Análisis de Gestalt: Steam and Cinder
23/07/2024 | Meren Plath | No hay comentarios
Desde su primer tráiler, Gestalt: Steam and Cinder me llamó la atención y me dejó las expectativas bastante altas. No solo por ser un metroidvania muy cercano a los clásicos, sino también por el diseño del mundo y de sus personajes y su historia. Después de haber pasado más de 15 horas buceando por su mapa y enfrentándome a todo tipo de enemigos, creo que ha cumplido de sobra con lo que prometía.
En este juego nos pondremos en la piel de Aletheia, una suerte de mercenaria —soldner— que intenta ganarse la vida en Canaan, la ciudad de vapor, cumpliendo toda clase de trabajos. Sin embargo, tras un encargo de rescate en el que las cosas terminan torciéndose, Aletheia se ve envuelta en una trama que amenaza los cimientos de la civilización. Tendrá que luchar contra ejércitos mecánicos y mercenarios corruptos para salvar a la humanidad, mientras busca venganza contra aquellas personas que condenaron a su pueblo, Ikalla, cuando era pequeña.
Gestalt: Steam and Cinder tiene una historia rica y compleja, de la que alcanzamos a ver solo la superficie. La cinemática introductoria nos da unas pinceladas necesarias para poder entender todo lo que vamos a leer durante el juego, y nos deja elaborar nuestras propias teorías sobre lo que puede pasar. Prácticamente todos los personajes nos darán información valiosa tanto de la misión principal como de lore en alguna que otra ocasión. Estamos ante un título con bastante texto, pero presentado de una manera accesible de leer y sin caer en infodumps innecesarios. Es quizás lo que le aleja más de ser un metroidvania clásico, pero la historia lo merece.
Sin embargo, en cuanto a mecánicas y gameplay estamos ante un homenaje a títulos como Castlevania: Symphony of the Night o Metroid Fusion. Tenemos por un lado una exploración bastante entretenida y asequible —con algún que otro secreto por el mapa— junto con un combate ágil y fácil de entender, lo que hará que la exploración por los diferentes biomas de Canaan sea memorable. Cada zona, además, tendrá un jefe en el que tendremos que usar sí o sí las habilidades que vayamos desbloqueando. El avance es un poco más lineal y tiene menos backtracking que en otros juegos de este género, pero para nada empaña la experiencia general. Todas las habilidades nos servirán, además, si queremos completar el juego al cien por cien. Si decidimos hacer solo la historia nos llevará unas ocho horas, pero si queremos ser completistas podemos llegar fácilmente a las doce o quince. Es un título muy asequible en cuanto a duración y logros, y también en cuanto a dificultad. No estamos ante un metroidvania que requiera de una habilidad pasmosa tanto en combate como en el movimiento por el escenario —salvo en unas zonas concretas, y que son opcionales—, y los jefes no se hacen tan cuesta arriba. El foco principal de Gestalt: Steam and Cinder está en su historia y en la exploración, no en el combate. Y se agradece.

Para hacernos la vida más fácil explorando, dispondremos de un amplísimo árbol de habilidades que nos dará desde más fuerza hasta más capacidad en el revólver, o mejorando incluso las habilidades como el dash. Podremos ir completándolo como queramos, acercándonos a un estilo más ofensivo o más defensivo. Los puntos de habilidad los conseguiremos principalmente subiendo de nivel, pero también desbloqueando vínculos —estaciones para recuperar vida y energía, además de guardar partida— o rompiendo ciertas bolas rojas repartidas por el mapa. Hay puntos de habilidad de sobra en todo el juego como para completarlo, y en cierto momento necesitaremos también esos puntos de habilidad para comprar algunos objetos si queremos completar al cien por cien el juego.
El diseño de mundo y de personajes es otro de los puntos fuertes de este juego. Canaan y sus regiones tienen, en su mayoría, estética steampunk, a la que acompañan también vestigios de guerra y de destrucción. Elementos que hacen que consigamos meternos todavía más en la historia y en los secretos de cada una de las regiones. El diseño de personajes también tiene mucha personalidad y refleja toda esa estética que tiene el resto de escenarios del juego. Además, hay detalles que se observan en algunos de los retratos de personaje según avanzamos en la historia —y que no quiero destripar porque son bastante spoiler— pero que se agradecen. Es una manera de mostrar el cuidado y cariño que se les ha puesto a todos los elementos del juego.
Siguiendo con el diseño de Gestalt: Steam and Cinder, tanto los menús como la interfaz del juego se ven muy bien y ofrecen toda la información de un vistazo. Me ha llamado la atención que en la pantalla del juego apareciera la misión seleccionada de manera constante, y ocupando una buena parte de ella. Se acaba ignorando fácilmente al cabo de unos minutos, pero quizás hubiera sido más adecuado reducir un poco su tamaño. En cuanto al diseño del mapa le hubiera favorecido ser menos esquemático, porque en muchas ocasiones cuesta distinguir cómo se puede entrar a una sala o a una zona del mapa —y también se hace complicado si queremos alcanzar el cien por cien del mapa recorrido—. El mapa lo iremos completando mientras avanzamos, pero podemos conseguir iconos extra en algunas tiendas para ubicar los corgis, los tesoros y otros elementos, algo bastante útil.

La música de este título también ayuda a la inmersión. Cada uno de los temas está seleccionado cuidadosamente y acorde a la zona en la que estemos. Tendremos una música algo más relajada en Ikalla mientras que en el mar de chatarra será mucho más melancólica. Los jefes también tienen música bastante memorable y ominosa, algo que podremos comprobar especialmente en el último enfrentamiento del juego.
Gestalt: Steam and Cinder llega totalmente traducido al español, con una localización muy buena y cuidada, pero que no aparece acreditada, al igual que el resto de idiomas a los que se ha traducido. Es una lástima que el equipo de traducción no tenga un sitio aquí porque el vocabulario e historia del juego son complejos, y se nota el esfuerzo y mimo para que todo cuadre como debe ser.
Gestalt: Steam and Cinder logra reunir y ejecutar muy sabiamente todos los elementos principales de un metroidvania para ofrecernos un título con sabor a clásico. Mecánicas pulidas con una exploración bastante asequible y un combate equilibrado son los ingredientes principales de esta historia, que os atrapará si buscáis un juego de este género que se aleje de los que requieren de mucha habilidad o que tengan mecánicas tipo souls.
be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.

