No me ha DCpcionado
Suicide Squad: Kill the Justice League
15/02/2024 | Aonia Midnight | No hay comentarios
No suelo dejarme llevar por la opinión pública o general a la hora de crearme expectativas sobre una obra del tipo que sea. Sin embargo, debo admitir que no tenía claro lo que esperar de Suicide Squad: Kill the Justice League. Entre comentarios negativos de quienes lo habían probado y el aplazamiento en la fecha de lanzamiento debido a estos, me contentaba con que fuera del estilo de Gotham Knights. Aun así una parte de mí empezó a empaparse de la negatividad que giraba en torno al título, provocando que me debatiera entre darlo por perdido y la pura curiosidad. Y qué queréis que os diga, con sus luces y sus sombras, lo he disfrutado más de lo que esperaba.
Suicide Squad: Kill the Justice League hace honor a su nombre y nos pone en la piel de algunos villanos del universo DC. ¿La razón? Los miembros de la Liga de la Justicia se encuentran bajo el control mental de Brainiac y están provocando el caos en Metrópolis. Y dado que se ha perdido toda esperanza, Amanda Waller ha reclutado a unos indeseables totalmente prescindibles que deberán obedecer si no quieren perder la cabeza… literalmente, la Fuerza X.
Así nos pondremos en la piel de Harley Quinn, Deathshot, Captain Boomerang y King Shark con el objetivo de matar a algunos de los héroes más poderosos. Por supuesto, la tarea no será coser y cantar, sobre todo teniendo en cuenta que no es la primera vez que se enfrentan a ellos y muerden el polvo. En cualquier caso, se debaten entre morir a manos de sus archienemigos o por la bomba que Amanda Waller ha instalado en sus cuellos, así que de perdidos al río.
Podremos jugar en solitario, intercambiando personajes a placer o por afinidad con la misión o la historia, o juntarnos con otras tres personas en línea. En caso de escoger vivir la experiencia en solitario, el resto del grupo se rellenará con bots que sorprendentemente son más útiles que en otros títulos. Si bien es cierto que no siempre se atendrán a los requisitos de la misión, por lo menos no entorpecen nuestro camino y nos reanimarán rápidamente en caso de necesitarlo.

Sin embargo, en ocasiones se deja ver que Suicide Squad: Kill the Justice League está pensado para jugar en equipo. Principalmente por los mencionados requisitos de algunas misiones, aunque también por el estilo de combate. Y es que no siempre podremos atender a todo lo que está ocurriendo y puede resultar algo tosco y frenético cuando aparecen varios grupos de enemigos en diferentes posiciones, lo cual es bastante habitual. Al jugar en solitario, deberemos movernos por una zona no tan pequeña como sería deseable para tratar de alcanzar a todos los enemigos. Mientras que si jugamos en grupo, resultará más sencillo repartirse la tarea.
En cualquier caso, cada personaje cuenta con sus ventajas y desventajas, así como una serie de habilidades propias y tipo de arma. Harley Quinn, por ejemplo, utilizará bates o martillos para los ataques cuerpo a cuerpo, mientras que Deathshot usará cañones de muñeca con este mismo comando. También cambiará la forma de movernos por el escenario, pudiendo recorrer largas distancias dando un gran salto con King Shark o gracias a la Fuerza de la Velocidad con Captain Boomerang.
Sin embargo, buena parte del equipamiento es compartida, debiendo tener cuidado al asignar algo a un personaje que ya estuviera en posesión de otro. Dispondremos de un arma principal, otra secundaria, una cuerpo a cuerpo y un tipo de granada. También podremos desbloquear y equiparnos modificadores para aumentar el daño que ejercemos o reducir el recibido, entre otras muchas posibilidades. Una forma de tratar de adaptar la equipación del personaje a nuestra forma de jugar. Y de dejar preparado al resto del equipo en caso de que consideremos cambiar a quién manejamos en algún momento.
Algo para lo que también será importante gestionar los puntos de talento que obtendremos al subir de nivel conforme ganemos experiencia en las misiones. Eso sí, deberemos jugar con los diferentes miembros del escuadrón si queremos subir sus respectivos niveles. Lo mismo ocurre si queremos desbloquear ciertos movimientos especiales, como el ataque suicida. Y si nuestra elección de talentos no nos convence, siempre podemos reasignarlos.

