Plants vs Zombies. There’s a zombie on your lawn

Plants vs Zombies. There’s a zombie on your lawn

Hará unos nueve u ocho años, mi hermano me vino con un juego algo raro: los zombis invadían tu casa y tú debías evitar que llegaran a tu porche y se comieran tu cerebro. La estética amable que tenía, una musiquilla que no te importaba oír durante horas y que fuera un tower defense (me encanta estos jueguicos, ya os lo he comentado alguna vez), me llamó la atención.
En aquella época, además no tener consola de última generación ni tiempo, tampoco teníamos dinero para videojuegos, así que el primer run que hice de este juego fue pirata. Luego llegó un Humble Bundle y me lo pillé en un pack para juegos de móvil, y me lo volví a pasar (en ordenador me lo había pasado ya un par de veces). Así que en las últimas rebajas de Steam, cuando me llegó el aviso de que el juego estaba de oferta, pues fui directa a comprármelo y dedicarme a jugarlo entero de nuevo, porque es muy divertido, rejugable y adictivo.

Como ya digo, la dinámica es simple: Plants vs Zombies, de PopCap Games, lanzado al mercado el 5 de mayo de 2009, es un tower defense, donde unas plantas cuquísimas hacen frente a una invasión de zombis, que no son tan cucos, pero al menos no dan mucho asquete. A lo largo de la aventura, Crazy Dave nos echará una mano en los asaltos de los zombis. No recuerdo mucho de la primera vez que lo jugué, salvo que no era necesario hacer ensayo-error para poder pasarte los niveles (bueno, contaba con el factor “mi hermano va por delante”). La curva de dificultad es bastante ajustada: en cada nuevo nivel nos darán una planta nueva y cada ciertos niveles, descubriremos un zombi nuevo. Casualmente, esta nueva planta será la más adecuada para destruir este nuevo zombi. En otras ocasiones, la planta es una forma alternativa de matar a los zombis o de darte un bonus.
En total hay 50 niveles del Modo Historia / Adventure, divididos en 5 bloques con 10 niveles en cada uno. El quinto y el décimo nivel serán minijuegos, que más adelante podremos rejugar en forma de minijuegos o puzles.
Como ya digo, la dinámica es fácil: deberemos escoger una serie de plantas por nivel, hasta un máximo de nueve (iremos ampliando los espacios), y colocar a lo largo de las cinco filas de nuestro jardín para evitar que los zombis lleguen a nuestro porche. Poner nuestras plantas nos costará sol, que podremos recoger del cielo, o de los girasoles que plantemos. La clave en todo esto será saber bien las limitaciones de cada zombi y cada planta: por ejemplo, un zombi normal es derribado por un lanzaguisantes en dos casillas y media, así que podemos apurar y plantar un girasol extra para tener más sol, o ir a lo seguro y poner la planta necesaria.

Todo idéntico en todas las filas

Tendremos un total de 49 plantas, algunas se tendrán que comprar en la tienda con el dinero que nos den al finalizar los niveles y el resto se irá desbloqueando según avancemos. Algunas de estas plantas serán mejoras de las anteriores, por lo que necesitaremos la planta “base” para poder plantarlas. Como el caso de los cattails y los nenúfares.
Los zombis no son tan variados, pero la primera vez que te sale uno nuevo, sufres tratando de saber cómo actúa y viendo cómo se acerca a tu casa y no te llega el sol para destruirlo.
Os daría una serie de consejos para jugar, pero lo mejor es que probéis vosotras mismas y veáis qué combinación de plantas se ajusta más a vuestra forma de jugar. Pero los gatos son cuquísimos y unas pequeñas máquinas de matar en todo nivel con piscina.

