Análisis de The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline
10/09/2026 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Si bien la demo de The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline me dejó algo fría, la realidad es que fue debido a mis expectativas. Por su estética y ambientación, asumí demasiado pronto que se trataría de un juego de terror, aunque siempre lo han presentado como un thriller psicológico. Mea culpa. Sobre todo porque esto puede parecer algo irrelevante, pero en mi caso afecta a la forma en que afronto la partida. Si estoy esperando un susto que nunca llegará, la sensación final será agridulce. Como si faltara algo. Por suerte, me adentré en la versión completa del juego desde otra perspectiva, y ahora sí puedo decir que disfruté de la experiencia tal y como merece. Al menos en gran parte, pero no adelantemos acontecimientos.
Cabe decir que podremos continuar nuestra partida de la demo, aunque quizás merezca la pena comenzar una nueva según el tiempo que haya pasado. Además, The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline ahora sí está traducido a múltiples idiomas, entre ellos el nuestro, lo que asegurará que no perdamos detalle de la historia. Y, aunque podemos establecer las voces en inglés o italiano, yo optaría por lo segundo por aquello de aumentar la inmersión. A fin de cuentas, Dante Alighieri era un poeta italiano y su linaje bien puede seguir siéndolo por gran dominio del inglés que tengan. Pero bueno, cada cual decidirá.
Otra cosa a tener en cuenta es que no se trata de una reinterpretación de la Divina Comedia, sino de una inspiración en la obra. Al parecer, el linaje Alighieri está sujeto inevitablemente a un ritual del que depende la supervivencia no solo de la familia sino del mundo entero. Cada 33 años, la barrera entre nuestra realidad y el Infierno se debilita, y un miembro de la familia deberá adentrarse en el Abismo. En su propio Infierno personal. Un lugar hecho a medida de sus miedos que deberá atravesar guiado por una voz misteriosa. En esta ocasión, estamos en 1993 y es el turno de Gabriele Alighieri, por lo que nuestra extraña aventura comienza con su regreso al hogar ancestral elevado sobre el portal.

The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline es un walking simulator de pura cepa. No combatiremos, no lucharemos por nuestra vida en persecuciones frenéticas y no nos adentraremos en un tren de la bruja lleno de sobresaltos innecesarios. Sin embargo, ello no implica que no vayamos a tener los nervios a flor de piel prácticamente en todo momento. La tensión lo envuelve todo, tanto en el Abismo como, sobre todo, en la mansión a la que regresaremos entre cada Prueba. De hecho, es muy recomendable jugar con auriculares y dejarse llevar por su ambientación, ya que el apartado audiovisual es quizás lo que más destacará en nuestra aventura.
Cada sonido, cada objeto, cada escenario está construido de forma envolvente, manteniéndonos alerta por lo que podamos ver. O por lo que puedan significar determinados movimientos. Cierto es que, si permanecemos demasiado en alguna de las estancias de la mansión, no tardaremos en habituarnos al hilo sonoro y perderá su impacto. Sin embargo, en su defensa diré que este lugar no está pensado para dedicarle más tiempo del estrictamente necesario. Nuestro paso por aquí será más bien anecdótico. Un intermedio entre una Prueba y la siguiente. Aunque nunca está de más darse un paseo por todas las estancias en busca de las páginas de un diario que resulta especialmente esclarecedor. Así como será interesante prestar atención a cualquier recuerdo de Gabriele que podamos encontrar en el Abismo.
En cualquier caso, aquí hemos venido a completar El Ritual y, cuanto antes terminemos, mejor. Además, cada Prueba a la que deberemos enfrentarnos puede resultar más desquiciante que la anterior. No sé si de forma intencional o no, o si fue una sensación mía. Durante nuestra partida, intentaremos resolver varios rompecabezas, algunos sencillos en la mansión y otros considerablemente más complejos en el Abismo. Y su resolución puede jugar con nuestra paciencia más de lo que nos gustaría. No tanto porque los puzles resulten imposibles o abstractos, sino porque requerirán de algo más que tomar notas. Eso sí, tened a mano papel y lápiz, porque os hará falta.

Además, si bien a menudo recomiendo volver con la mente despejada ante estas situaciones, no estoy del todo segura de que aquí vaya a marcar mucho la diferencia. De hecho, The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline se puede completar en 5-7 horas según cuánto tardemos en resolver una de las Pruebas. Por tanto, en esta ocasión, solo diré que os arméis de paciencia, observéis bien el entorno, toméis notas… y os aseguréis de tener un oído fino. Por lo que sea. El resto dependerá completamente de vuestro ingenio. O bueno, siempre existe la opción de buscar una buena guía del juego, que aquí no juzgamos a nadie por eso.
En cualquier caso, si bien el carácter de una de las Pruebas empañó mi experiencia en cierta medida, no le di mayor importancia. A fin de cuentas, hay margen de cambio en las versiones pre-lanzamiento que hacen que determinados problemas no aparezcan al salir el juego. O no tarden en pulirse, sobre todo tras recibir algo de feedback del público. Lo que sí me preocupa un poco más es que, durante mi partida, el juego apenas llegaba a los 25 FPSs, con escenarios algo difuminados. Y si bien cuenta con ajustes anti-mareo, no sabría decir si servirán para contrarrestar esta sensación. Aunque, de nuevo, hay tiempo para implementar cambios entre la redacción de estas palabras y el lanzamiento del juego.
A fin de cuentas, The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline no es un mal juego. De hecho, se trata de una experiencia cuya ambientación atrapa y maneja la tensión muy bien. Disfrutaremos de la inmersión al recorrer los pasillos de la mansión familiar, así como su historia mantendrá nuestra atención sin demasiados desvíos ni rodeos. Y si bien puede que nos llevemos algún susto tontorrón, en su mayoría serán producto de la tensión que lo envuelve todo. De hecho, ni siquiera podremos correr tanto como quizás nos gustaría, lo que nos forzará a tomarnos el ritual con más calma, atendiendo a los escenarios. Con la tranquilidad de que no moriremos, pero la incertidumbre de si lograremos completar nuestra tarea y volver a casa con nuestra familia. O cómo afectará nuestro paso por el Abismo a Gabriele… o a las personas de su entorno.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

