Análisis de Warehouse Catastrophe

Análisis de Warehouse Catastrophe

Si soléis pasaros por nuestro canal de Twitch, ya sabréis que Nix y yo nos hemos aficionado a los juegos de ordenar escenarios. Sean de la temática que sean, juntas o en solitario. La realidad es que nos ayudan bastante a desconectar, aunque somos conscientes de que hay gente a la que le agobia tanto caos y no saber por dónde empezar. Compartirlos en streaming, además, nos permite mantener una conversación activa con nuestra maravillosa comunidad. Por un lado, porque podemos dejar lo que estamos haciendo en cualquier momento sin penalización alguna. Y, por otro, porque podemos atender y seguir el hilo de lo que leemos o decimos, por la baja demanda mental que suponen estos juegos. Sin embargo, la propuesta de Warehouse Catastrophe me hizo querer probarlo en solitario, sin conversaciones ni distracciones. Y menos mal.

En esta ocasión, no acumularemos varios objetos en las manos e iremos soltándolos en estanterías. O bueno, técnicamente sí, pero no de manera individual sino empaquetados en cajas. Y es que, cuando llegamos, todo está mezclado y el caos será evidente. Pero, en cuanto cojamos una caja en la que escondernos a pensar en nuestras decisiones vitales, veremos que contiene una lista de objetos y todo cobrará sentido. Además, nuestra labor no será tan solitaria ni monótona como en otros títulos, dado que tendremos compañía felina. Si eso es bueno o malo dependerá de cómo nos siente su carácter anárquico, ya que intentarán ayudarnos, pero un poco a su manera. Lo que implica alguna que otra siesta… o problema con las cajas.

Comenzaremos con Félix, un gato naranja dispuesto a echarnos una patita de vez en cuando, pero que sabe que ni trabaja ahí ni para nadie. Y ello se traduce en que nos traerá algún que otro objeto, aunque puede que no sea el que buscamos. O que, para su desgracia, ya lo tuviéramos en la caja. También le veremos corretear por el almacén, dormir y sufrir algún accidente que requerirá nuestra ayuda. Y, por supuesto, moverá objetos de sitio y tirará alguna caja. Pero que nadie se alarme, porque no será especialmente molesto y, de hecho, aportará a nuestra partida un puntito de humor que nos sacará de la monotonía.

Sector despejado en Warehouse Catastrophe.

Conforme vayamos avanzando, encontraremos las llaves de los transportines que contienen al resto de ayudantes felinos. Cada uno de los cuales nos echará una pata de forma diferente. Sea dejando los objetos correctos junto a su caja o acudiendo a por aquellos que hayamos marcado al activar una habilidad, entre otras acciones. Sobra decir que éstos también se echarán unas buenas siestas o errarán en los objetos que nos traigan, pero tampoco le daremos mayor importancia. Y, en cualquier caso, podremos aumentar su nivel hasta 5, utilizando hierba gatera, para tratar de mejorar su comportamiento. Aunque, si os soy completamente sincera, apenas noté el cambio entre niveles.

De hecho, si tuviera que sacarle una pega a Warehouse Catastrophe sería precisamente que los gatos y habilidades no terminan de funcionar como deben. En mi partida, de hecho, los gatos a menudo se han quedado atascados en una sala del almacén, acumulando allí los objetos que deberían traerme. Independientemente de si son los correctos o no. Por tanto, me he ahorrado parte del caos que suponen, pero también su compañía y la gracia de tenerlos correteando por el sitio. Travesuras incluidas, ya que son más divertidas que molestas. Aunque me ha encantado acariciarlos, acertaran o erraran con los objetos, y escucharlos ronronear. Además, en la distancia podremos ubicar la localización de Félix gracias a un marcador que muestra un avatar suyo con expresiones. Y da muchísima lástima verlo ponerse triste tan lejos, ir a darle mimos y ver que sigue encerrado en la sala.

Por su parte, disponemos de un amplio abanico de acciones por nuestra cuenta, que no todo va a ser ir caja a caja y objeto a objeto de cualquier manera. Para empezar, al completar una lista de objetos, deberemos sellar el recipiente con cinta adhesiva y colocarla en la estantería indicada. Aquí no vale eso de “aquí mismo, que pone Juguetes”, sino que nos indicarán en qué lugar, sección y sector debe ir. Da igual lo que lleve dentro, el único factor común será la categoría de objetos. Y será como nos orientemos a la hora de buscar herramientas, electrónica, juguetes, deporte, comida, etc. Pero no os agobiéis todavía, que iremos poco a poco.

Según vayamos organizando el almacén, iremos desbloqueando nuevas zonas, con diferentes categorías y objetos. Y si bien algunas cosas estarán entremezcladas, se ha mantenido cierto orden dentro del caos para hacer la experiencia algo más amable. Y, de hecho, la función de acumular varios objetos en la mano nos servirá para llevarlos a su zona de almacenamiento antes de meterlos en cajas. ¿Que los gatos pueden desordenarlo luego? Un poco sí, pero tampoco será un drama.

Marcador de objeto entre cajas en Warehouse Catastrophe.Además, como en otros títulos del género, Warehouse Catastrophe nos permite desbloquear algunas habilidades de lo más útiles, y subirlas de nivel. Así podremos, por ejemplo, teletransportarnos al inicio para comprar cinta de embalar, hierba gatera, pilas para la linterna o una bebida energética para movernos más rápido. O consultar en el escáner qué objetos van en la caja que llevamos en la mano. Algo especialmente útil dado que, actualmente, el juego está en inglés y puede que nuestro vocabulario no sea tan rico como creíamos.

Otras habilidades nos permitirán atraer todos los objetos de la caja o saber exactamente dónde están para acudir en su búsqueda, aunque este indicador es aleatorio, obligándonos a menudo a ir a puntos alejados del almacén aun teniendo el mismo objeto en una zona más cercana. Y con una tablet podremos mejorarlos en cualquier momento si contamos con el dinero suficiente para ello. Algo que tampoco nos costará mucho, ya que iremos ganándolo según vayamos poniendo cajas en estanterías. Y ningún objeto, habilidad o mejora es especialmente caro. Además, de vez en cuando, nos encontraremos algún fajo de billetes del que seguro que nadie se acuerda. También hallaremos las mencionadas llaves de los transportines y una serie de fotos del empleado del mes que nos robarán alguna sonrisa.

Warehouse Catastrophe quizás no sea el juego que más objetos nos haga ordenar, pero la manera en que lo hace sí nos ocupará más tiempo. Y es que completar listas de objetos diferentes requiere más atención que ir recolectándolos y colocándolos en las estanterías a nuestro paso. La base seguirá siendo la misma, buscar elementos concretos, pero de forma diferente. Algo que aporta, en cierta medida, un pelín de complejidad al género. Aparte del añadido de los acompañantes felinos que si bien no nos ayudarán demasiado, sí nos hacen compañía y suman cierto toque humorístico. Y es que a veces no hace falta más y apreciamos la sencillez de ponernos algo de fondo mientras simplemente damos algo de forma a tanto caos. Sobre todo cuando ya has hecho limpieza de armarios y cajones, y no quedan demasiados trastos descolocados en casa. A no ser que tengas mascotas.

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Aonia Midnight
Aonia Midnight @AoniaMidnight

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

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