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Análisis de Time to Wake Up
09/10/2026 | Aonia Midnight | No hay comentarios
No son pocas las veces que un proceso terapéutico incluye una mirada profunda al pasado. Ahí suelen esconderse un buen puñado de cosas que afectan de forma directa o indirecta a lo que llega a consulta. A su vez, no siempre es fácil asomarse, no tanto por los recuerdos en sí sino por la explosión emocional que pueden desencadenar. Y, sin embargo, esto puede ser una de las cosas más sanas que hagamos en terapia. Al menos si se trabaja bien. Pero que nadie se asuste, no estoy aquí para invitaros a explorar el pasado con vuestras psicólogas. Simplemente es un pensamiento que me ha acompañado durante las apenas 3 horas que dura Time to Wake Up. Ahora os cuento por qué.
En este thriller psicológico onírico nos pondremos en la piel de Alan para adentrarnos en su psique. ¿La razón? Cada día se encuentra más cerca de tocar fondo y una voz en su interior ha decidido que es momento de hacer algo. Aunque ello implique volver atrás en el tiempo y exponerse de nuevo a ciertas situaciones desagradables. Pronto descubriremos que su vida no ha sido sencilla, cómo apareció un tal Tom y lo que ello significó para nuestro protagonista.
Dada la corta duración del juego, me reservaré decir o analizar nada más de la trama, ya que corro el riesgo de destripar demasiado. Sin embargo, sí me gustaría lanzar una advertencia y es que Time to Wake Up pone el foco en la salud mental. Con todo lo que ello implica. Es decir que, si os encontráis en un momento delicado, o la depresión o el acoso escolar os tocan de cerca, quizás este no sea vuestro juego. Y digo quizás porque, a decir verdad, trata las cosas sin morbo, representando la realidad con bastante tacto.
Además, si bien puede parecer un juego de terror, se trata de una experiencia psicológica donde la tensión corre a cargo de su atmósfera y su historia. De lo que sucede conforme avanzamos, y de las reacciones de Alan. O lo que nos transmite. Sin sobresaltos ni entes acechando en cada esquina. De modo que, poco a poco, dejándonos llevar, resolveremos cada situación y conoceremos más sobre nuestro protagonista. Mientras, Alan irá tomando notas en un diario y nos dejará escoger si compartirlas con la voz o no.
Gracias a este diario también podremos resolver algunos puzles sencillos. Aunque la mecánica principal de Time to Wake Up será el parpadeo. Gracias a este movimiento cambiaremos de realidad instantáneamente, lo que nos permitirá abrir caminos, afrontar amenazas y superar plataformas. Eso sí, a menudo hará falta más de una repetición para aprender dónde están los obstáculos de cada realidad. Sobre todo cuando debemos alternar entre ambas con cierta agilidad. Por suerte, Alan no puede morir como tal y volveremos al último punto de control, que tampoco será lejano.
Cabe decir que estos cambios de realidad, sumados a algunos obstáculos y la perspectiva en primera persona, pueden suponer un problema para algunas personas. Y si bien cuenta con opciones para quienes se marean jugando, no sé cómo de efectivas serán. Aunque actualmente tiene una demo disponible, en caso de que alguien quiera salir de dudas. El progreso en ésta no se traslada al juego completo, pero siempre viene bien probar antes de llevarse la sorpresa.
Si tuviera que sacarle una pega, sería al hecho de que el español no se encuentre entre los idiomas disponibles. Time to Wake Up es un juego con una historia que requiere un nivel de inglés ligeramente elevado. Por lo que el esfuerzo extra de traducir mentalmente y comprender lo que dicen o lo que ocurrió afecta a la experiencia. Sobre todo porque es tan inmersivo que realmente invita a continuar sin perderse nada. Y hay situaciones en las que esto resulta algo más difícil.
En cualquier caso, se trata de uno de esos títulos que se disfruta más en dos vueltas. Una primera partida dejándose llevar por su historia y escenarios, y otra para atender a los detalles, conociendo ya su final. Algo en lo que ayudan bastante tanto su corta duración como su sistema audiovisual envolvente. Y es que sobra decir que lo ideal es jugar con auriculares y del tirón. Con tranquilidad, sumergiéndonos en la mente de Alan tanto como él en este extraño sueño. Tratando de sacar nuestras propias hipótesis y confirmarlas o desmentirlas poco a poco.
Time to Wake Up atrajo mi atención por su mecánica de parpadeo y acabé inmersa en una experiencia psicológica que me ha dado mucho que pensar. Como jugadora y como psicóloga. Explorar el pasado para avanzar en el presente como dinámica de juego y como mensaje ya me parecía de lo más interesante. Ver cómo lo han trasladado a la partida, enlazándolo con la historia y, sobre todo, sin caer en romanticismos o trampas, me ha parecido la guinda. Además, es uno de esos juegos que da pie a sacar conclusiones propias y a largas conversaciones. Aunque, para eso, primero tendréis que jugarlo. Por suerte, se acaba en un abrir y cerrar de ojos… o, bueno, en unos cuantos.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

