Que te pego con el palo

Análisis de The Last Hero of Nostalgaia

Análisis de The Last Hero of Nostalgaia

Hay cierta creencia (un poquito mohosa, la verdad) en el mundo gamer de que antaño los videojuegos eran más difíciles. Sinceramente, creo que muchas veces se debía a la ausencia de puntos de guardado, que nos obligaba a comenzar desde cero la partida si perdíamos las vidas disponibles. Porque otra cosa que se nos olvida es que, sin posibilidad de guardar, los juegos eran muchísimo más cortos. Pero esta necesidad de enfrentarnos al perpetuo desafío se mantiene y es la llama principal de todo el género Soulslike. Y ambos aspectos, la nostalgia y la dificultad, nos los trae de la mano el estudio Over The Moon con su título The Last Hero of Nostalgaia.

Como ya sabemos, Souls hay para todos los gustos. Los tenemos ambientados en el Japón feudal, en ciudades lovecraftianas, en reinos lejanos con gigantes y reyes injertados. Sus protagonistas son igual de diversos, como es lógico suponer. Pero en The Last Hero of Nostalgaia nuestro protagonista está conformado por píxeles en forma de línea. No es que tenga baja definición, es que literalmente se trata de un monigote, digna representación corpórea de cualquier preescolar. Ya desde el mismo inicio, The Last Hero of Nostalgaia es un juego que deja bien clara su filosofía. Contaremos, como buen Soulslike, con un editor de personaje, en el que podremos elegir las características de nuestro héroe. Todo ello acompañado de una elegantísima música tipo ascensor, que nos meterá de lleno en el mundo de acción de Nostalgaia, como es lógico. Tendremos varias clases para escoger, cada cual con sus características, pero que son fácilmente identificables con las especializaciones clásicas de todo RPG que se precie.

El héroe de The Last Hero of Nostalgaia se enfrenta al Espíritu del Heroísmo

¿Socorro?

Nostalgaia, un reino antaño brillante, ha caído en el olvido y el deterioro pixelado, y pronto será reducido a cenizas si los héroes no lo remedian. Pero nuestros predecesores han fracasado, y solamente queda nuestro protagonista. No sabemos cuál es su origen, puesto que el Narrador, voz omnisciente que nos acompaña, se niega a mostrarnos incluso la secuencia inicial al no considerarnos dignos. ¿Somos unos parias? ¿Somos nobles caídos en batalla? Todo cuanto nos rodea es una incógnita. Según avancemos en la trama, iremos desvelando el misterio, mientras derrotamos a jefes y completamos objetivos de los NPCs. Con cada hoguera de Nostalgaia que desbloqueamos, conseguiremos devolver al reino su antiguo esplendor y un poco de definición extra, de paso.

Contamos con unas armas predeterminadas, distintas dependiendo de la clase elegida. Hay diversos tipos de adversarios, y aunque no suele ser difícil conocer sus patrones de ataque, sí podemos ser víctimas de más de un golpe inesperado o vernos rodeadas con facilidad. Aparecerán los jefes y minijefes en cada zona, cada cual con sus peculiaridades, y que no nos lo pondrán nada fácil. La gestión del inventario es básica, puesto que un exceso de peso hará que nos movamos con muchísima menos agilidad. Y, por supuesto, encontraremos las hogueras en las que descansar, gastar nuestros puntos y subir de nivel las estadísticas que consideremos mejores. Hay que destacar que, como buen Soulslike, todos los objetos contienen la historia del mundo en su descripción, en lugar de sernos narrada. En determinadas zonas veremos que aparece disponible la opción “recordar”, que hará que nuestras reliquias de armas y armadura mejoren sus estadísticas y adquieran además lore extra.

El mapa de Nostalgaia es inmenso y, aunque pueda parecer muy complejo, no tardaremos en hacernos una imagen mental de dónde estamos. Las zonas están interconectadas con mucha lógica y aparecen los clásicos atajos para poder avanzar más rápidamente entre ellas. Esto es útil, ya que la muerte acecha en cada esquina, a veces de la forma más inesperada o absurda, para recuperar nuestros recuerdos (así se llama la “moneda” del juego). También encontraremos los ya familiares mensajes de otras personas que han pasado por la misma zona, que a veces nos servirán de mucho y otras no tanto. Otro aspecto común a los últimos juegos de From Software también se repite aquí: podremos invocar a jugadores de otros mundos o a NPCs para que nos ayuden a enfrentarnos a nuestros enemigos.

El héroe de The Last Hero of Nostalgaia, llevando armadura salvo el casco, observa una ciudad lejana similar a las de Bloodborne

Las referencias a la obra de Miyazaki son constantes y cuidadas

Si hay algo que destaca en The Last Hero of Nostalgaia es la fluidez. Una de mis quejas habituales de la saga Dark Souls se basa en esto mismo: los personajes tienen unos movimientos un tanto torpes, que añaden una dificultad extra a un juego ya complejo de por sí. No descarto que sea algo intencionado, ojo, pero es mi percepción. Esto no ocurre en el título que nos ocupa. Utilizando prácticamente las mismas animaciones, la sensación es que este sabotaje involuntario no existe y es, por tanto, bastante más justo en ese sentido. Eso sí, al igual que sentimos en Elden Ring, curarse es desesperantemente lento y tendremos que elegir muy bien el momento en el que hacerlo. Otro aspecto importante es la cámara, que también se controla sin mayores problemas y no suele hacernos las perrerías que tantos disgustos me dieron en juegos como Sekiro: Shadows Die Twice.

Aunque solamente tendremos la opción de audio en inglés, tanto la interfaz como los subtítulos están en castellano, con una traducción acertada y sin modismos o frases que cueste seguir. La actuación de doblaje del Narrador es francamente buena, añadiéndole el punto exacto de epicidad y sorna que marca toda la historia. El juego tiene una duración más que correcta para que no se nos haga excesivamente corto pero tampoco demasiado extenso, y podemos completarlo en aproximadamente 20 horas.

The Last Hero of Nostalgaia es un juego indie que va camino de convertirse en uno de mis Soulslike favoritos. Tiene lo justo de cada elemento que hace memorable a los productos más famosos del género: NPCs con misiones complejas pero no demasiado enrevesadas, combates difíciles pero justos, un set de movimientos muy fluido y una cámara que no me traiciona cuando estoy intentando que no me mate un enemigo. La ambientación es francamente buena, con varias zonas bien diferenciadas entre sí, y el hecho de que conforme desbloqueemos cosas aumente la definición me parece una idea muy original. El permanente toque humorístico, la fealdad simplona de nuestro protagonista y el desafío que representa hace que sea un título para disfrute y alborozo de neófitos y veteranos.

Clave proporcionada por Over The Moon.

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Alystrin
Alystrin @Alystrin

Cosplayer, otorrinolaringóloga, streamer y, sobre todo, mamarracha profesional. Cuqui del almendruqui que no dudaría en sacarte las muelas por tus "incorrecciones políticas"

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