Una buena explicación de por qué Crazy Dave se llama así

Y es que no sólo tendremos jardín. Nuestra casa es bastante completa y tenemos piscina. Además, los zombis son noctámbulos y nos atacarán de noche. Y en su oleada final, por el tejado. Cada uno de los terrenos tiene sus propias normas y dinámicas, y no os las voy a contar todas, porque lo interesante es descubriendo las sinergias entre plantas, cómo se compenetran entre ellas, superar los retos, recordar que los gatos son la mejor inversión que haréis en vuestra vida y que hay que beber dos litros de agua al día.

Pero no sólo de modo historia se vive, y a medida que avancemos, como ya he dicho, desbloquearemos diversos minijuegos y puzles: tendremos que alimentar un acuario de zombis, un modo supervivencia con sol limitado, un nivel sólo con zombis pogos… lo que le da un plus de diversión. Eso sin olvidar el jardín zen, donde tendremos macetas donde cuidar nuestras diversas plantas, lejos del estrés de la lucha por la supervivencia del exterior. A cambio, nos darán monedas para desbloquear los extras y así conseguir todos los logros. Porque sí, el juego tiene logros, porque está bien tener un trofeo de girasol, pero luce mucho más cuando es dorado.

Podremos jugar a Portal Combat

Fuera de la forma de jugar, como ya he mencionado, si algo caracteriza al juego es su cuquez: la paleta de colores es bastante alegre, incluso en los niveles nocturnos, las plantas y zombis tienen un estilo de dibujo de línea exterior gruesa que hace que sea todo mucho más “suave”. En su momento salió mucho merchandising del juego en forma de peluche y no es de extrañar, porque es todo cuquísimo, incluso nuestros queridos podridos, que resultan hasta tiernos en sus intentos de asaltar tu casa dejándonte notitas, como las que podéis ver abajo. Debo hacer mención también a los detalles y referencias que se pueden encontrar en el juego, como el zombi Disco, o los juegos de palabras de los minijuegos.
Como podréis apreciar, el juego está en inglés. Yo recuerdo jugarlo en su momento traducido, pero no sé si era una traducción de fans, o si lo localizaron al español profesionales. Si alguien lo sabe, que me lo deje en los comentarios, porque no lo recuerdo.

Para terminar, quiero hablar de la OST, compuesta por una conocida en este blog, Laura Shigihara. La música y los efectos de sonido son clave para el juego, ya que te alertan de la llegada de algunos zombis, o si alguno de estos ha soltado un regalo. Como he mencionado, las canciones son pegadizas, se quedan de fondo, sin que te llegues a cansar de oírlas sonar. Son músicas que se adaptan al ambiente, además de que son bastante alegres en general. Eso sin contar con la canción final, que mira, si llega el apocalipsis zombi, que sea tan cuqui como este:

Estos ocho años de lanzamiento le han sentado bien, por los gráficos sencillos, además de contar con una curva de dificultad muy bien ajustada. Otra ventaja de este juego es que te permite echar unas partidas cortas: cada nivel del modo aventura no te llevará más de diez minutos en completarlo, salvo excepciones de los más largos del final. Igual pasa con los minijuegos y puzles. Así que tenéis un tower defense nada frustante, cuqui y con una música pegadiza; con el que podéis echar unas partidas cortas. Si podéis parar de hacer niveles, claro.

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Darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

2 comentarios
Rena
Rena 05/05/2018 a las 2:09 pm

Juraría que está en español porque mi padre se hizo el juego al 100% y no entiende el inglés. Me ha encantado rememorar este juego y me ha dado muchísimas ganas de viciar de nuevo, porque es divertidísimo.

Ka'alshya
Ka'alshya 05/05/2018 a las 2:41 pm

Me has rememorado las horas que pasé jugando al juego en clase y las horas que dejaba el jardín zen en modo ventana mientras hacía otras cosas y la música sonaba y veía a las plantas crecer *v*

Por cierto, yo lo jugué también en español pero lo mismo en Steam sólo está en inglés; a mi hermano le ha pasado varias veces con algunos juegos, que los tiene en físico doblados al castellano pero en Steam sólo están en inglés (lo cual es una dejadez, pero bueno).

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