La mejor forma de ganar experiencia y equipamiento será desviarse de la historia principal y completar misiones secundarias y contratos del Escuadrón de apoyo. Las tareas secundarias girarán en torno a mejoras que tienen preparadas para nuestro equipo, por lo que no está de más acercarse de vez en cuando. Además, consistirán en una actividad en varias etapas en la que siempre deberemos hacer lo mismo, pero aumentará su dificultad según aparezcan más. Por ejemplo, desbloquearemos aflicciones para nuestras armas si ayudamos a Poison Ivy a defender a su querida planta acabando con oleadas de enemigos. Y aquí es donde entran los requisitos que os mencionaba anteriormente, ya que estas misiones incluirán una cláusula que nos obligará a combatir de determinada manera. Así, a menudo sólo ciertos ataques dañarán a nuestros enemigos, forzándonos a cambiar continuamente nuestro estilo de lucha.
Por su parte, los contratos consistirán en una serie de tareas que podremos realizar mientras nos movemos por el mapa o avanzamos en las misiones principales y secundarias. Y se trata de actividades no demasiado complicadas como destruir cierto número de enemigos concretos, hacerlo de determinada forma o recolectar escudos, entre otras. Activar estos contratos es opcional, aunque recomendable, y habrá un límite de ellos que podamos aceptar a la vez.
En cuanto a los mencionados escudos, serán nuestra única protección contra los enemigos, ya que contamos con una barra de vida bastante escasa, y que se regenerará lenta pero automáticamente. Los ataques enemigos irán mermando nuestros escudos con rapidez, pero podremos recuperarlos de diversas maneras. Una vez nos quedemos sin escudo, nuestra vida peligrará, y si morimos tendremos dos reanimaciones disponibles. Es decir, tres intentos.
Movernos por la ciudad de Metrópolis hará que nos topemos con múltiples enemigos, así como con los drones de Brainiac que están secuestrando a los pocos supervivientes que encuentran. Sin embargo, estará en nuestra mano intervenir o no, según nos apetezca, ya que irán reapareciendo continuamente. De hecho, ignorar a los grupos de enemigos no es demasiado complicado, sobre todo si nos movemos por las azoteas.

También daremos con desafíos de Edward Nygma, tanto en forma de trofeos escondidos tras un críptico acertijo como de pequeños retos de atravesar aros en el menor tiempo posible. Superar unos y otros nos ayudará a desbloquear entradas del códice y conseguir algún que otro atuendo para personalizar a nuestro personaje. Y existe la posibilidad de invertir dinero real en este apartado. Además, los diferentes miembros del escuadrón podrán realizar gestos, que también serán personalizables.
Navegando por los diferentes menús, encontraremos nuestras estadísticas de juego y diversos marcadores para quienes disfruten comparándose con otras personas. También la posibilidad de cambiar la dificultad, aunque en su nivel intermedio afrontaremos una experiencia bastante equilibrada. De hecho, y en línea con lo que comentaba anteriormente sobre su enfoque cooperativo, es en su jugabilidad donde nos toparemos con los mayores problemas.
No me malinterpretéis, me he divertido mucho con Suicide Squad: Kill the Justice League, pero tiene una serie de elementos que juegan en su contra. Sin ir más lejos, tiene un inicio bastante pesado, al menos si jugamos en solitario, dado que repetiremos la misma zona hasta en cuatro ocasiones para conocer los movimientos de cada personaje. Y será a continuación cuando lleguemos al lugar donde diremos “Vale, ahora empieza el juego”. Esta falta de integración del tutorial, ya al inicio de nuestras andadas, no es un buen recibimiento.
De la mano le siguen los controles, donde he optado por usar mando porque con teclado había combinaciones de teclas que me resultaban tremendamente incómodas. Con mando, la única pega reside en tener que esquivar pulsando el joystick izquierdo. Algo a lo que no terminaba de acostumbrarme, pero es un mal menor. Por suerte, apuntar y disparar no se me hizo tan cuesta arriba como esperaba, incluso sin activar la opción de asistencia al apuntado. Eso sí, los encuentros en los que los enemigos se movían demasiado rápido me hicieron sufrir lo suyo.
Y con ello llega la tercera pega: el combate. Los enfrentamientos a menudo son tan frenéticos que entre los destellos en la pantalla y la velocidad de movimiento nos exponen a demasiados estímulos de golpe. De hecho, en algunos encuentros tendremos la sensación de no saber bien qué nos ataca o a quién disparar, sobre todo cuando debemos atenernos a una serie de limitaciones. Al menos, claro está, si jugamos en solitario, ya que en grupo resulta más sencillo organizarse.

