Contact es en Steam Deck y aunque manejable, no es la mejor opción. No sólo nuestras opciones de gestión de inventario se verán muy limitadas, sino que la navegación por el mapa resulta poco intuitiva y poco manejable. Sin embargo, sí es más sencillo mover la cámara, que responderá fácilmente al stick derecho, mientras que en PC no podremos mover la cámara tan intuitivamente. Deberemos pulsar la rueda central del ratón para ello, en un movimiento un poco incómodo. La podremos mover también usando Q y E, pero no es la mejor opción cuando te toca salir corriendo. Además, hay algunos problemas con la gestión de inventario. Al menos uno muy engorroso, y es que, al dividir stacks de inventario, por algún motivo, estos objetos caen en la misma casilla que el contenedor, haciendo imposible recogerlo sin destruirlo y tener que recoger todo y distribuirlo de nuevo. Al menos en la versión de PC puedes señalarlos con el ratón y recuperarlo. Algo similar en esta selección sucede con el combate, donde resulta complicado conseguir dañar al objetivo salvo que nos peguemos mucho y estemos en el ángulo correcto.
Y aquí se nota que nuestra expedición era científica, pues las opciones armamentísticas serán limitadas y de escasa potencia de fuego. Esto hace que los combates obligatorios se compliquen bastante, a menos que nos armemos hasta los dientes. Este aspecto de combate es donde siempre fallan los juegos de este estilo y por desgracia no parece que Beyond Contact haya conseguido remediarlo, aunque el bucle jugable de recolección-crafteo-avance es adictivo y satisfactorio. Eso sí, tened cuidado, pues contaremos con unas resurrecciones limitadas que nos devolverán al obelisco más cercano. No obstante, cuando dejemos de tenerlas, al morir reapareceremos en el inicio, perdiendo todo el equipo e inventario, que quedará donde hayamos muerto, algo nada divertido.

¡Por el poder de Greyskull!
Aunque la historia que nos encontramos en el modo campaña no sea de mis favoritas, la sensación casi continua de progreso hace que estemos horas y horas con él. Incluso en los momentos en los que sentimos más confusión, al no contar con una enciclopedia ni nada similar que nos permita tener una referencia para poder guiarnos mejor en nuestra exploración. Hasta el tener que estar pendiente de las estadísticas, aunque pueda parecer pesado, no lo resulta. Lo que sí acaba por resultar pesado son los avisos de que nuestras estadísticas caen, o entramos en una zona peligrosa, y que no se puedan personalizar. Tampoco se pueden personalizar otros aspectos de accesibilidad, más allá del control de volúmenes, ni siquiera el tamaño de fuente. Eso sí, el juego se encuentra traducido al castellano.
Pese a estos comentarios, Beyond Contact se convierte rápidamente en un pozo de horas, donde la exploración acaba por ser el mayor aliciente, como debe ser en todo juego de exploración espacial que se precie. El recorrer cada rincón de un mundo desconocido, donde no sabes si algo es amigo o enemigo hasta que trata de comerte, es de las exploraciones más divertidas al final.
Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.
Etiquetas: acción, aventura, beyond contact, ciencia ficción, deep silver, espacial, exploración, gestión, indie, plaion, playcorp studios

