No es gigante, pero a lo mejor es de hierro
Análisis de Lost in Tandem
06/08/2026 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Lost in Tandem tenía todas las papeletas para tener prioridad en mi lista de pendientes este verano. Un juego de puzles corto y cooperativo con un arte tan colorido como precioso y una historia que se va desgranando poco a poco. Y no solo ha cumplido lo que prometía sino que lo he paladeado a pesar de poder jugarlo prácticamente de una sentada. Pero vayamos por partes, porque estamos ante un título que invita a tomárselo con calma y disfrutar del viaje.
Nuestra pequeña aventura 2D comienza con una muchacha de la que desconocemos hasta el nombre. Algo que no nos impedirá salir del coche en el que parece estar viviendo y comenzar a andar. ¿Hacia dónde? A donde nos lleven los pies. Y es que aquí la historia la cuentan los escenarios que atravesamos y el lore que recogeremos en forma de objetos y anotaciones. A fin de cuentas, nuestra protagonista no es muy habladora, pero va recopilando todo en un sencillo cuaderno. Y no tardaremos en toparnos con un simpático robot tipo Mech-ute que hará más liviano el camino.
Y no solo porque ocupará el silencio con sus diálogos, sino porque aportará un propósito a nuestras andanzas. A fin de cuentas, no recuerda su nombre o la razón por la que debe acudir a unas coordenadas, pero tiene una misión y quiere cumplirla. Y quiénes somos para impedírselo. Total, no parece que tengamos nada más que hacer que sobrevivir un día más. Y compartir el viaje con un robot gigante parece más seguro que seguir en solitario. Al menos de momento.
Además, el camino está lleno de obstáculos y resultaría complicado para nuestra protagonista avanzar sola en esta aventura. Sobre todo cuando tuviéramos que activar la energía de algún que otro mecanismo o alcanzar, o atraer, cajas pesadas. Y es que los modelos Mech-ute están capacitados para hacer estas cosas, y mucho más, aunque puede que lo vayamos descubriendo poco a poco. Que nuestro compañero está un pelín defectuoso. Aunque nos desenvolveremos sin mayor problema la mayor parte del tiempo y avanzaremos cómodamente, juguemos en solitario o invitemos a alguien a acompañarnos en local.

De hecho, puede que resulte algo más sencillo con otra persona, conectando dos mandos o una con mando y la otra con teclado. No es que Lost in Tandem sea especialmente complejo y dos cerebros piensen mejor que uno, sino que la división de tareas simplifica las cosas. De modo que nuestra protagonista podrá ir moviéndose hacia un objetivo mientras el Mech-ute activa la electricidad, por ejemplo. Aunque la mayor parte de los puzles requerirán la cooperación de ambos, uniéndose para superar los obstáculos. De hecho, habrá situaciones en las que llegarán más alto juntos que por separado.
Si jugamos en solitario, deberemos ir alternando entre ambos personajes, para valernos de sus propias capacidades. Nuestra protagonista portará un láser que le permitirá activar algunos interruptores y deshacer la nieve. Además tendrá fuerza suficiente para mover cajas de madera. Y el Mech-ute que nos acompaña podrá dar un pequeño chute —badum, tsss— de energía a los generadores, elevar cajas y mover elementos con capacidad magnética. También podremos caminar juntos, que resultará más cómodo que pedirle que nos siga.
Por su parte, dado que nos desplazaremos lateralmente, resolveremos los escenarios uno a uno. Y solo habrá una dirección para avanzar. De modo que solo volveremos sobre nuestros pasos si creemos que hemos olvidado recoger algún coleccionable. Al menos si no queremos repetir la aventura completa para recuperarlo. Por lo demás, avanzaremos escenario a escenario, visitando diversos lugares y conociendo a otros simpáticos robots mientras descubrimos qué ha sido del mundo en el que vivimos. Al menos si la curiosidad nos pica lo suficiente como para intentar encontrar los fragmentos de lore, aprovechando que no están escondidos con maldad.
Mientras, nos envolverá un apartado audiovisual que acompaña perfectamente tanto los puzles como los diferentes eventos que viviremos. Y es que si bien no habrá grandes o excesivos momentos de tensión, la melodía se adaptará a cada situación, creando el ambiente idóneo. Y el apartado artístico nos invitará a disfrutar del camino, a tomárnoslo con calma y sumergirnos cómodamente en la aventura. Además, nuestra protagonista se da un cierto aire a Ellie, de The Last of Us, lo que invita a divagar con un “qué pasaría si Ellie nunca hubiera conocido a Joel” o algo por el estilo. Aunque bueno, sin zombis. Que sepamos.

Cabe decir que, en términos generales, Lost in Tandem está pulido y cuidado al detalle. Sin embargo, todavía cuenta con pequeños fallos que pueden afectar negativamente a nuestra partida. Lo más relevante será que nuestro compañero Mech-ute a veces se precipitará al vacío sin que podamos hacer nada para remediarlo. Obligándonos a ingeniárnoslas para tratar de compensar este fallo, sea recolocándolo en el escenario o subiéndonos a él para movernos de forma más controlada. Por otro lado, el juego nos llega traducido a nuestro idioma, entre otros, pero a veces los diálogos pasarán tan rápido que nos impedirán leer algunas frases completas. Afortunadamente son fallos nimios que podrían solucionarse en futuras actualizaciones del juego sin mayor problema.
En cualquier caso, se trata de un juego sencillo en el que no tardaremos más de 5 horas en completar sus cinco capítulos, coleccionables y lore incluidos. Puede que incluso menos si jugamos la partida completa con otra persona. Y es que Lost in Tandem no necesita más para ofrecernos una colorida aventura de puzles sin mayor complicación. Contándonos una historia a través de sus escenarios e invitándonos a explorar un poquito para encontrar todo el lore. Para que no nos centremos exclusivamente en superar obstáculos y seguir avanzando sin más. A fin de cuentas con estos calores no siempre apetece pasar mucho rato en el ordenador, pero sí sacar un ratito para jugar. Y si hay un apartado artístico que dice verano ese es el de Lost in Tandem, tan colorido como refrescante.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

