Un minuto de silencio por mis pantalones

Análisis de Luto

Análisis de Luto

A menudo se dice que ya está todo inventado en prácticamente todos los ámbitos. Hagamos lo que hagamos, estaremos disfrutando de algo inspirado en otro algo. Y, por tanto, miraremos más allá de las referencias para fijarnos en qué hace igual o diferente a otras obras. En cualquier caso, existe una ramificación en la que podríamos decir que, aunque esta afirmación sea cierta, todavía puede surgir algo que nos sorprenda. Y tal es el caso de Luto, del que su demo ya nos puso los dientes largos… y el culo bien prieto.

Este walking simulator de terror en primera persona puede que nos recuerde ligeramente a obras como Visage, MADiSON o P.T. Sin embargo, Luto tiene su propia esencia y no tardaremos en notarlo. Así, nos pondremos en la piel de Sam y le acompañaremos en lo que a primera vista parece su día a día. Nos encontraremos en el baño, frente a un espejo con notas adhesivas de ánimo. Recorreremos un pasillo de puertas cerradas que parecen dar acceso a los dormitorios de la casa. Bajaremos las escaleras hacia el recibidor, donde encontraremos todo patas arriba en un desorden característico de las mudanzas. Cogeremos las llaves y saldremos por la puerta. Y así una y otra vez, cada día de la semana, en una rutina cotidiana aparentemente normal.

Pero algo parece no ir bien. Empezaremos a prestar atención a pequeños detalles y tratar de unir las piezas para ver qué es lo que no termina de encajar. Y antes de que nos demos cuenta, el escenario habrá cambiado y la atmósfera hará que miremos continuamente por encima del hombro. La sensación de que algo amenazante nos acecha se convertirá en un continuo y deberemos monitorear nuestra respiración para no quedarnos sin aliento. Además de comprobar si un sonido es del juego o no. O si un objeto de la casa se ha movido o han sido imaginaciones nuestras.

Habitación juvenil en Luto.

Y es que si hay algo que Luto hace de maravilla es crear un ambiente de tensión que nos mantendrá alerta en todo momento. Incluso en aquellos de pausa, donde nuestra atención estará centrada en resolver los puzles que nos permitirán avanzar. Rompecabezas, por su parte, que hacen honor a su nombre, provocando que nos devanemos los sesos y recorramos los escenarios hasta memorizarlos. Aunque no tan complejos como para resultar frustrantes, lo que hará que prestemos más atención a los detalles. O que nos dejemos llevar por la desesperación por no saber si estamos yendo en la dirección correcta, y el miedo al miedo, y acabemos con la piel de gallina por un evento inesperado.

Será esta ambientación la que nos atrape en Luto, perdiendo la noción del tiempo y dejándonos llevar por aquello que va sucediendo en el juego. De hecho, se trata de un título que juega con la persona a los mandos más allá de acertijos, movimientos por el rabillo del ojo y sonidos extraños. A lo largo de la partida ocurrirán todo tipo de cosas. Algunas nos pondrán la piel de gallina y otras nos sacarán una sonrisa. Todo ello sin abusar de sustos, sonidos extraños o movimientos que acaben resultando repetitivos o provocando que nos acostumbremos a ellos. Cada evento estará tan bien llevado que disfrutaremos la experiencia, esperando que suceda algo más. Y deseando saber qué ocurre con Sam y su familia, tirando de cualquier hilo que nos proporcione algo de información.

Así, recorreremos cada rincón de una casa cambiante que nos tiene preparada más de una sorpresa. Más allá de esas figuras ensabanadas a las que nunca nos terminaremos de acostumbrar del todo. En ocasiones escucharemos la voz de un narrador que parece saber lo que ocurre. O lo que ha pasado en otras ocasiones. Aunque nuestra relación con él será complicada, dado que no siempre será de ayuda y pocas veces haremos lo que quiere o espera. En nuestra defensa diré que Luto hace muy fácil que no nos fiemos ni de nuestra sombra.

Pasillo de Luto.

Por el camino, si exploramos más allá de los puzles y la intención de salir pitando tan pronto como podamos, encontraremos secretos, notas, hojas de un cuaderno de dibujo y coleccionables. Todo ello elementos estupendamente integrados en la aventura, de modo que no son tanto algo que nos distrae, sino algo que podría ayudarnos. Algo por lo que merece la pena seguir el ritmo pausado, que no relajado, de Luto. Además, encontraremos algunas referencias que recompensarán a las personas más curiosas u observadoras. O a aquellas cuya intención sea postergar lo máximo posible el terror. Detalles que harán las delicias de cualquiera que haya pisado Canarias, o sea de allí, y para amantes del terror de cualquier rincón.

Cabe decir que Luto se encuentra disponible en múltiples idiomas, entre ellos el catalán y el castellano, pero las voces se encuentran íntegramente en inglés. Es decir, que dependeremos de los subtítulos para resolver algunos de los puzles, así como para atender a lo que nos dice el narrador en momentos en los que no estamos para habilidades lingüísticas. También podremos navegar por el menú de ajustes y configurar el modo cinematográfico, que añade bandas negras a la pantalla, pero solo antes de iniciar la partida. Aunque quizás la advertencia más importante referente al título es que habla de muerte y trata temas sensibles (abuso, ansiedad, depresión, suicidio), que hay que tener en cuenta antes de adentrarse en él. Eso sí, todo tratado con sutileza y el respeto que merece.

En cualquier caso, comenzaremos nuestra aventura como si de un día cualquiera en la vida de Sam se tratara. Y no tardaremos en descubrir que Luto nos ha atrapado entre los muros de una casa cuya estructura parece imposible, pero que invita a recorrer en busca de respuestas y una salida. Devanándonos los sesos más allá de los puzles para tratar de leer entre líneas e intentando no dejarnos ningún cabo o detalle suelto. Incluso aunque todo apunte a que no queremos conocer esas respuestas. Y a pesar de que no parece haber una salida. Más bien se trata de un enigmático laberinto cuya intención es no dejarnos ir. Nunca.

Cómprame un café en ko-fi.com

Aonia Midnight
Aonia Midnight @AoniaMidnight

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

No hay comentarios
Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.