Car Mechanic Simulator, en busca de los tornillos perdidos

Car Mechanic Simulator, en busca de los tornillos perdidos

14/07/2019 | Nix | 1 comentario

Si me habéis leído alguna vez, sabéis que soy ese tipo de persona que va tropezando de simulador en simulador porque me parecen de lo más divertido del mundo. Así que cuando me encontré con el Car Mechanic Simulator de Red Dot Games en PS4 saqué a mi mecánica interior, me enfundé el mono (insolente rosita, claro está) y me tiré de cabeza a arreglar coches. Quita, Toretto, que eres un aficionado. 

Nuestra historia comienza en el vídeo inicial, en el que vemos a un señor que por sus tatuajes podría ser Gladiolo, pero no, somos nosotras. Ese es el único momento en el que nos vemos, pero el Gladiolo ya se queda en nuestros corazones. Él quiere ser un buen mecánico y arreglar su nuevo-pero-antiguo Barracuda del 70, además de montar su propio taller y dedicar su vida a su sueño de grasa y tuercas. Y a ello nos vamos, empezando con un tutorial que nos muestra el enorme taller que conseguiremos tener en algún momento de nuestras vidas, en el que pondremos a punto cada pieza, cambiaremos aceite, pintaremos coches, los pondremos a prueba, restauraremos coches antiguos por completo… pero eso en otro momento. En cuanto termina el lujoso tutorial, en el que no nos explican absolutamente nada, acabamos en un pequeñísimo taller donde comenzaremos nuestra carrera. Por suerte, puedes trabajar a tu ritmo y las primeras reparaciones son bastante sencillas, basándose principalmente en cambios de aceite y revisiones de frenos. El propio modo historia es el que te hace de tutorial, dejándolo en un mero puesto de “mira todo lo que puedes conseguir si trabajas lo suficiente”.

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Por supuesto que lo primero que hice fue pintar un coche de rosita

En su momento este juego salió en Steam con enormes problemas técnicos, al Car Mechanic Simulator 2018, que allí tenía el año porque no era el primero que salía, le costó arrancar (no pun intended) por culpa de su interfaz, sus bugs y todas esas cosas sin testear que no esperas encontrar en tu flamante juego nuevo. Sin embargo, la versión de consola ha salido extremadamente pulida, consiguiendo incluso que no se haga complicado el uso del mando en vez de teclado y ratón, con unos menús con forma de círculo que te permiten seleccionar fácilmente todo lo que necesites: el almacén, la tablet para comprar piezas, tus notas, el estado del coche, etc. Se hace muy ágil y sencillo, en un par de minutos te habitúas a los controles y empiezas a desmontar las piezas a toda velocidad. No es todo magnífico, porque a cambio de ese manejo tan bien hecho nos llevamos unos gráficos que podrían haber mejorado un poco, porque la potencia de la consola (y del PC, donde salió antes) podrían permitírselo. No son excesivamente malos, dejan ver perfectamente cada pieza, los materiales y el escenario en sí, pero poniéndonos quisquillosas podríamos pedir un poquito más de detalle para completar e igualar el realismo que tienen bajo el capó y darle el toque que haría que visualmente fuese una maravilla.

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Hablemos de lo importante, el gameplay. Teniendo en cuenta que es un simulador, ya os podéis imaginar que no es precisamente un juego de acción trepidante. Y esa es la gracia. Aquí estamos para desmontar, seguir desmontando, desmontar un poco más y luego volver a montar. En tu pequeño taller te dedicas a coger llamadas, hacer que te traigan el coche y, una vez ahí, investigar qué le pasa. La mayoría de las veces llegará un coche lleno de óxido que al verlo te entrarán ganas de decirle al dueño que igual es hora de pensar en cambiarlo, pero tú no estás ahí para opinar, sino para buscar el problema principal por el que no va bien. Al principio te piden ellos mismos cosas concretas: cambia los neumáticos, cambia los filtros, cambia el aceite… pero pronto se complica la cosa y vienen contándote que el coche suena raro o que lo revises, que seguro que le pasa algo. Y es que si hay una cosa que nos enseña este juego es que deberíamos explicarle mejor los problemas del coche al mecánico, y que estos no exageran tanto las facturas cuando ponen el precio a la mano de obra (o no tanto como parece). 

