Juegos online y ansiedad: Atreviéndome a volver a jugar

Juegos online y ansiedad: Atreviéndome a volver a jugar

“Yo seré tu escudo”

Si hay algo que el año pasado por estas fechas no sabía que iba a hacer es volver a disfrutar de un juego online. Como ya dije en otro artículo, tengo Trastorno de Ansiedad Generalizada, lo que supone que puedo tener ansiedad por cualquier cosa, aunque normalmente la canalizo bastante bien.

Hoy vengo a contaros algo sobre los juegos online y mi experiencia en ellos con mi ansiedad. Pero empecemos por el principio.

Parte de mí: el Trastorno de Ansiedad Generalizada

Para que os hagáis una idea, el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) está caracterizado por una preocupación y ansiedad persistente y excesiva, y que nos cuesta controlar. Es nuestra forma de anticiparnos ante posibles acontecimientos (sean reales o no). Así, solemos vivir sensaciones de inquietud, fatiga, irritabilidad, problemas de sueño, tensión muscular… y la larga lista de sintomatología física que se suele asociar a los estados de ansiedad. A nivel cognitivo, por supuesto, también podemos sufrir fatiga, estrés… En mi caso, puedo estar más tiempo preocupada o imaginando posibles escenarios horribles en mi cabeza que con la mente despejada. Todo eso, claro, influye en nuestra calidad de vida social, laboral, escolar…

Aunque no hace falta que tengáis TAG para experimentar algo parecido a lo que experimento yo jugando online, me parecía importante aprovechar este artículo para continuar haciendo pedagogía sobre salud mental, como ya hice en su momento con Mystic Messenger y el TDAH.

Una de las cosas que me dan ansiedad es la presión de que me vean jugar. HijaFruta escribió sobre ello hace tiempo, así que antes de comenzar este artículo podéis leer el suyo. También os recomendaría leer este artículo de Aonia.

Comenzando por el principio: League of Legends

Mi historia con los juegos online comenzó y acabó con League of Legends. Empecé a jugar poco después de que saliera la beta y me enamoré del juego. Comencé jugando con amigos que, recuerdo, me animaron a lanzarme y ser su compañera durante horas y horas (y horas) de juego. Al principio todo iba bien. No tenía casi presión mientras estaba en niveles bajos. El problema llegó cuando me iba aproximando al nivel 30. Mi main era Nidalee y, la verdad, antes de que cambiasen al personaje, era bastante divertida (desconozco si lo sigue siendo). Recuerdo cómo las lanzas quitaban la mayor parte de su vida al enemigo. O cómo era capaz de curarme bastante. Más de una vez venían a por mí y era capaz de escaparme por la hierba, curarme, darme la vuelta y acabar yo con mi perseguidor. Me encantaba hacer aquello.

Nidalee

Nidalee, Riot Games

La cuestión es que poco a poco notaba cómo el clima en el que jugaba se iba intoxicando. Y no solo el mío: el de todos. Solía avisar siempre de que yo no jugaba bien. Como dijo Hayrune: tenemos derecho a jugar mal y disfrutar de los juegos. Y ese es mi caso. Mis habilidades en el LoL eran mediocres y los comentarios del resto de jugadores no se hicieron esperar. Terminé, incluso, teniendo miedo a jugar con algunos amigos porque sé que iba a recibir gritos o algún comentario desagradable. Aun así, seguí jugando. Comencé a usar a Teemo y conseguí volver a disfrutar poniendo setas y escondiéndome. Pero la ansiedad seguía ahí y empecé a pasarlo bastante mal mientras jugaba. En cada partida llovían los insultos, y, por supuesto, me ahorré el decir que era una mujer porque sabía que entonces sería peor.

Recuerdo que, en una de mis últimas partidas, todo, absolutamente todo mi equipo se volvió contra mí. Era una partida en la que, encima, no estaba jugando nada mal. El equipo contrario terminó defendiéndome y tratando de hacer ver a mis compañeros que yo no estaba haciendo nada malo, pero no importó y estuve una hora leyendo estupideces, que, en aquel momento, me parecían un mundo.

