Que no ruka

Preview de REKA

Preview de REKA

Desde hace algún tiempo existe cierta tendencia a traer el folklore eslavo a todo tipo de juegos. De igual manera, también está comenzando una tendencia a mostrar en ellos los diferentes tipos de brujería histórica, apartándose de la bruja de videojuegos medievales o de la brujita cuqui de sombrero picudo, caldero y escoba. Quizá esto, sin ningún aliciente más, os parecerá algo muy simple, pero para mí la combinación de las dos cosas crea un ambiente difícil de replicar en cuanto nos salimos un par de pasos del camino, y mantiene una gran fuerza si nos dejamos llevar por ellos. Eso es precisamente lo que me llamó la atención de REKA, un título que sigue los pasos de Baba Yagá para adentrarnos por completo en un mundo en el que brujería y mitología se dan la mano para mostrarnos una pequeña historia. 

La trama de REKA comienza sin contarnos mucho de nuestro trasfondo. Somos una chica, que podremos personalizar por completo en un creador de personajes amplio pero sin excederse con las opciones, y aparecemos en medio de la niebla. Sin pasado, sin futuro, sin el más mínimo conocimiento de nada. Es por ello que, cuando llegamos al primer pueblo, nos tratarán de forasteras, pero nos permitirán hacer todas las preguntas que necesitemos. Así es como nos contarán las leyendas de una bruja que vive en el bosque, con cada persona añadiendo sus ideas personales sobre su comportamiento o aspecto, y cuando decidiremos que es buena idea ir a buscarla para conseguir averiguar algo más sobre nosotras mismas. Por supuesto, esa bruja es Baba Yagá, y tras unos cuantos recados para preparar un ritual, decide acogernos como su aprendiz, dándonos nuestra propia casa con patas de gallina para que vayamos explorando nuevas localizaciones. Y, por si quedaba alguna duda, ella se viene con nosotras. 

El juego está dividido principalmente en dos tipos de gameplay. El primero, y quizá más importante, es la exploración. Cada mapa en el que aparquemos nuestra casa gallina contará con una pequeña extensión de terreno circular en la que podremos encontrar un pueblo y diferentes tipos de construcciones o localizaciones especiales. En el pueblo iremos conociendo gente que nos hablará de los sucesos de la zona, nos dará misiones sencillas y, sobre todo, nos ayudará a ir desbloqueando objetos o recetas a medida que vayamos cumpliendo nuestros deberes. Por otro lado, a la hora de explorar por los alrededores nos daremos cuenta de que hay un montón de tipos diferentes de cosas por hacer, desde recolectar comida, coger madera, abrir cofres perdidos o explorar casas en ruinas, hasta encontrar nuevas misiones, espíritus del bosque o unos leños bailongos que nos prestarán su ayuda en alguna ocasión. Y, lo que quizá más me ha gustado, la posibilidad de recoger cosas utilizando los cuervos de Baba Yagá, lanzándolos en dirección a lo que nos interese y ayudándonos en varias de nuestras tareas, que se expandirán por las zonas boscosas hasta lugares que no podríamos alcanzar sin ellos. Todo esto siempre contando con la ventaja de ser una zona relativamente pequeña y bordeada por una niebla que no nos deja pasar, por lo que nos animará a peinar cada esquina para ver si encontramos un nuevo objeto para decorar nuestra casa. 

Y es que si creíais que REKA iba únicamente de hacer misiones y recados, os habéis equivocado por completo. Nuestra casita, la de las patas de gallina, comienza siendo únicamente una plataforma de madera con un horno, y en nuestras manos está dedicar nuestro tiempo a construir paredes, techos o pisos, así como decorar cada habitación que decidamos amueblar. Porque si nos daremos cuenta de algo a base de explorar es que hay muchísimos objetos que se irán desbloqueando poco a poco, cosa que provocará que siempre queramos reorganizar o redecorar, porque a ver cómo vamos a dejar sin colgar ese cuadro de un gatito negro tan mono. Al fin y al cabo, aquí somos defensoras de que lo cozy no es simplemente colores pastel y juegos de no hacer nada, sino que una decoración eslava y esotérica puede ser también nuestro lugar de relajación entre misiones y brujerías.

Lo más importante a la hora de plantearse entrar ya en este juego o esperar un poco más es que es un título que se lanza en un acceso anticipado muy temprano. En la versión que hemos podido probar nos hemos encontrado con unos problemas de optimización importantes, con bastantes caídas de frames, aunque no hasta el punto de no ser jugable. Eso sí, para ello tuve que reducir tanto la calidad de los gráficos como la niebla volumétrica, perdiendo así parte de esa belleza tan característica que tiene gracias a su dirección de arte. Por otro lado, para compensar, sorprende la ausencia de cualquier tipo de bug, lo que me da a entender que le están poniendo todo el cuidado posible para que sea completamente jugable. Al menos, en los dos mapas a los que he podido acceder, y que irán aumentando a medida que vayan ampliando el juego. Y tengo que reconocer que me he quedado con ganas de ver cómo va avanzando la cosa.

REKA es un juego que, a pesar de ver de forma muy clara su estado actual en acceso anticipado y que todavía le queda bastante por hacer, contiene una buena base que lo puede convertir en uno de esos títulos que se mantienen en la conversación durante bastante tiempo. Y es que tanto las libertades a la hora de construir y decorar por completo nuestra casa, como la curiosidad que nos provoca y nos lleva a recorrer cada zona, hacen que queramos seguir jugando un ratito más a pesar de que se nos hayan ido tres horas en un pestañeo. Quién sabe, quizá es culpa de un embrujo de Baba Yagá.

Cómprame un café en ko-fi.com

Nix

I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.

No hay comentarios
Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.