(*Nota antes de comenzar: todas las fotos de Uncharted 4 las he hecho yo con el modo foto porque, seamos sinceros, todo es demasiado bonito como para no hacerlas)

Voy a contaros un secreto, que no es verdaderamente un secreto para aquellos que me conozcan: adoro la saga Uncharted. Es esa saga a la que vuelvo a jugar una y otra vez sin cansarme. Recuerdo cuando se estropeó mi PS3 y me compré la 4, la pena que sentía cuando alguien me decía “estoy jugando a Uncharted”. Creo que era lo que más odié cuando se cambió a la Next-Gen. Por eso, cuando salió la noticia de que se iban a remasterizar los tres primeros juegos, me alegraron la vida.

Uncharted tiene muchas cosas buenas, pero también tiene algunas que se podrían mejorar. A continuación, os explicaré algunas de las cosas que más me gustan, porque, seamos sinceros, no me gusta criticar algo que adoro. Además, como este es un artículo de opinión, os voy a contar mi opinión y, si no os gusta, os invito a comentarlo y debatirlo.

El argumento

La estructura argumental de los juegos suele ser bastante similar. Nate busca un tesoro, con Sully, Elena y/o Chloe, ocurre algo que le hace replantearse si debe seguir y circunstancias externas le obligan a continuar. Al final (spoiler alert) suele encontrar la ciudad perdida/tesoro que siempre termina destruyendo. No importa lo que haga. Siempre termina en ruinas. SIEMPRE.

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Como podéis apreciar, todo es destrucción

A pesar de todo, de una estructura que quizás parezca repetitiva, la historia se hace amena, divertida, con algún giro argumental que merece la pena y con un decente desarrollo de los personajes que se hace más palpable si vemos los juegos de forma global y no cada uno individualmente (más tarde os explicaré con más detalle).

La historia

Como historiadora en potencia, poder jugar a videojuegos que tratan sobre personajes históricos como Lawrence de Arabia, Marco Polo o Sir Francis Drake es un lujo. Aunque algunos de los datos históricos que dan son ficticios (por necesidades del guion, no se lo tenemos en cuenta) pueden despertar la curiosidad de aquellos a los que les interesa la historia, para aprender más sobre estos personajes y su influencia. Hice un trabajo sobre este tema para la universidad, en el que hablaba de videojuegos que trataban temas históricos, su importancia, su credibilidad, su rigurosidad… Nunca he disfrutado más haciendo un trabajo y he de decir que mi público parecía encantado.

El mundo

Si hay una cosa que todos los Uncharted tienen en común es la multitud de escenarios que vas visitando mientras Nate busca su ansiado tesoro. De esta manera, nos movemos por una gran cantidad de lugares, como ciudades, selvas, desiertos, ruinas, islas…

Personalmente, hay dos escenarios que me encantan. Por un lado, la Aldea de Nepal en Uncharted 2 y la Isla de Madagascar en Uncharted 4. La Aldea me recuerda a un santuario, en el sentido de que descansas y te recuperas tras un ataque, justo antes de que se produzca otro enfrentamiento armado. Es un momento de paz, un alto en toda la acción de los capítulos anteriores, el poder pasear por la aldea, acariciar los animales, jugar con los niños… Es un momento que el juego te da para descansar, para disfrutar de las vistas y de la compañía y sentido del humor de Nate.

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Mirad, si podéis hasta jugar con unos niños

Por otro lado, la Isla es la ubicación en la que más tiempo estamos en Uncharted 4 y, aunque todos los escenarios de esta entrega son espectaculares, la isla se lleva el premio por su amplitud y su belleza. En concreto, me encanta cuando Nate llega, junto con Elena, a New Devon, con esos palacios tan señoriales hundidos y recubiertos de vegetación. La sensación de estar en un lugar paradisíaco solo desaparece cuando comienzan los disparos, pero vuelve en cuanto eliminas a todos tus enemigos.

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Este es el interior de una de esas mansiones. Mirad qué maravilla la vegetación reptando por las estanterías…

Los personajes

Siempre he pensado que uno de los puntos fuertes de Uncharted son sus personajes. Aunque algunos puedan considerar que son personajes planos, y viéndolos individualmente en cada juego puede que tengan razón, vistos en conjunto, desde el principio hasta el final, sí podemos encontrar cierta evolución. No quiero meterme demasiado en los arcos argumentales para no hacer spoiler, pero algo tengo que entrar, así que, si no quieres saber nada, sáltate este apartado.

