Una de las mejores características de los videojuegos es la capacidad que tienen de crear una inmersión del jugador en la obra, es decir, hacer creer al jugador que forma parte del universo del juego, que es él en quien recae la obligación de salvar al mundo o de llevar a cabo misiones. Sin embargo, esta característica del medio muchas veces es contradicha por el propio videojuego: Seguir leyendo “Videojuegos: Esto no es la realidad”