 

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Modelo a color de Teemo, Riot Games

 

Después de todo aquello dije adiós a los juegos online. Decidí que era un mundo con el que no disfrutaba. Sí, podía reportar a todo el mundo pero cuando una comunidad es tan tóxica lo tenemos difícil, y resulta que League of Legends, en aquel momento, tenía una comunidad bastante tóxica (por lo que me comentan algunas compañeras, la cosa ha cambiado y me alegro).

Pasando por World of Warcraft

Después de unos años, una amiga me regaló World of Warcraft y empecé a disfrutar de jugar. Eso sí, siempre con miedo. No era capaz de hacer mazmorras con gente desconocida, mucho menos de formar parte de una raid. En mi hermandad solo hacía el mamarracho y mis amigos con más nivel me llevaban por ahí o me enseñaban cosas. Jugaba al WoW, sí, pero no lo disfrutaba, aunque no tuve ningún problema con la comunidad. La ansiedad volvía cuando interactuaba con más gente. Me temblaban las manos y no sabía qué hacer. Para que os hagáis una idea: en una ocasión me equivoqué de botón al subirme a la montura de una amiga. No era debido a un error, aunque es lo que le conté a ella. Me equivoqué porque me temblaban las manos y estaba tan nerviosa que le daba a todos los botones a la vez sin querer. Era un ambiente distendido y amigable. Ni siquiera teníamos prisa en que me subiese.

Poco a poco tuve que dejar también WoW, y  aunque esta vez no fue por la ansiedad, sí que me sentía algo mal sabiendo que no estaba aprovechando ciertas modalidades del juego debido a la misma. Que estaba pagando por un juego que no disfrutaba completamente (cosa que, viéndolo en perspectiva, ahora me daría un poco igual, porque he aprendido que lo importante son mis sensaciones y mi experiencia). 

Llega Overwatch: Vamos a aprender a gestionar esto

Todo empezó a cambiar cuando conocí Overwatch. No es que me apeteciera jugar en cuanto lo vi, pero sí que me llamó la atención. Aunque entré a Todas Gamers en octubre de 2017, soy amiga de la jefa y la secre desde hace bastante. Eso hizo que pudiese ver sus streams de Overwatch. Me encantaba verlas jugar y pensaba que yo no iba a ser capaz de jugar así de bien nunca. Desde fuera, todo me parecía muy caótico.

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Orisa, Overwatch

Poco a poco me fueron animando. HijaFruta, KaalsHelena, Laura Tejada…. cada vez me iban impulsando más. Me hablaban de que iba a estar en un lugar seguro jugando con ellas. Al final, Aixa me regaló el juego y desde entonces no he parado de jugar.

Empecé en partidas contra la IA y haciéndome a algunos personajes y me presentaron a otras personas que jugaban a OW. Entré a ese grupito avisando a todos de lo mal que jugaba, les dije que tenía mucha ansiedad… y la verdad es que gracias a jugar con ese grupo, mi grupo seguro, he disfrutado de jugar online. Quizá no como mis primeros meses, claro, pero sí como hacía tiempo que no disfrutaba.

¿Qué he aprendido? ¿Qué ha cambiado?

  • Cuando juego tengo una premisa muy clara: he venido aquí a disfrutar. Me sigo sintiendo culpable cuando hago algo mal o escucho a alguien quejarse, pero en mi cabeza repito lo mismo: he venido a pasarlo bien y voy a disfrutarlo (evidentemente, esto no sirve para todos y yo he tenido un largo proceso para llegar a poder decirme eso a mí misma).
  • Entendí que lo importante no era si aprovechaba todos los modos de juego o no. Lo importante era mi experiencia con él. Si yo disfrutaba, entonces, daba igual que explotase todas las posibilidades del juego o no.
  • Empecé poco a poco, primero jugando sola hasta que pude empezar a jugar con amigas y amigos.
  • Me rodeé de un grupo de personas que, o bien habían vivido lo mismo que yo y me comprendían, o bien me hacían sentir cómoda.
  • En cuando hay algún comentario que me incomoda, hago respiraciones, termino la partida y me despejo con otra cosa. Después lo hablo con esa persona.
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Pharah y Mercy, Overwatch

