En el anime Miss Kobayashi’s Dragon Maid, la protagonista tiene un fetiche con los trajes de doncella. Cuando descubre esto su compañera de piso, una dragona antropomórfica, empieza a vestir así y realizar tareas del cuidado de la casa. La intención detrás de esto no es otra que intentar gustarle, sin embargo hay algo retorcido en la forma en que la dragona se coloca en una situación de poder inferior para conseguirlo.

En Nier: Automata las androides también tienen un vestido tipo doncella y la elección de estos trajes no es casualidad, es una forma de simbolizar el servicio que estos seres realizan a los humanos (y un poco la admiración). Sin embargo, la manera en la que está animada 2B, la protagonista, los planos contrapicados cuando sube cuestas o escaleras junto con su uniforme, evocador del BDSM o el bondage, me hacen pensar que en el fondo Yoko Taro, su creador, nos está haciendo partícipes de sus fetiches. Lo cual me parece muy bien, pero no deja de ser incómodo, más aún cuando los que perpetúan esta sexualización sistemática del cuerpo femenino no son los que sufren sus consecuencias sociales.

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NieR: Autotune | Square Enix Press Site

Lo que más llama la atención de Nier: Automata es la dirección artística. Volvemos a las distopías color caca, de las que nos habíamos escapado brevemente en Horizon Zero Dawn, ya que la Tierra ha sido invadida por los aliens y sus máquinas y los humanos, desde la Luna, intentan recuperarla con los androides. Sin embargo, este contraste no es solo a nivel estético sino técnico. Hay una abismal diferencia entre 2B y su vestido de terciopelo bordado y los feísimos edificios derruidos. Las texturas están tileadas de forma demasiado evidente, con muy poquita resolución y los modelados de los personajes secundarios cumplen pero se ven mediocres en comparación con el dúo protagonista. Incluso entre 9S y 2B se aprecia este cambio, la famosa animación de andar de ella es prácticamente inexistente en su compañero, donde la sustituye un ciclo de caminado normalito. Todo el poco cuidado empleado en escenarios y modelados está puesto en que veamos a cada segundo la ropa interior de la protagonista, como si la papeleta que le ha caído a la propia 2B no fuera suficiente. Y es una pena, porque entiendo perfectamente la intención de la dirección de arte de hacer un mundo seco e inhóspito para acentuar los pocos lugares en los que nos podemos sentir bienvenidos, pero el resultado queda poco trabajado y se nota mucho la falta de presupuesto. Esto no quita que tenga escenas muy bellas e interesantes visualmente, pero la sombra de lo que podría haber sido está ahí. Para compensar, el juego cuenta con una interfaz preciosa, minimalista y monocromática, con un mapa compuesto por prismas apilados.

YoRHa_No.9_Type_SQuizás el aspecto más destacable sean las mecánicas, dinámicas, rápidas y satisfactorias. Dar espadazos, saltar, esquivar… todo es instantáneo y frenético. Además de la pelea típica de un hack and slash, Nier: Automata coquetea con el bullet hell, en determinados fragmentos donde nuestra protagonista irá subida en la unidad de vuelo. Estos cambios de jugabilidad a menudo vendrán acompañados de un movimiento de la cámara, pasando de un scroll vertical a uno horizontal para volver al control en 3D del personaje. También podremos configurar el chip para que haga ciertos procesos automáticos, llegando incluso a no ser necesario pulsar ningún botón para que 2B acabe con todos los enemigos. Esto, además de ayudarnos si nos atascamos, dota al juego de muchísima accesibilidad. Además, así como dato, el juego cuenta con la mejor función del mundo, ya que si pasamos los dedos por la parte táctil del mando de PS4, nuestro personaje acariciará a su robot.

La historia vuelve a jugar con los conceptos de vida y muerte del primer Nier. En Automata se nos hablará de la conciencia, de lo que nos hace humanos y lo que supone quitar la vida. Gran parte de los roboces que vemos por el mapa son inofensivos y otros solo nos atacarán si somos hostiles con ellos. El propio 9S te dice que no tienen sentimientos y que las palabras que balbucean con voz mecánica no son más que algo anecdótico. Y, sin embargo, en el momento en el que lo dice tendremos la duda presente la próxima vez que atravesemos un robot con nuestra katana.

Continuando con 9S, las conversaciones son maravillosas, la historia está llena de interacciones y diálogos, algunos divertidos, otros más irónicos y otros que directamente son un puñetazo al estómago. El contraste entre ambos protagonistas, ella más seca que una alpargata, él mucho más dulce e inocente, nos servirá como excusa para conocerlos mejor y por supuesto encariñarnos con ellos.

Porque vamos a pasar mucho tiempo en compañía de nuestros androides favoritos ya que Nier: Automata cuenta con la friolera de 26 finales, cada uno por una letra del abecedario. Los 5 primeros serán necesarios para configurar la trama principal, mientras que el resto se quedan en una anécdota divertida. De hecho, es muy fácil acabar en el primer final si mueres durante un punto del tutorial. Que se incluya el fracaso como un elemento que también modela la historia o que se tenga en cuenta la posible desobediencia del jugador hacen que piense que Nier es totalmente consciente de su condición de videojuego. Una historia que no tiene sentido sin la parte interactiva, sin nuestros errores y decisiones.

Los sonidos y la música terminan de perfeccionar la obra. El doblaje es excelente tanto en inglés como en japonés, y aunque me parece que pega más éste último, como muchas veces hablan durante los combates, quizás para muchos sea más adecuada la versión inglesa. La banda sonora es directamente brillante, con una gran cantidad de temas cantados y corales, que da los últimos toques, como la cinta de pelo de 2B. 

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NieR: Autoabastecimiento | Square Enix Press Site

Una de mis partes favoritas del primer Dark Souls es Anor Londo. Hay una zona específica a la que sólo puedes ir si tienes un anillo, un ala del castillo en la que se esconde Gwyndolin, que se encarga de mantener la ilusión del reino, para ocultar que su padre se ha vuelto loco y su hermana ha huido. Cuando llegas al sitio en cuestión te encuentras con un muro de niebla, Gwyndolin nos pide que le ayudemos a proteger el reino, si decidimos pasar el muro comenzará un combate. No es obligatorio para avanzar, y aunque matar al personaje nos da recursos, me gustó la forma en la que Dark Souls te hace empatizar con la última deidad que queda en Anor Londo. En mi partida Gwyndolin sigue siendo un NPC amistoso, y aunque sé que solo es un conjuto de polígonos y unas cuantas líneas de código, a mi me gusta pensar que sigue en su pasillo, mirando por las vidrieras del castillo, esperando su turno para reclamar el trono.

Algo parecido sucedió durante la partida de Nier, cuando en una misión secundaria un robot enorme con un lazo en la cabeza nos pregunta de dónde vienen los niños, en ese momento 2B y 9S se avergüenzan y la ignoran. Lo cual carece de sentido pues en la Tierra no hay humanos, menos aún se van a hacer niños. Sin embargo hay algo en la manera en la que dos androides, creados respectivamente para luchar y explorar, han mimetizado el comportamiento humano que me hace pensar en hasta qué punto podemos humanizar algo artificial. Y teniendo en cuenta el hecho de que haya tenido más reparo en matar unas máquinas patizambas que a los cientos y cientos de humanos que masacré en títulos como Uncharted, me doy cuenta de que Nier: Automata lo consigue perfectamente.

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NieR: Autopropulsado | Square Enix Press Site

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