Análisis de Relooted
09/02/2026 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Salvo excepciones, no suelo recordar la mayoría de cosas que se anuncian a lo largo del año. A veces por ser “otro juego más del género” y a menudo por falta de fecha… o garantías de que vaya a salir siquiera. Sin embargo, en ocasiones, algún título destaca por la forma en que se ha presentado o por ofrecer algo diferente. Algo que capta la atención e invita a estar pendiente de las novedades y, sobre todo, de cuánto falta para que lo tengamos en nuestras manos. Tal es el caso de Relooted, cuya premisa me atrapó desde el principio y con la que he disfrutado hasta el final. Y es que, las cosas como son, hay obras que hace años que debieron volver allá donde pertenecen. Sin excusas.
Relooted nos sitúa en el futuro, a finales del siglo XXI, tras el fracaso de un Tratado que permitiría repatriar artefactos africanos a sus lugares de origen. Un cambio que viene acompañado no solo de museos nativos vacíos, esperando sus preciadas obras de arte, sino de exhibiciones que comienzan a retirar artefactos de las vitrinas. Aparentemente hay un vacío legal que dicta las condiciones de la devolución y, sobre todo, mucha cara dura por parte de coleccionistas y museos. Sin embargo, cuando juegas sucio, invitas a otras personas a hacer lo propio contigo, y aquí es donde entra nuestro equipo de ladrones.
Nuestra protagonista, Nomali, es una atleta rápida, inteligente y que se desenvuelve con el parkour mejor que nadie en Johannesburgo. Razón por la cual su hermano y su abuela le proponen un plan que, a primera vista, parece descabellado: robar y repatriar artefactos africanos. Algo que quizás suene a idea propia de su problemático hermano, pero que suena extraño viniendo de su abuela. Y es que esta catedrática del arte está hasta el mismísimo de museos ladrones y la avaricia de los ricachones. Y la única forma efectiva de luchar contra gente así es organizarse y trabajar en equipo.
Por supuesto, para dar un buen golpe, o los que haga falta, será necesario algo más que intención y habilidad para entrar y salir. Es necesario tener ciertos contactos y un cuartel general, así que no tardaremos en mover los hilos necesarios para formar un pequeño equipo e instalarnos en nuestro escondite. Y aquí será donde entrenemos nuestra habilidad de entrar, identificar, robar y salir tan rápido como podamos, pero también donde aprenderemos a coordinarnos con el resto del equipo. A elegir, por ejemplo, dónde colocar a cada miembro según nuestra ruta de entrada o de escape.

También nos desplazaremos por esta base logística para interactuar con el resto del equipo y conocer sus historias personales, así como sus motivaciones para unirse. Y donde podremos leer más sobre los artefactos africanos recuperados, ampliando la información que nos darán antes de cada golpe. Al menos si queremos explorar cada línea de diálogo durante la fase previa al robo. Así podremos saber tanto como queramos acerca del objeto (u objetos) que deberemos recoger, el lugar y otros detalles del plan.
Una vez conozcamos todo lo necesario, viajaremos al lugar y comenzará el golpe como tal. Nuestro plan consta de tres actos: examinar el lugar, preparar el escenario y llevarnos los objetos antes de que nos pillen. Durante la primera fase, observaremos el escenario y examinaremos posibles entradas y rutas de escape, dónde se encuentran los objetos de interés y dónde será necesaria la habilidad de otro miembro del equipo. Será aquí donde tomemos algunas de las decisiones más importantes del golpe. Y es que si bien hay varias rutas, puede que encontremos obstáculos que no habíamos previsto. Razón por la que deberemos observar y pensar bien nuestros futuros movimientos e intentar cambiar lo menos posible nuestro plan inicial.
En el segundo acto del golpe, podremos movernos libremente siempre y cuando no hagamos saltar ninguna alarma. Así, aprovecharemos para comprobar que todo funciona según el plan y que la ruta de recogida de objetos y huida es viable. Y utilizaremos este espacio para facilitar esa vía de escape, colocando obstáculos que impidan que algunas puertas se cierren, inhabilitando la seguridad, etc. ¿Por qué? Porque en el preciso instante en el que recojamos el primer artefacto objetivo, saltarán las alarmas y comenzará la cuenta atrás para huir. Y así será como entremos de lleno en la última fase de nuestro plan y debamos salir del edificio y alcanzar el vehículo de escape en menos de un minuto. Tiempo más que suficiente para huir holgadamente si mantenemos la templanza y no nos fallan las manos.
Para facilitarnos las cosas, veremos marcados de amarillo los elementos del escenario que nos darán cierto impulso al hacer parkour, aunque solo mientras corremos. Y pulir nuestra habilidad para no perder estos impulsos será lo que marque la diferencia en nuestra ruta de escape, ya que de ello dependerá que lleguemos a tiempo al punto de extracción. O que lo hagamos dentro del tiempo de bonificación. Al finalizar el golpe veremos un resumen que recoge los objetos y secretos obtenidos, el tiempo utilizado para huir y los impulsos aprovechados. Y podremos decidir si volver a intentarlo, para mejorar nuestro desempeño o tratar de recuperar los objetos opcionales, o si continuar con nuestra aventura.
Cabe decir que Relooted no es un juego complejo, aunque sí ofrece cierto desafío en cuanto a planificar bien nuestros movimientos y demostrar cierta habilidad al escapar. También puede abrumar un poco al principio, aunque cada paso y habilidad está integrado de forma orgánica en una historia lineal. Es decir, aprenderemos cada cosa a su debido tiempo y dentro del desarrollo de una aventura de ocho capítulos que nos llevará en torno a las 10 horas completar. En cualquier caso, disponemos de varios modos de dificultad, donde el Balanceado hace honor a su nombre. También se recomienda jugar con mando, aunque esto queda en manos —y nunca mejor dicho— de cada cual.
Y si tuviera que sacarle una pega sería al hecho de que solamente esté disponible en inglés y francés. No porque resulte difícil de entender o seguir la historia, sino porque puede que nos perdamos totalmente los diálogos durante los momentos de tensión. Y es que por mucho que queramos hacer oído, si la concentración está enfocada a salir por patas se me olvidan los idiomas. A veces incluso mi lengua materna, las cosas como son. Por otro lado, esta carencia se compensa con el estupendo apartado audiovisual que nos envuelve y unos personajes que nos atrapan desde el primer diálogo.
A decir verdad, el planteamiento de Relooted sigue las bases de cualquier clásico del género robos, atracos, golpes. Eso sí, poniendo su sello personal más allá de la motivación de repatriar los artefactos en lugar de coleccionarlos o hacerse de oro. El equipo está formado por un grupo diverso, en múltiples sentidos, pero con historias, trasfondos y vidas bastante comunes. Y encontramos ingredientes clásicos como la unión de fuerzas y habilidades, la presentación del objetivo y la adrenalina de la huida. Todo ello equilibrando a la perfección el tono ligero, con toques de humor, y un mensaje claro sobre dónde deberían estar los artefactos africanos. Obras de arte, además, reales y con gran importancia cultural, histórica y espiritual para las personas a las que fueron robadas. Y es que cuando se acaban las vías diplomáticas, se abren rutas alternativas de lo más interesantes.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