Soy consciente de que jugar online nos ofrece una gratificación mayor que los juegos offline. Jugamos en equipo, recibimos recompensas por nuestras victorias y, por supuesto, nos mostramos a los demás. Jugar en equipo también incluye cierto nivel de frustración que, por supuesto, es aceptable, pero deja de serlo cuando esa frustración se canaliza con el resto de jugadores. Para mí, es importante trabajar en este sentido. Sí, yo tengo ansiedad. Y eso supone que debo trabajar en algunas cosas. Pero los demás, amigos míos, también deben trabajar en algo: su frustración, habilidades sociales, gestión emocional… ¿Os suena exagerado? Bueno. Puede que si lo pensamos en frío, acabar insultando o acosando a personas que, simplemente, no te han podido curar cuando tu querías en tu videojuego favorito, también suene algo exagerado. 

Todos, absolutamente todos, necesitamos reflexionar sobre nuestra respuesta a la frustración en videojuegos online. Te eches demasiado la culpa a ti mismo o desfogues tu enfado con los demás, necesitas parar y volver a comprender por qué comenzaste a jugar en un primer momento: divertirte. Cada juego online nos ofrece opciones para pasar el rato y opciones para competir. Y en ese abanico debéis encontrar vuestro sitio, pero siempre desde el respeto al otro.

Quería escribir este artículo, en parte, esperando que otras personas que sientan lo mismo que yo puedan sentirse identificadas, pero también para hacer pensar a otras. No quiero centrar el tema en las comunidades que rodean a los videojuegos mencionados, porque creo que la toxicidad es nuestra y todos debemos trabajarla, más allá de la comunidad en la que nos movamos. Tampoco quería ofrecer recetas. Cada uno tiene sus recursos, su proceso y gestiona su situación en base a ellos. Espero que, con mis palabras, al menos, os hayáis sentido comprendidos y, sobre todo, que hayáis pensado en qué podéis cambiar vosotros para hacer sentir cómodos a los demás. 

 

Nos vemos online.

Boop!

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Sombra, Overwatch

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VanesaOJ
VanesaOJ @VanesaOJ

Pedagoga trabajando en salud mental. Fundé www.perspectivamente.com y escribo en www.laincubadorapedagogica.com. Poco tiempo libre y mucho videojuego, peli y serie por disfrutar. La ansiedad me persigue pero soy más rápida (a veces).

12 comentarios
Elisa
Elisa 14/04/2018 a las 12:48 pm

Ostras! Ha sido empezar a leer y sentirme totalmente identificada. Es triste ver como la gente se pone en tu contra por algo que se supone que es una afición y la clave es divertirse, lo otro debería ser algo secundario, se juegue bien o no.
Yo fui también una jugadora en League of Legends y había partidas en las que jugaba mejor y otras peor ( como tod@s), pero al final me cogía tal ansiedad que en vez de pasarlo bien, me culpaba, me sentía fatal y pensaba que no valía para nada. Y los insultos que recibía diciéndome de todo tampoco ayudaron. La gente llega a ser muy cruel y al final jugar a este tipo de juegos no compensa. Desde entonces prefiero jugar en solitario a juegos de campaña en las que solo se necesita un jugador y lo paso bien, que eso es lo importante. Aunque reconozco que a veces me gustaría probar algún juego online en consola (PS4) y ver que tal, pero es pensar en qué puede ser igual que en el LoL y se me quitan las ganas.
Gracias por escribir un artículo hablando sobre este tema, creo que puede ayudar a otras personas que se han sentido igual.

