Pyre, la joya oculta de Supergiant Games

Pyre, la joya oculta de Supergiant Games

Si tengo un imperio romano de los videojuegos, un juego en el cual pienso todos los días, es, sin lugar a dudas, Pyre, de Supergiant Games.

Sé que estabais esperando que hablara de Final Fantasy IX, mi gran obsesión videojueguil (otra vez). O Dark Chronicle y su minijuego de pesca (otra vez). O de cualquier otro JRPG con el que me haya obsesionado y he procurado que el resto del mundo lo hiciera (sí, otra vez). Sospecho que no habríais pensando en ningún momento en el título más «desconocido» de Supergiant, ya que apenas hablo de él.

Esto tiene su explicación y es que, aunque me pongo muy monotemática con las obras que me gustan, hay una categoría especial de las que sólo puedo decir su nombre y soltar alaridos inconexos mientras trato de embutir a esa persona la obra por la garganta. Si me conocéis, sabréis que puedo ser un poco (muy) pesada con la saga Vorkosigan de Lois McMaster Bujold y siempre la recomiendo en cuanto tengo oportunidad. Tengo un buen argumentario detrás y un discurso coherente y articulado que no voy a plasmar aquí (pero si insistís…).

Luego está la saga/trilogía del Imperio del Radch, de Ann Leckie. Cada vez que trato de hablar de ella me quedo paralizada por la maraña de sentimientos que me provocan esos libros y que soy incapaz de plasmar. Lo he intentado muchas veces, pero sólo soy capaz de decir «Me gusta mucho, por favor, léelo».

Tras este discurso, intentando que os leáis las dos sagas de space opera militarista no fachas y donde los personajes son tontísimos, podemos volver a Pyre. O al menos intentar explicaros por qué Pyre me hace soltar alaridos inconexos que no me facilitan hablar del juego.

Pyre, como decía al principio, es el título más discreto de Supergiant Games. Sin duda les conoceréis tras saltar a la más que merecida fama con Hades, el roguelike cuya segunda parte se espera que salga de Early Access este 2025, pero en el mundo indie se les conoció por Bastion y luego por Transistor. Y mientras estos títulos se suelen mencionar, Pyre parece quedarse atrás.

Campo de juego de Pyre

Es algo comprensible, pues no deja de ser un juego de baloncesto mágico, algo que resulta complejo de vender de primeras. Incluso de comprender cómo jugar, a diferencia de los otros, que podemos resumirlo en «pegar a lo que se mueva y te ataque». Aquí tenemos unas reglas, simples, pero que requieren un poco más de esfuerzo de nuestra parte. Es mi sospecha por la cual la gente no se lanzó tanto a este juego y voy a tratar de convenceros de que le deis una oportunidad.

Porque si bien la mecánica es el baloncesto mágico, detrás está una de las historias más bonitas y esperanzadoras que he visto nunca. Este baloncesto mágico, los Ritos, es una competición para poder sacar del exilio a un grupo de gente que ha acabado exiliada por un motivo u otro en este inframundo extraño. A medida que avancemos, conoceremos más de nuestros compañeros en los Alas nocturnas, además del resto de habitantes del lugar, que serán nuestros rivales o aliados.

Las relaciones entre todos los personajes resultan complejas, con múltiples capas y donde, poco a poco, les conoceremos a todos, siempre que aprovechemos las oportunidades que nos da el juego para ello. También si disponemos de tiempo, porque aquí viene parte de la enjundia del juego y los Ritos.

Antes de seguir, quiero hacer un comentario, pues es importante. Una vez leí que Pyre plantea la derrota como parte de la experiencia de juego. Tras darle muchas vueltas, creo que no es sólo eso, sino que va más allá. Pues incluso ganando, perdemos.

Porque cuando llegamos al enfrentamiento final de cada «run«, al Rito de Liberación, quien venza podrá volver a la superficie. Aunque siempre llegaremos al final, nos enfrentaremos a un equipo u otro, pero sobre todo, nos enfrentaremos a unos rivales que quizá sean más merecedores de volver que nosotros. Sin embargo el decidir ganar o perder no depende sólo de lo bien o mal que nos caigan los personajes, ya que hay más. Los motivos para liberar a unos compañeros u otros es que arriba se está gestando una revolución que derroque a un gobierno tiránico. Y según quienes salgan fuera, terminará de una forma u otra.

Por este motivo en Pyre debemos aprender a vivir con la derrota, aunque ganemos. Porque si conseguimos sacar a casi todo el equipo (casi, porque no podremos liberar a todos), la revolución será más pacífica, menos sangrienta. Los personajes tendrán unas resoluciones de sus historias u otras. Todas las opciones se contemplan (hasta en la canción final), incluso si nadie sale.

Sin embargo, si queremos ser egoístas, que esa gente abandone el exilio también la aleja de nuestro lado, lo que hace que las victorias sean amargas, pues debemos despedirnos de nuestros amigos para siempre (nuestro papel como Lectora nos impide volver). Y también deberemos elegir quién se queda abajo con nosotros, como digo. Una decisión que no es tan fácil como pueda parecer, sobre todo a medida que descubrimos las historias del resto. Historias que podremos conocer más o menos, según el tiempo que estemos con los personajes.

Interior de una caravana con Jodariel

Pese a todo este poso de tristeza que impregna al juego, es uno de los más bonitos y esperanzadores que he jugado, donde siempre se mantiene la fe y la esperanza. Donde estar en el exilio no es un motivo para abandonar la lucha. La gente que se queda, sabiendo que nunca podrá salir, sigue luchando por la gente que está arriba, aunque no les conozca. Porque es hacer lo correcto.

Podría daros más motivos para jugar Pyre, como que tiene la mejor banda sonora de todos los juegos de Supergiant, que su arte es espectacular, que tiene una imaginación para los escenarios brillante, que el baloncesto mágico resulta muy entretenido, o el fascinante lore, pero no son esos los motivos que me hacen lanzar alaridos inconexos de lo mucho que me gusta. Son sus personajes y es su historia.

Espero haber podido elaborar un discurso mínimamente legible y que os animéis a jugar a Pyre. Y a leer a Leckie, ya que nos ponemos.

Cómprame un café en ko-fi.com

Darkor_LF
Darkor_LF @darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

No hay comentarios
Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.