Debido a la gran cantidad de personajes, solo trataremos a los más importantes, cuyos arcos argumentales afectan más a los demás protagonistas, es decir, Chloe, Elena, Sully, Sam y Nate. Comencemos pues, por Chloe.

Chloe es, quizás, el personaje protagonista que menos se desarrolla a lo largo de la saga (también es cierto que es la que menos aparece). Probablemente podemos apreciar este desarrollo cuando salga el DLC Uncharted: The Lost Legacy (que, aunque Naughty Dog no lo quiera llamar DLC, es lo que es), pero para eso tenemos que esperar hasta agosto.

La primera impresión que tenemos de Chloe es de una morena explosiva que usa su poder de seducción para su beneficio. Entendemos desde el principio que es un antiguo amor de Nate que no ha dejado de sentir algo hacia nuestro apuesto protagonista. Puede parecer algo superficial, pero al final entendemos que debajo de esa faceta, se esconde una buena persona que, aunque sienta algo por Nate, sabe que debe dar un paso atrás para que Nate esté con Elena, de quien él está realmente enamorado.

Podríamos considerarla el alter ego de Nate: aventurera que se gana la vida buscando (robando) tesoros y vendiéndolos al mejor postor. La diferencia entre ambos es que, mientras que parece que Chloe sólo busca beneficios, Nate tiene algo más de moralidad.

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Elena es el personaje femenino más importante de la saga. Tiene un papel más allá de interés romántico de Nate ya que, sin ella, él probablemente habría muerto más de una vez y no habría conseguido sus objetivos. No voy a enrollarme en decir lo buena que es Elena porque podría escribir un artículo solo sobre ella, pero sí diré que representa la voz de la razón, en un equipo que suele dejarse llevar por la codicia y las ganas de aventura. Elena es siempre la que intenta pararle los pies a Nate para evitar que se mate, pero, al mismo tiempo, es la primera que se pone manos a la obra cuando tiene que ayudar.

Además, es la pareja de Nate, a quien apoya y ayuda cuando lo necesita, pero que no tiene reparos en dejar cuando ve que él va a destrozar su vida si sigue por ese camino. Sin embargo, recorre cielo y tierra cuando él necesita que ella lo salve porque, a veces, los hombres también necesitan que una mujer les eche un cable y Nate no estaría donde está si no fuese por las mujeres que se cruzan en su camino.

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Sully es el personaje que quizás podríamos meter en la categoría de “comic relief”, aunque creo que es bastante más complejo. Acompañado de su característico puro y su bigote canoso, Sully es el personaje que más acompaña a Nate y con quien tiene una relación más larga (exceptuando a Sam). Se conocieron cuando Nate era un niño y, desde ese momento, se convierte en su mentor y en una figura paterna para nuestro cazatesoros favorito. A pesar de esa fama de “viejo verde” y de estar siempre quejándose por ser demasiado viejo (“I’m too old for this shit”), Sully no duda en ayudar a Nate cuando lo necesita. Podríamos decir que encarna el ideal de la lealtad, una lealtad ciega que viene del amor fraternal que tiene hacia Nate.

Una de las cosas que más me gustan de Sully es su relación con Elena. No sé, es tan dulce con ella… Como se casa con su “hijo”, parece que a ella la “adopta” como hija también, y me parece muy adorable…

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Y llegamos a Sam. He de admitir que no quería escribir sobre él porque es probablemente el personaje que peor me cae en toda la saga, a pesar de esa pequeña redención al final de Uncharted 4.

Sam es un personaje egoísta, que sólo piensa en sí mismo y en su gloria. Que sí, que ha pasado muchos años de su vida en la cárcel, pensando en el tesoro; que Troy Baker está como un camión, que vale, pero eso no quita que Sam sea un poco capullo. Sabe perfectamente que Rafe y Nadine están buscando el tesoro de Avery, sabe que con Nadine viaja un maldito ejército y aun así deja que su hermano se juegue la vida por un tesoro, cuando su vida ya estaba hecha (aunque fuera aburrida y monótona). Lo peor de todo es que miente a Nate para que le ayude, porque sabe que, si no, Nate no hubiera accedido. ¿Cómo de ruin le hace eso?