VanesaOJ
VanesaOJ 18/04/2018 a las 5:56 pm

Me alegro de que te hayas sentido identificada, porque mi intención era ayudar un poquito con mi punto de vista y mi forma de vivir esto, que por supuesto, cada una tiene la suya :). Cada cosa lleva su tiempo, yo en el LoL lo pasé fatal y me atreví a jugar a OW después de que me insistiesen mucho, mucho >_< . Me sigue dando ansiedad, pero la verdad es que disfruto muchísimo. Espero que algún día puedas jugar online de nuevo y sentirte segura <3. Gracias a ti por leerme y dejarme un trocito de tu historia ^^.

Zak
Zak 14/04/2018 a las 12:53 pm

Genial artículo, como siempre. Caigo en el grupo de los que a veces reaccionan mal a una mala jugada de algún compañero, aunque intento muy fuerte evitar criticar a quien juega conmigo, a veces creo que se me nota demasiado, es algo que intento arreglar, y aprovecharé tus consejos para que pase menos a menudo.
**Gracias**

VanesaOJ
VanesaOJ 18/04/2018 a las 5:57 pm

Es curioso, porque caes en ese grupo pero también caes en mi grupo de gente con la que me siento segura. Lo bonito de esto es que yo puedo darte un coscorrón y seguir igual de segura contigo :).

Gracias a ti por ser mi tanque favorito, en OW y en mi día a día <3

Anónimo
Anónimo 15/04/2018 a las 1:31 am

100% identificado contigo… Sé que padezco de ansiedad pero al leer este artículo me he dado cuenta de que se trata de TAG.
En mi caso la ansiedad es tal que siento dolor en el lado izquierdo del pecho, como si se tratase de pinchazos; incluso hubo una temporada que estuve con taquicardias, horrible.

Y mi experiencia con el LOL es muy similar a la tuya, vaya, perfectamente hasta podría haber escrito yo exactamente lo mismo.

Gracias por escribir este artículo.

VanesaOJ
VanesaOJ 18/04/2018 a las 6:12 pm

Yo acabé ingresada unas horas en urgencias con taquicardias también, hasta que me dijeron que era ansiedad después de hacerme todas las pruebas que tocaban. Ahora cuando pasa ya estoy algo más tranquila (?).

Me entristece ver que hay tantas personas con experiencias similares a la mía, pero por otro lado me alegro de que este artículo os haya hecho sentiros indentificados, y, al menos, no sentiros solos.

Gracias por leerme <3

Martin
Martin 15/04/2018 a las 11:04 pm

¡Muy buen artículo! Muchas gracias por compartir tu experiencia, que seguro ayudará a muchas personas 🙂

Por cierto, ¿Qué personajes son tus favoritos en Overwatch?

Un saludo.

VanesaOJ
VanesaOJ 18/04/2018 a las 6:13 pm

¡Muchas gracias!

Pues estoy disfrutando tanto de cada personaje que me cuesta. Ayer, por ejemplo, me lo pasé genial jugando el evento con Lucio. Soldado es mi main, Reaper también me flipa y como tank, siempe elijo a Orisa. Moira también me parece muy divertida ^^.

Seth Garamonde
Seth Garamonde 17/04/2018 a las 10:24 am

Soy discapacitado visual e hipersensible. Nunca he tocado LOL (ni me atrevo) pero si que juego a Overwatch. Es un juego que intenta fomentar la colaboración y un ambiente más o menos bonito pero que, al final, acaba lleno de la misma gente frustrada y agresiva que cualquier otro juego entre los que, en alguna ocasión, me he encontrado yo mismo.

Cuando juegas sientes la presión de que no quieres fallar a tus compañeros y, aunque no te digan nada, acabas pasándolo mal si no consigues rendir. Esto sobre todo lo vemos en las “Ranked” donde la obsesión por ganar se maximiza. Rara es la semana en que no reporto a unos pocos por insultos o “comentarios abusivos” como los viene a llamar el propio juego. A decir verdad lo disfruto más ahora que está el evento PVE durante este mes y lo lamentaré mucho cuando acabe.

Esto acaba recordando, de alguna forma, a cuando se hacen equipos de futbol y nadie te quiere coger porque eres el eslabón más débil y todos quieren ganar. Cuando no eres un “pro” parece que no tienes derecho a jugar en equipo. Al final la competitividad se come estos juegos y se le da más importancia de la que debe tener.

