Atopeando la ciudad

Análisis de Mail Mole

Análisis de Mail Mole

Que me gustan los juegos tranquilitos y cuquis no es ningún secreto. Los videojuegos con estética de dibujo animado sacado de una serie infantil, música tranquilita y colores suaves son un remanso de paz en el torbellino que es la industria en estos días. Esta vez mi víctima ha sido Mail Mole, y vengo a contaros qué tal mi experiencia como un topo cartero.

Mail Mole es un juego de plataformas que ha sido creado por Talpa Games y distribuido por Undercorders, dos compañías españolas. Lanzado tanto en PC como en consola, con este título nos lo pasaremos bien saltando y recolectando zanahorias.  

Nuestro personaje será Molty, un adorable topo repartidor que está de vacaciones en una isla paradisíaca cuando de repente recibe tristes noticias: Carrotland está en peligro y la población necesita que el topo regrese de sus vacaciones a toda prisa. Nuestro adorable protagonista coge el tradicional transporte de su gente, un cañón, y se dispara de vuelta a Carrotland para ver qué es lo que ha sucedido.

Al ser un topo, Molty va principalmente bajo el suelo, dejando un montículo de tierra en el lugar donde se encuentre para que sepamos dónde está. Y en su llegada a la Plaza Mayor se nos muestra en pantalla cómo manejar al topo por el terreno. Molty saltará cuando encuentre algún obstáculo como rocas, y también puede hacerlo por voluntad propia cuando se necesite (que va a ser mucho porque, al fin y al cabo, es un juego de plataformas). Básicamente, los controles son bastante fáciles ya que solo hay un par de teclas que se puedan usar, aparte de las de movilidad. Además del salto y el desplazamiento, Molty también se puede deslizar para romper cajas, o saltar sobre algunos objetos para activarlos o destrozarlos. Facilito, sencillo y sin complicaciones, como a nosotras nos gusta.

Molty vistiendo un sombrero y gafas de sol

Molty se ve… a topo de power

La historia es muy simple, y está claro que no necesitas un cerebro gordísimo para entender la trama. Carrotland está en crisis. Se ha ido la electricidad en todo el lugar y el alcalde encarga a Molty que active las antenas de las distintas regiones. Para llegar a esas regiones, tendrás que ir reparando ese maravilloso método de transporte que es el cañón. Cada cañón te puede llevar a unos cuatro lugares distintos de la misma región. Por cada zona distinta que superes con éxito conseguirás una batería, además de desbloquear el siguiente nivel de ese cañón, y cuando adquieres cierto número de baterías puedes acceder a otras regiones.

Los niveles en sí no tienen mucha dificultad, salvo los del boss, que tardé un tiempo relativamente largo en superar porque no dejaba de saltar de forma incorrecta de una plataforma a otra. El objetivo general es llegar hasta el final para poder activar la antena de esa zona de la región y poder avanzar a la siguiente. En el camino, tendremos que superar diferentes obstáculos, como subir por plataformas de distintas formas o evitar caer al vacío. Molty tiene de forma inicial tres corazoncitos que disminuyen cuando un enemigo le golpea. Si cae al vacío, es una muerte instantánea y tienes que empezar el nivel o bien desde el principio o desde el último punto de control.

En estos niveles también encontraremos zanahorias y nabos. Y no, estos nabos no se pueden vender en Animal Crossing. Las zanahorias son la moneda de Carrotland (carrot, zanahoria, ¿lo pilláis?), y con ellas podremos comprar accesorios en la Plaza Mayor para que Molty esté más guapo. Los nabos, a su vez, son más difíciles de encontrar en cada zona, y también se pueden intercambiar por artículos más exclusivos pero que cuestan más.

Cada uno de estos niveles está cronometrado, y cuando finalizamos cada uno podremos ver cuántas zanahorias y nabos hemos conseguido, y el tiempo que hemos tardado. Dependiendo de cómo de bien se nos haya dado, nos darán más baterías. Así, el juego nos crea un reto a superar, y como la mayoría de los niveles son de corta duración es fácil engancharse hasta conseguir la medalla de oro en todos.

Boss tortuga de Mail Mole

*Risa malvada de villano*

Además del gameplay sencillo y entretenido, tenemos una música que es suave y calmada, cosa que he apreciado mucho. Los juegos de plataforma, especialmente si son cronometrados, tienden a estar acompañados por música estimulante que se equilibra a la velocidad del nivel. Como persona que se pone nerviosa con nada, he agradecido mucho que la banda sonora fuera más tranquila. La sensación de que el nivel es rápido y tienes que completarlo lo antes posible sigue ahí, pero sin una melodía apresurada martilleándome la cabeza.

El juego de momento está disponible en español y en inglés, y desde el principio nos ofrece la opción de jugar con mando o con teclado. Al tener unos controles tan facilitos, escogí teclado por la comodidad que me supone a nivel ergonómico, pero si sois del equipo mando no creo que haya mucha diferencia en dificultad a la hora de manejar a Molty.

Por lo general, Mail Mole es un juego sencillo, que entretiene y tiene una historia y unas mecánicas lo suficientemente interesantes como para mantenerte al menos un par de horas seguidas jugando. Los personajes son adorables, con un diseño 3D muy acabado, y la música acompaña a la estética del juego. Si os apetece pasar una tarde sin historias que os quiebren la cabeza o con mecánicas complicadas, Mail Mole es una buena opción para pasar el rato.

Clave de prensa facilitada por Talpa Games.

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akusokozan
akusokozan @crisiscrisis_

Reina de la procastinación. Juego a cosas, escribo de cosas y leo sobre cosas. The Witcher 3 me absorbió el alma y desde entonces no he sido la misma.

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