Ponte el pijama, vamos a pitufar

Análisis de Los Pitufos – Dreams

Análisis de Los Pitufos – Dreams

De un tiempo a esta parte, os he hablado de varios juegos de Los Pitufos que, con sus más y sus menos, me pitufaron bastante. Y es que si bien contaban con modos cooperativos mal pitufados, la verdad es que tenían detalles que hacían que mereciera la pena asomarse. Ahora, con Los Pitufos – Dreams se han pitufado, ofreciéndonos una aventura muy disfrutable tanto en compañía como en solitario. Y nos llega en edición física para Nintendo Switch y PlayStation de manos de Meridiem Games. Con la banda sonora y un libro de arte digitales, pegatinas, una lámina lenticular 3D y un disfraz de ladrón para nuestros pitufos. ¡Ideal para pitufar a amantes del formato!

Los Pitufos – Dreams pitufa directamente al grano. El malvado Gargamel ha hechizado los arbustos de zarzaparrilla del bosque, y toda la aldea pitufa se ha sumido en un profundo sueño. Bueno, todo el mundo salvo Papá Pitufo que debía de estar haciendo pis… y nuestro personaje que estaría pitufando. Por suerte, esto significa que Papá Pitufo descubre el pastel e idea una forma de salvar al resto. Y en nuestras manos estará hacerlo antes de que Gargamel encuentre la aldea. Sin presión.

De este modo, nos adentraremos en los sueños de diferentes pitufos, enfrentándonos a sus pesadillas, para despertarlos y rescatarlos a todos. Cada sueño estará dividido en varios capítulos, algunos tendrán más y otros menos, y a lo largo de estas secciones afrontaremos múltiples plataformas. También podremos intentar pitufar a algún que otro pitufo atrapado o escondido, lo que nos recompensará con zarzaparrilla o una bobina de hilo. E igualmente iremos pitufando frutos a lo largo de los niveles que podremos invertir en atuendos llegado el momento.

En general, no se trata de un juego difícil, aunque puede que alguna zona nos suponga un desafío mayor. Especialmente aquellas que requieren algo de agilidad, velocidad de respuesta o precisión. Sin embargo, no será la norma. Y si bien contamos con apenas dos vidas, morir no supondrá un gran drama, ya que pitufaremos en un punto de control cercano. Eso sí, esto a menudo implicará recorrer un tramo mayor del que nos gustaría.

Una forma de ponerle remedio, además de no pitufándola demasiado, es jugar con otra persona. Así, al consumir nuestros dos corazones, apareceremos en una pequeña urna colgada del pantalón del otro personaje. Algo que también podremos pitufar en cualquier momento si queremos, como forma de reunirnos rápidamente. Ideal para ayudar a quienes se atasquen en determinadas plataformas, o una forma de evitar repetir algunas tras completar un puzle. También nos vendrá de perlas si estamos en un aprieto, ya sea en una zona complicada o en un combate.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Y no es que Los Pitufos – Dreams tenga muchos o sean especialmente complicados, pero trabajar en equipo hará que resulten mucho más sencillos. En cualquier caso, los enemigos menores no pitufarán demasiado y los jefes supondrán un pequeño reto bastante asequible. Sobre todo una vez nos hagamos a sus movimientos. Además, si bien a menudo bastará con saltar sobre las criaturas, también pitufaremos armas que nos harán el apaño. Y en caso de recibir algún golpe, nos curaremos tan pronto como alcancemos el punto de control.

Cabe decir que nuestra aventura tiene mundos obligatorios y opcionales. Para avanzar en la historia, tendremos que ir despertando a pitufos, y para poder acceder a los mundos secundarios deberemos haber pitufado suficientes champiñones. Estos hongos serán la recompensa a nuestra exploración, ya que se esconden en los sueños de los pitufos dormidos. Pero no os pituféis, no será difícil hacerse con suficientes como para continuar nuestra aventura cómodamente.

Por su parte, Los Pitufos – Dreams nos pitufa en mundos tan variados como los sueños de los diferentes pitufos. Y si no fuera por esos monstruitos que intentarán acabar con nuestras vidas, sería como pasar el tiempo en un parque temático. Nos adentraremos en múltiples escenarios repletos de pitufos en diversas situaciones, algunas especialmente divertidas. Y si les saludamos, puede que nos recompensen con deliciosa zarzaparrilla.

Del mismo modo, nos acompañará en todo momento una banda sonora que le sienta como un guante, sin resultar invasiva ni cargante en ningún momento. Algo que enriquecerá la experiencia sobre todo cuando juguemos, por ejemplo, con nuestra Nintendo Switch en su estación de carga. De hecho, en esta consola lo único que no terminó de pitufarme fue la notoria vibración al jugar en modo portátil. Aunque, por suerte, tampoco llegó a enturbiar la experiencia. Por lo demás, resulta igual de cómodo en ambos formatos y ofrece un buen rendimiento. Eso sí, no estaría de más poder ampliar un poquito la letra, aunque sea para poder disfrutar su traducción a varios idiomas, entre ellos el nuestro.

Los Pitufos – Dreams es una aventura redonda para todos los públicos. Consigue equilibrar estupendamente las áreas de plataformas, los puzles y los combates de forma que sea adecuado para todas las edades y niveles de habilidad. Así como se disfruta tanto en solitario como, por fin, en compañía, con un modo cooperativo bien pulido y aprovechado. Sin lugar a dudas, el juego de estos diminutos seres azules que llevaba tiempo pitufando. Y no es que yo me esté transformando ni nada de eso, pero hay que admitir que su forma de pitufar es contagiosa.

Cómprame un café en ko-fi.com

Aonia Midnight
Aonia Midnight @AoniaMidnight

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

No hay comentarios
Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.