Wargroove, you can attack with the dog

Wargroove, you can attack with the dog

Wargroove me llamó la atención por sus gráficos: sencillos y con una paleta de colores muy marcada. Cuando leí las palabras “sucesor espiritual de Advance Wars me terminó de conquistar. Para bien y para mal, se nota mucho que el juego de Chucklefish se ha preocupado en homenajear el juego de Game Boy Advance.

Si empezamos con lo negativo, hay que mencionar la nostalgia, que nos hace idealizar nuestros recuerdos. En mi caso, Advance Wars era un juego divertido, cuqui y un poco complejo, pero que me deparó unas cuantas horas de entretenimiento en el ordenador. Sí, ordenador, porque de pequeña nunca tuve una portátil de Nintendo, sólo un CD con unas cuantas roms. Una de las virtudes que tenía esta emulación era que podías acelerar mucho la partida y guardar en cualquier momento, por lo que si cometías un error en la misión, no te costaba tanto tener que reiniciar. Esto no es lo que pasa en Wargroove.
Estamos ante un juego estrategia por turnos, estrategia que si no cuidas y planificas desde el principio, te cuesta la misión. El problema viene cuando llevas veinte minutos de partida, no has calculado bien los movimientos del enemigo en los últimos turnos y debes repetir cuando casi habías terminado con éxito. En las misiones iniciales, de mapas pequeños, no resulta tan doloroso, pero a medida que avanzas, el tamaño del escenario es cada vez mayor. Y aunque puedes modificar la dificultad antes de cualquier misión, los mapas mantienen su tamaño y tus unidades se desplazan a poquitos, por lo que aunque escojas el modo de dificultad más fácil, los mapas finales se hacen laaaargos.

Wargroove tiene muchas más virtudes que defectos, y la selección de dificultad es una de ellas, incluyendo la opción “modo historia” que te plantea un mínimo reto y te permite avanzar sin quebraderos de cabeza. Lo único que cambia son las recompensas en la clasificación (útiles para desbloquear concept arts), por lo que puedes sentarte a disfrutar de la historia y las animaciones. El argumento no es nada del otro mundo: ejército de no muertos, reina recién coronada que debe ir en busca de ayuda para detener a los malos. Recorreremos con Mercia, Eméric y César los distintos reinos haciendo amigos y enemigos. Habrá misiones secundarias que nos darán algo más de historia y lo más importante, la oportunidad de controlar a César, el perrete con armadura y principal responsable de que queramos este juego.

Un juego con animalitos lanudos como montura no puede ser malo. Fuente

El otro motivo por el cual querrías jugar son los gráficos, que recuerdan mucho a los de Advance Wars, pero sin la limitación técnica de la consola, usando pixel art y una paleta de colores más brillante que en la entrega de Game Boy Advance, que te hace replantearte el atacar a esos perritos-planta tan cuquis. Además, las animaciones son fluidas, tanto en el desplazamiento como en el ataque (se pueden desactivar si os resultan pesadas) y le dan mucho dinamismo al juego, como podéis ver en nuestro canal de YouTube de la mano de Rena en su let’s play. El apartado sonoro está cuidado pero es poco variado: cada facción tiene su propio tema y cada unidad un sonido característico. Durante las secuencias de vídeo, los personajes dirán palabras sueltas en inglés y poco más. Eso sí, el juego está traducido y localizado a varios idiomas, incluido el español, obra de José Miguel Aguilar y Ana M. Benita con Aurora Martínez-Esparza Ramírez como jefa y editora, que es brillante, con juegos de palabras, guiños y registros según cada personaje.
A nivel mecánico, lo importante es conocer las debilidades y fortalezas de cada unidad, que no siguen ningún triángulo ni rueda, sino que las unidades voladoras serán débiles frente a los alquimistas/chamanes/Osos tonante, por ejemplo. Estas relaciones las iremos aprendiendo de forma progresiva en cada mapa. Si se nos olvida, siempre podremos consultar la información sobre la unidad, y las características del terreno en el que se encuentra. A priori parecen muchos factores a tener en cuenta, pero en un par de rondas quedan dominados sin problema, haciendo que el modo historia funcione como un tutorial largo, que además permite desbloquear información en el códice y personajes para el modo arcade.

Primer mapa. Captura propia

El juego no se basa sólo en una campaña más o menos larga (unas 20 horas según howlongtobeat), sino que cuenta con un modo arcade, un modo multijugador, creación de escenarios y campañas y un modo puzle. Así que si nos hemos quedado con ganas de más, siempre podremos acudir aquí para ello. En el primero, jugaremos una serie de rondas con un general (que deberemos desbloquear en el modo historia) en tres modos de dificultad y con todas las unidades disponibles (las conozcamos o no del modo campaña). Este es el modo más potente e interesante, pero la creación de escenarios y campañas son un buen pozo de horas para la gente más creativa, con múltiples variables: tamaño del mapa, enemigos, actitud de la IA… El modo puzle es más complejo y destinado a amantes de la estrategia: debemos vencer en un sólo movimiento. Por último, el multijugador nos permite competir tanto en local como online.

En cuanto a los controles, he probado la versión de PS4 y aunque al principio tuve mis reticencias de usar el Dualshock para desplazarme por la cuadrícula, todo ha resultado muy satisfactorio y la navegación es ágil, aunque me encuentro más cómoda con la cruceta que con el joystick.
Quiero terminar hablando del diseño de los personajes, principalmente de Mercia: una reina guerrera con una armadura sin boobplate y una cicatriz cruzando su rostro. No hay una gran diversidad pero los diseños son variados y sin sexualizar, tanto en las miniaturas como en las imágenes más grandes o la intro animada del principio.

Wargroove es divertido, cuqui, bonito y sencillo. El selector de dificultad te permite disfrutarlo incluso si eres una patata en los juegos de estrategia y tiene suficientes elementos secundarios y complementarios como para no terminar una vez termines la campaña. Esta y la historia son simples pero entretenidas y con ellas ya tienes para un buen rato de diversión. Quizá pierda un poco su atractivo en el tramo final, con misiones muy largas que se te atraganten más por su duración, pero sigue funcionando muy bien. Si echáis de menos Advance Wars, como yo, pues podéis acudir a este juego, aunque no puedas acariciar al perrete.

Copia de prensa facilitada por Chucklefish.

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Darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

2 comentarios
mirandaikon
mirandaikon 22/08/2019 a las 5:25 am

Estaba en la absoluta indecisión en cuanto a comprar o no este jueguico, pero me has dado el empujón que necesitaba, si caigo al pozo te escribiré culpándote.

Darkor_LF
Darkor_LF 22/08/2019 a las 7:16 am

No es mi culpa que César ses un good boi (?)

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