Algo que tampoco termina de parecer bien integrado son algunas de las funciones de los miembros del Equipo de apoyo. Por ejemplo, el Pingüino podrá fabricarnos o renovarnos armas, pero la realidad es que apenas haremos uso de esta opción. Sí resultan muy útiles las aflicciones de Poison Ivy y la posibilidad de modificar algunas características de nuestras armas con el Juguetero. Sin embargo, podemos pasar la partida sin hacer uso de nada de esto y no notaríamos la diferencia. Sobre todo porque parte del equipo lo obtendremos al cumplir misiones. Por supuesto, el nivel de desafío y la calidad de las recompensas irá en aumento conforme subamos el nivel del evento.
Por último, pero no por ello menos importante, está el post-game. Una vez completada la historia, nos informarán de que la batalla contra Brainiac continuará próximas temporadas. Esto significa que tendremos nuevo equipo, mundos y miembros del escuadrón en un futuro no muy lejano. Aunque yo soy más partidaria de que hubiera tenido un cierre y a otra cosa, no os voy a engañar. Y en lo que llega el nuevo contenido, habremos desbloqueado la Crisis Finita, donde demostraremos nuestra maestría afrontando múltiples desafíos con los que conseguiremos artículos infames.
Pero ni todo es malo ni el juego es tan terrible como puede parecer. Suicide Squad: Kill the Justice League brilla tanto con su apartado audiovisual como con su historia. A falta de un modo foto, debo decir que he quemado el botón de capturar pantalla en gran parte de las escenas cinemáticas. Me he tronchado de risa con la mayoría de diálogos y momentos cómicos y he disfrutado moviéndome por la ciudad de Metrópolis. Aunque admito que parte de los trofeos de Edward Nygma me los he cruzado de casualidad, tanto por lo pequeños que son como por lo bien escondidos que están. Además de lo verdaderamente críptico que es el acertijo aun encontrándose en espacios bastante reducidos de búsqueda.
De igual modo, una vez aceptamos que el combate es el que es, afrontar los diferentes encuentros no resulta complicado, aunque a veces tardemos un par de intentos en conseguirlo. Y lucharemos con un hilo musical de fondo que va acorde a la temática. Algo que también se traslada al escuadrón, donde suelen hacer comentarios sobre el entorno, la trama y el propio escuadrón a menudo.

Y con “a menudo” en realidad quiero decir que no callan nunca. En general, todos los personajes hablan continuamente. Escucharemos los comentarios del escuadrón, a los enemigos dialogar, a los miembros de la Liga de la Justicia amenazarnos y a Lois Lane informar a la gente de Metrópolis. Además, por supuesto, de los acertijos de Edward Nygma. Y si bien rellena bien los espacios vacíos, a veces es demasiado.
Eso sí, no puedo sino aplaudir el trabajo del equipo de traducción y localización del juego, así como la increíble interpretación del elenco de doblaje. Además, me alegra poder decir que se ha acreditado su labor en el apartado correspondiente, dado el peso que tiene la historia en proporcionar una buena experiencia de juego. Y es que se encuentra disponible en múltiples idiomas, entre ellos el nuestro, pudiendo escoger independientemente para voces y textos.
Así pues, qué queréis que os diga. Suicide Squad: Kill the Justice League ofrece una historia divertidísima, envuelta en un apartado audiovisual cuidado al detalle, pero con una jugabilidad que puede llegar a nublar la experiencia. Incluso asumiendo que se disfruta más en grupo, jugar en solitario no resulta terrible gracias en parte a que la IA cumple con el mínimo necesario. Si bien es cierto que hay cosas que podrían haberse hecho de otra manera, debo decir que no es en absoluto un mal juego. Y, sin duda, merece la pena darle una oportunidad. A fin de cuentas, ¿quién no ha soñado alguna vez con darle una tunda a algún miembro de la Liga de la Justicia?
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