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Cuando te metes bajo el capó para buscar esa maldita pieza que está estropeada te das cuenta de que no todos los coches del juego son iguales, y por lo tanto, los motores, ruedas y demás piezas tampoco. También descubres que para cambiar un pequeñísimo trozo de metal lo más probable es que tengas que desmontar antes otras 15 cosas, con todos sus tornillos, llevándote más tiempo del que creías cuando estabas viendo la ficha del coche. La única ventaja es que al menos es bastante fácil encontrar las piezas defectuosas, porque son marrones del óxido que tienen. Además, cuando las quitas, al observarlas en el inventario ves que aparecen con un porcentaje y una barra de color verde, ámbar o roja que te dice de forma muy clara qué hay que cambiar sí o sí. Por suerte esas piezas puedes meterlas en tu lista de la compra e ir a encargarlas al ordenador que, a pesar de lo que siempre se dice de que hay que esperar porque tiene que venir de Alemania, tu compra aparece al momento en el inventario. ¡Y solo te queda volver a montar cada cosa en su sitio! 

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A medida que vas trabajando y labrándote un nombre en el mundo de los mecánicos también vas mejorando tus capacidades y el tamaño del taller, todo para facilitar tu trabajo de detección de problemas. Podrás tener acceso a todo tipo de pruebas, calibraciones, test e incluso acabarás probando el coche recién arreglado en un circuito cerrado (en el que ni confirmo ni desmiento la posibilidad de que haya volcado algún que otro coche de un cliente). Todo para ofrecer el mejor servicio y poder dedicarte a lo que más te gusta: repararlos desde 0 e incluso tunearlos un poquito. Todo esto, lógicamente, es muy caro, así que tendrás que ir haciendo trabajos aquí y allá, aprovechando subastas y viajes a cobertizos, reparando y revendiendo… Lo que se viene conociendo como un pozo de horas, vamos. Pero hay que tener en cuenta un detalle, y es que todo esto que os he contado sucede en el modo historia, y si lo que quieres es ir directamente a montar tu propio coche sin tener que aguantar las peticiones de los clientes, ¡estás de suerte, también puedes hacerlo! En el modo sandbox puedes hacer literalmente lo que te dé la gana, horas de diversión sin ningún tipo de límite, como si fueses un mecánico rico con todo el tiempo del mundo.

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Algo que quiero destacar antes de finalizar y que, personalmente me parece bastante importante, es la posibilidad bastante alta de que acabéis con un mareo horrible. Si conocéis los efectos de la enfermedad del simulador, tened cuidado con este juego, id poco a poco y, sobre todo, desactivad el motion blur. Por primera vez en este tipo de juegos de simulación me he encontrado con este problema y ni siquiera puedo identificar el motivo, que por el movimiento de desmontar una rueda o un tubo de escape no debería provocar un mareo tan exagerado. Al fin y al cabo, no es un Portal que te haga ir saltando y atravesando paredes. Pero al desactivar la opción del motion blur se hizo muchísimo más llevadero y no hubo ningún problema mayor, así que pensad en vuestra salud y controladlo muy bien.

En definitiva, si os gustan los coches y los simuladores no sé a qué estáis esperando. Podréis ver en primera persona que modificar un coche no es tan fácil como parece, que todo es muy caro y que es mucho más seguro que trasteéis con vuestros coches cuando éstos son digitales, así que os recomiendo muy fuerte que le deis una oportunidad. ¿De cuántos segundos creéis que podéis conseguir que sea vuestro coche?

 

Copia del juego proporcionada por PlayWay, ¡muchas gracias!

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Nix

I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.

1 comentario
thebedisburning
thebedisburning 14/07/2019 a las 9:19 pm

Me ha flipado este artículo, que chill parece todo 💖

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