Es una Monado
Análisis de Xenoblade Chronicles Definitive Edition – Nintendo Switch 2 Edition
09/07/2026 | Nix | No hay comentarios
Llegué a Xenoblade Chronicles Definitive Edition sin saber nada de su historia, cosa que tiene cierto mérito con los años que tiene ya su primer lanzamiento, y lo poco considerada que es la gente con los spoilers de los juegos. Por eso, el momento en el que salí de una cueva y me encontré un mundo enorme abriéndose ante mí, me pareció mágico. Una llanura que no termina, una luz que ilumina recordándonos esa época en la que nació, y un montón de criaturas deambulando por ahí con un nivel contra el que es mejor no enfrentarse si no queremos encontrarnos con la muerte. Sin embargo, esa magnitud también me hizo recordar que mucha gente había jugado a este título en consolas anteriores, y eso me hizo pensar en las limitaciones que había tenido hasta el momento, y en que por fin se iba a poder jugar de la forma que se merece.
Después de haber pasado por tantas plataformas diferentes, probablemente lo que más importa de Xenoblade Chronicles Definitive Edition es el rendimiento, porque un mundo diseñado para ser enorme tenía sus problemas cuando a la consola no le llegaba la potencia para darle la fluidez que merecía. Y esa es la principal mejora que nos encontramos en esta versión, que va a 60 FPS estables tanto en el modo televisor como en portátil. Podéis pensar que ni siquiera lo necesitaba, pero lo cierto es que con ese sistema de combate tan raro que caracteriza a esa saga, donde importan tanto el posicionamiento como los tiempos de activación, y donde el grupo entero tiene que funcionar en conjunto, se nota bastante ese aumento de frames. Además, en sesiones largas se nota menos sensación de fatiga visual, porque estar peleando con el motor gráfico además de con el enemigo que tenemos delante es algo que no recomendaría a nadie.

En cuanto a la resolución, los 1080p van perfectamente en el modo portátil, pero si queremos verlo con esta al máximo nos tocará ponernos en el televisor, donde tendremos el juego a 4K sin ningún problema. Eso sí, tened muy en cuenta que estamos ante un título con unos cuantos años encima, y si bien el aumento de calidad nos permite apreciar mejor el apartado artístico, también hará que se noten mucho más las costuras del juego. Sobre todo por las limitaciones heredadas del diseño original, ciertas texturas, y modelos secundarios que no se molestaron en mejorar al mismo nivel que los personajes principales. Por desgracia, eso es algo con lo que lidiamos en muchos remasters, que cuanto mejor se ve lo que funciona, más evidentes se hacen las partes que no se tocaron porque se creía que no se iban a notar.
Si bien es cierto que las mejoras gráficas son las que más llaman la atención en Xenoblade Chronicles Definitive Edition, lo que más va a agradecer cualquiera es la incorporación del Jet etérico, una moto voladora que cambia por completo la manera en la que nos iremos moviendo por todo el escenario. Y es que, como os decía, es un mundo enorme, y recorrerlo a pie acababa poniendo a prueba nuestra paciencia o, simplemente, nos acabábamos resignando a ir despacito con todo el grupo a cuestas. Con el Jet, podemos movernos de un lado a otro con más rapidez, y se acaba convirtiendo en uno de esos añadidos que mejoran la calidad de vida del juego, sobre todo para la gente que ya lo hubiese jugado antes. Pero además de nuestra velocidad viajando por el mundo, también nos desbloquea el Grand Prix Nopon, unos minijuegos de carreras y de conseguir puntos en circuitos que nos permitirán conseguir nuevo equipamiento para nuestros personajes. Es una capa de contenido nueva y opcional que no tiene nada que ver con el tono o la narrativa del juego principal, pero que está ahí para quien quiera disfrutarlo, un poco al estilo de las carreras que nos podíamos encontrar en Death Stranding: Director’s Cut.

A pesar de todas las ventajas incluidas en esta edición, tengo que reconocer que hay alguna cosa que podría haberse mejorado, como los tiempos de carga. Quizá sea imposible eliminarlos por completo por cómo está hecho el juego, pero es bastante difícil de entender que no hayan mejorado desde la versión de Nintendo Switch, cuando el hardware de Nintendo Switch 2 es bastante más potente, y en un juego de estas dimensiones nos encontraremos con muchas pantallas de carga. Otra de las mejoras podía haber venido de la mano de la adición del doblaje al inglés y japonés en todas las conversaciones principales, pero nos encontramos con que la versión en japonés tiene los subtítulos descompasados, aunque con un poco de suerte lo solucionarán con algún parche.
Xenoblade Chronicles Definitive Edition no es la remasterización perfecta que mucha gente esperaba, pero sí es una buena actualización para Nintendo Switch 2. Consigue que sea cómodo de jugar de verdad, los 60 FPS transforman el combate, y el doblaje le añade un extra de personalidad y vida propia a los personajes, cosa que se agradece. Además, tanto la gente ya veterana como quienes entran en esta saga por primera vez, como me ha pasado a mí, se encontrarán con la mejor versión posible para poder disfrutarlo ahora mismo, y no todos los juegos de hace 16 años pueden decir que hayan envejecido con tanta solidez. Eso sí, preparaos para la maratón, que la duración de este juego es más larga que muchas relaciones.
I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.