Sin embargo, he de decir que al final del juego se redime un poco. (HUGE SPOILER ALERT) Cuando lo único que quiere es que Nate salga con vida y que no se quede a intentar salvarle la vida. Quiere a Nate, eso está claro, pero tiene una manera un tanto extraña de demostrarlo…

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Y Nate. Ay, mi Nate. ¿No es adorable? Nate es un gran personaje. No es el típico héroe al que todo le sale bien. No, él se cae, se tropieza, le traicionan, le disparan, le dejan medio muerto, necesita ayuda para sobrevivir… Sin embargo, creo que su mejor cualidad es su sentido del humor. Nate nos hace reír, y mucho. En los dos o tres primeros Uncharted, recuerdo que, cuando Nate mataba a alguien, hacía un comentario como “¿Qué se siente?” o “Hasta nunca, gilipollas”…

Pero, sobre todo, Nate es un buen tío. Su motivo último para hacer lo que hace suele ser vencer al villano de turno, salvar el mundo, o salvar a sus seres queridos. Aunque sea algo temerario, buscando tesoros sin importarle los riegos, la seguridad de su familia es siempre lo primero.

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Y aquí no me puedo resistir a hacer una pequeñísima nota sobre la gran pareja que hacen Nate y Elena. No hace falta que vuelva a decir que ambos son grandes personajes de forma independiente, pero, en conjunto, como pareja son geniales. Leí en un artículo que la escena en la que Nate y Elena juegan al Crash Bandicoot en Uncharted 4 (un puntazo por cierto) es una de las escenas más realistas que veremos de una pareja en un videojuego. Hablan de sus problemas, de lavar los platos, de hacer la cena y sus trabajos. Juegan juntos, se ríen, se besan… Veo que es una relación muy humana. Él hace el tonto, ella va a salvarle porque sabe que se juega la vida… Pero, sobre todo, se nota que disfrutan en la compañía del otro. Se compenetran. Son la pareja perfecta.

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Los finales (SPOILERS. Salta este apartado si no has terminado los juegos)

Uno de los puntos fuertes de Uncharted son sus finales. Porque todos son perfectos. TODOS. A pesar de todo, mis finales favoritos son el de Uncharted 3 y Uncharted 4. Me explico.

El final de Uncharted 3 quedó, en su momento, muy definitivo, pero a mí me gustó por su simbolismo: ver a ellos tres, de nuevo, los tres personajes con los que empezó todo, dirigiéndose hacia el avión, casi igual al de la primera entrega, fue demasiado bueno.

Con Uncharted 4 estuve todo el juego angustiada. Neil Druckmann, el guionista y director del juego, había dicho que el final era tan absoluto que iba a ser imposible continuar con la saga de Nathan Drake y yo, como creo que la mayor parte del mundo, pensé que Nate moriría. Así que jugué todo el juego viendo cómo se me iba a morir, preparándome mentalmente para ello. Y para lo que no estaba preparada era para el maravilloso final que nos dio. Desde la despedida entre hermanos, la charla de Nate y Elena sobre su futuro y, el epílogo, con ellos ya mayores con Cassie. Todo ello fue perfecto. Y nos dejó a todos con lo mejor que te puede dejar un final: una gran sonrisa (acompañada en algunos casos de lágrimas de emoción).

ENDING

FIN DE TODOS LOS SPOILERS

Y llega el momento de concluir este artículo, y debo hacerlo decidiendo qué juego es mi favorito. Y no soy capaz de decidirme. A pesar de todo, de estar dividida entre Uncharted 2 o Uncharted 4, la entrega de Shambhala tiene un especial hueco en mi corazón: fue el juego que me introdujo en este mundo. Todo empezó una tarde, mi hermano estaba jugando a la Play con su novia, que le había prestado el juego, y estaban en el momento en el que Nate cuelga del tren descarrilado en Nepal. Pasé por delante de su habitación y pensé “Cómo mola esto, ¿no?” y me quedé mirando cómo jugaban. Al rato mi hermano me dijo que me fuera, que era el segundo juego y que ya jugaría él conmigo al primero en otro momento. Y así empezó todo. El primer juego con el que tuve hype y fui a comprarlo a la tienda el día de su estreno fue Uncharted 3. Así que podemos decir que, el que yo esté aquí, escribiendo sobre videojuegos, viviendo todas las vidas que los gamers vivimos, se lo debo a mi hermano y su novia, al magnífico Uncharted 2 y su tren descarrilado.

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