Tequila Works define su propia filosofía de trabajo como “crear cosas pequeñas, con buen gusto”, ¡y vaya si lo cumplen!

Hace apenas unas horas que he finalizado la que será la primera de muchas partidas de RiME —pues estoy dispuesta a completar todos y cada uno de los logros y coleccionables que pasé por alto— y tras asimilar un poco todo lo que he ido viviendo, no podía tardar en haceros llegar mi experiencia (no os resultará difícil averiguar qué me ha parecido).

RiME es una impresionante aventura de plataformas y puzles desarrollado por los españoles Tequila Works, que salió a la luz el pasado 26 de mayo. Y, lo mejor de todo, es multiplataforma.

Este juego es como un chupito (de tequila, no podía ser menos); es corto, deja buen sabor de boca y calidez en el corazón. Y, sobre todo, su esencia radica en el acompañamiento, en este caso el limón y la sal serían la melodía y el arte visual. Me atrevería a decir que es para paladares habituados, pues como en el caso de los licores, cada cual tiene sus gustos y, en este caso, han de gustarte los puzles.

No hay historia previa, no hay mapa, no hay diálogos. ¿Qué tenemos? Una inmersión difícil de mejorar. A pesar de estar frente a un juego en tercera persona, la forma en que está planteado hará que seamos ese personaje desde el primer instante. ¿Por qué? Debido precisamente a lo que no sabemos.


La incertidumbre nos hace parte del juego.


Somos ese pequeño al que manejamos y, por tanto, descubrimos cosas con y a través de él. Cada incógnita y cada revelación en un mundo plagado de ruinas de una civilización olvidada.

Amanecemos como náufragos de una isla misteriosa, apenas podemos intuir que la causa de nuestra situación es una tormenta devastadora. Nuestro principal objetivo: investigar.

Carecemos de un diario u objetivos que nos indiquen qué hacer en cada momento, así que todo se reduce a observar el entorno —un mundo abierto que podremos explorar con total libertad— y utilizar el ingenio. Además, no tenemos un indicador de salud, armas o herramientas; sobreviviremos con lo que tenemos y, si morimos, resurgiremos un tanto amodorrados en un punto cercano.

20170603000827_1

Estamos ante un juego precioso, con una aparente esencia mediterránea y unos escenarios llenos de color y acompañados por una banda sonora agradable y relajante, que, en conjunto, hacen de RiME una auténtica obra audiovisual. Está cuidado hasta el más mínimo detalle, desde juegos de sombras —que en ocasiones harán de puzles— hasta texturas y expresiones. Y esto último merece una mención especial.

Animaciones que han marcado la diferencia

A lo largo del juego, he ido descubriendo, para mi asombro y deleite personal, que éste es un apartado sobresaliente. Pues no sólo se reduce a las expresiones faciales que muestran las emociones básicas del personaje como la sorpresa, la alegría, la tristeza o el miedo. O animaciones de reposo como arreglarse una sandalia o rascarse el trasero. El cuidado con que se han tratado las animaciones del juego llegan al punto de sujetarse las piernas tras una caída desde un lugar elevado; canturrear, reír o sollozar en determinados momentos; e incluso tropezarse o chocar contra una pared, cayendo de espaldas por ir demasiado rápido.

La dinámica del juego es muy simple: resolver puzles y gritar a cosas, literalmente. Y eso —gritar a jarrones para romperlos, a estatuas para abrir pasadizos secretos, a luces para darles mayor intensidad, etc.— es algo que me ha encantado.

Enemigos opuestos

Por un lado, encontramos un pájaro que, si pasamos mucho tiempo a la intemperie nos mata instantáneamente; lo que hace que vayamos corriendo de un lado para otro en busca de cobijo.

Por otro lado, unos seres incorpóreos que surgen en las sombras y, de acercarnos demasiado, absorben nuestra vida progresivamente hasta acabar con nosotros.

Luz u oscuridad, rápida o lentamente; todos los flancos están cubiertos.

Por último, me gustaría aportar una serie de detalles destacables a nivel personal (ojo, son cosas que me he sacado de la manga y, por supuesto, no estoy diciendo que hagan referencia a las mismas ni muchísimo menos):

  1. En determinado momento nos cruzamos con una serie de figuras petrificadas que, irremediablemente, me recordaron a la catástrofe de Pompeya y el Vesubio.
  2. Por supuesto, la intensidad de una zona acuática hizo que mi respiración se sincronizara con la del personaje sin apenas darme cuenta; por lo que me olvidaba de respirar y cogía aire al encontrar una burbuja o salir a la superficie.
  3. A pesar del bloqueo inevitable que provocan algunos puzles, en los que la respuesta quizás está delante de nuestras narices, pero no estamos centrados en ese punto concreto; no hay la más mínima necesidad por retornar a un punto anterior de la partida en busca de la solución.
  4. Pequeñas comparaciones o recuerdos de mis videojuegos favoritos: escalar como un Assassin, el pájaro lanzándonos por los aires al más puro estilo Fus Ro Dah, la civilización Dwemer, convertirnos en sincorazón y, aunque no es un juego, cuando los enemigos de las sombras nos absorben la vida, nuestra apariencia se mortifica tal y como le ocurre a Hércules en río Aqueronte en la mítica película de Disney.
  5. He de admitir que me aventuré a jugar a RiME desde el completo desconocimiento, pues lo único que había visto era un vídeo de la violinista Lindsey Stirling, que creó la canción Forgotten City para el juego.

Podría decir, utilizando este juego como ejemplo, que los estudios españoles como Tequila Works no tienen nada que envidiar a otros con más renombre. No he encontrado un solo bug más allá de una cámara algo incómoda en determinados momentos y sin afectar demasiado a la jugabilidad.


Se nota el mimo que le han dedicado al juego y el resultado es un juego excelente.


20170603015110_1.jpg*Nota: Mi primer encuentro con RiME podréis visualizarlo —y espero que disfrutarlo— próximamente en el canal de YouTube de Todas Gamers; aunque aviso de que es mi primer gameplay (con sus evidentes fallos) y que parte de la grabación es bajo los efectos de un virus de garganta, ¡pero no podía dejar de jugar tantos días! Y es que RiME es un juego que a mí me ha enganchado en todos los sentidos.

**Copia del juego facilitada por Tequila Works, ¡eternamente agradecida! – Todas las imágenes son capturas propias.

Buy Me a Coffee at ko-fi.com