Análisis de Rivage

Análisis de Rivage

Se me ocurren pocas formas mejores de empezar el otoño que sacando algo para tomar notas y resolviendo puzles que pongan a prueba mi ingenio. Bueno, vale, sí, sería increíble que, además, hiciera una temperatura acorde a esta época del año. Sin embargo, nada más fiel a lo que nos ha tocado vivir que trasladarnos a la estación espacial A.R.E.S. Y es que Rivage es otro de esos juegos en los que hay que buscar la forma de salvar a la humanidad… por lo que sea.

En esta aventura de ciencia ficción, nos pondremos en la piel de Miranda Vigneau y recorreremos la A.R.E.S. en busca de respuestas. Nuestro principal objetivo será descubrir qué ha ocurrido durante nuestra misión, dado que parece que nuestra protagonista es la única que queda a bordo. Además, no tenemos pistas del paradero del resto de la tripulación, aunque nada apunta a que deba preocuparnos nuestra integridad física. Es decir, recorreremos la estación con la tranquilidad de que no hay una amenaza acechándonos. Al menos no una a la que le guste la casquería. Lo que sí deberemos tener en cuenta es que apenas queda energía en las instalaciones, y ello afectará a nuestros movimientos. Aunque siempre podemos pasar el rato en la máquina recreativa y que sea lo que la galaxia quiera.

Esta gestión de la energía será nuestra principal preocupación, dado que afectará directamente a nuestras decisiones. Por suerte, podría decirse que hay un orden no escrito que seguiremos sin apenas darnos cuenta. De modo que nos dedicaremos a explorar la estación espacial en busca de pistas y rompecabezas con los que ir avanzando poco a poco. Y contaremos con una herramienta de lo más útil que nos permitirá desde consultar la información desbloqueada hasta registrar algunas acciones. Eso sí, nunca está de más tener a mano papel y lápiz para hacer anotaciones extra. Sobre todo si no sabemos cuándo retomaremos nuestra partida.

No es que la A.R.E.S. sea enorme, y la limitación de energía acotará aún más nuestros movimientos, pero puede que veamos algo que nos sirva más adelante. Y llegado el momento a lo mejor ni nos acordamos. También puede suceder que prefiráis, como yo, tener más a mano los datos del rompecabezas, aunque podamos hacer zoom en las imágenes registradas. O volver a escuchar un audio o consultar un documento de interés. Al final todo depende de la forma de jugar de cada persona. En cualquier caso, sabremos apañárnoslas sin mayor problema con paciencia y observando bien nuestro entorno. Rivage no nos dará la mano, pero sí nos guiará si sabemos dónde mirar.

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Cabe decir que no contaremos con un sistema de ayuda por si nos bloqueamos, así que estamos totalmente por nuestra cuenta. Y dado que algunos rompecabezas hacen honor a su nombre, mi recomendación es no dar vueltas innecesariamente y volver en otro momento con la mente despejada. Además de revisar bien todo lo que hemos ido recopilando. La única asistencia que ofrecerá Rivage será destacar palabras clave y las indicaciones que irán dirigiendo nuestros pasos.

Por suerte, Rivage se encuentra traducido a múltiples idiomas, entre ellos el nuestro, aunque se nota que no hay un equipo humano detrás. Y, por lo que declaran en su página de Steam, no es lo único que ha pasado por herramientas generativas. Aunque afirman que estos elementos no llegarán a la versión final del juego. Sin duda, una decisión que contrasta con el mimo que dicen haber puesto en este proyecto, pero eso es harina de otro costal. Otros detalles, como poder utilizar nuestro propio teclado para introducir algunos datos, sí dan esa sensación. Así como la forma en que se ha cuidado el apartado audiovisual, envolviéndonos durante toda la aventura. Y haciendo que se nos ponga la piel de gallina cuando la energía se acaba. Sobre todo si utilizamos auriculares.

Además, resulta extraño lo cómodo que nos resultará movernos por unas instalaciones que parecen congeladas en el tiempo. La tranquilidad con la que trataremos de acceder a las habitaciones del resto de la tripulación en busca de nuevas pistas que nos permitan avanzar. La calma que se respira a cada paso que damos y que facilitará tanto la inmersión como la concentración necesaria para resolver algunos puzles. Y, a su vez, la sensación de que ese extraño fenómeno que encontró el equipo podría suponer una amenaza mayor de la que pensamos. De todos modos, no tiene sentido preocuparse por eso.

Estamos en el siglo XXV. Hemos descubierto un planeta, VESTA, que parece arrojar esperanza sobre la supervivencia de la humanidad. Y nuestro objetivo, ahora, es gestionar la energía de forma adecuada y buscar la forma de completar nuestra misión con éxito. Por el camino, intentaremos descubrir qué ha ocurrido con el resto de la tripulación. Aunque puede que algunas respuestas no nos gusten demasiado. Y todo apunta a que cada descubrimiento tiene un precio. Puede que en Rivage nada nos persiga, pero tanta calma no parece un buen augurio.

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Aonia Midnight
Aonia Midnight @AoniaMidnight

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

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