Mi solución no es otra que jugar menos para no llegar a verme saturado por los malos comentarios y las personas tóxicas que sigue habiendo pese a los visibles esfuerzos que Blizzard está haciendo para banearlos. Supongo que esto es la naturaleza humana y tampoco podemos luchar contra ella del todo.

VanesaOJ
VanesaOJ 18/04/2018 a las 6:19 pm

Bueno, está claro que luchar contra esto es complicado. Al fin y al cabo yo no puedo cambiar cómo se comportan los demás (como jugadora, como profesional puedo intentarlo, pero eso es otro tema). Lo que sí que creo es que haciendo reflexionar a la gente vamos consiguiendo que empaticen y entiendan qué repercusiones tienen sus actos. En definitiva, creo que sí que se pueden hacer cosas. Primero, con nuestra propia actitud, poniendo nuestro granito de arena y, segundo, desde la educación.

Al final cada uno tiene sus soluciones, claro. Yo he podido llegar a crear ese espacio seguro para mí, pero sé que no pasa en todos los casos. Espero que poco a poco puedas sentirte cómodo jugando y disfrutes del juego del todo :).

¡Gracias por comentar!

Olga
Olga 17/04/2018 a las 3:37 pm

LoL nunca me llamó la atención, pero World of Warcraft fue mi perdición desde 2007 (Burning Crusade) hasta principios 2013 (Myst of Pandaria).
Pase por un montón de guilds, pero en casi todas era calificada como la cazadora manca (llevaba una elfa de la noche) cualquier otro cazador de la guilds hacía más dps que mi cazadora. No había manera, por muy equipada que fuera, con gemas, enchats y lo que se terciara en cuanto llegábamos al boss me entraban los nervios ansiosos, los dedos se liaban y no había manera de encadenar los ataques de forma correcta (luego, en el muñeco entrenamiento con tranquilidad, el dps claro subía pero en el Boss, chutada hasta las orejillas a mí la dedos no me iban y el corazón me latía como si hubiera.hecho la maratón de NY….)
Al final, hacía las raids en grupos aleatorios (total, en las guilds me veían tan manca que ni me metían en los grupos de raid), las instances, si había un grupo desagradable hasta me he antes de terminar tras el primer Boss… (yo insistía, a cabezona no me gana ni Cristo).
Pero, te seré sincera en una cosa, ¿Sabes cómo disfrutaba del juego? Questeando. Yo solita, con mi petición, Azrael (un gato sombra del Valle de Tuercespina), todo el mundo “lleva un oso para questear que es más fácil” que manía tienen de hacerte mansplaning hasta en los juegos, puto oso. Si prefiero ir con el gato y conservar, los talentos de Dominio de Bestias (quest, raid, instance) porque se adecua, a pesar de los dedos hechos un nudo, a mi forma de jugar y moverme en el escenario… Pero cada dos por tres tenía que oír “la jodía catalana de la cazadora manca de dominio de bestia…. ”
También dejé de jugar, tiempo, nervios, dinero, mudanzas… aunque visto ahora (años después de dejarlo) más estable y regular tengo unas ganas de sacar a mi elfa de la noche a recorrer esos mundos que se ha perdido los últimos años… (Bueno y de probar overwatch, que le tengo mucha curiosidad a Través, Mercy y Moira…)

VanesaOJ
VanesaOJ 18/04/2018 a las 6:22 pm

¡Nos pasa lo mismo!

Yo nunca raideé por miedo. Veía las tensiones que habían en mi hermandad y decidí que las raids no eran mi sitio. Disfrutaba más bien como tú: haciendo misiones, paseando, descubriendo sitios nuevos… Antes sentía que así no aprovechaba el juego y ahora siento que ¡¡vaya tontería!!, lo que importa del juego es mi forma de disfrutarlo y vivirlo. Lo demás es completamente secundario.

Te animo a probar ow, a mí me encantó y mira que tenía miedo, de verdad de la buena.

¡Un abrazote y gracias por comentar!

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