Pim, pam, pum, tengo una pistola

Análisis de Squirrel with a gun

Análisis de Squirrel with a gun

Hacen falta más juegos que no se tomen en serio, que parodien a otros —sin caer en burlas fáciles— y que sean, simplemente, absurdos. Y a decir verdad es algo que Squirrel with a gun consigue hacer, y de manera bastante efectiva, en unas pocas horas de gameplay, llenas de momentos totalmente disparatados y salpicados de humor y juegos de palabras.

En este título nos pondremos en la piel de una ardilla que, por casualidades del destino, confunde un importante objeto con una bellota dorada. Este objeto está custodiado y a buen recaudo por una organización secreta que se empeñará en perseguirnos hasta acabar con nuestra ardilla por haber robado este preciado artículo. Sin embargo, no estará indefensa mientras intenta librarse de los agentes. Este roedor es experto en el uso de armas de fuego y no dudará en llevar una encima para quitarse de en medio a cualquiera de sus perseguidores, así como a sus jefes. Tendremos que recorrer una pequeña ciudad en busca de estas bellotas doradas, que nos permitirán desbloquear armas y vehículos para poder enfrentarnos a esta poderosa agencia secreta.

El gameplay de Squirrel with a gun es bastante simple. Tendremos que ir recorriendo cada uno de los niveles consiguiendo bellotas normales, las bellotas doradas que hay en cada uno de ellos, además de trajes, recargas de munición y filtros para el modo foto. En cada una de las zonas nos indicarán cuántos objetos hay de cada clase y, además, al puro estilo Assassin’s Creed, podremos subirnos a un poste para ubicar dónde se encuentra cada uno de ellos. Son pistas visuales que nos pueden dar una idea de cómo llegar a conseguir cierto objeto, pero que en el caso de los puzles se quedan escasas. Hay algunas bellotas doradas bastante enrevesadas de conseguir, especialmente en los últimos niveles, en los que he necesitado repasar todos los rincones y probar si con algún traje conseguía hacerlo. 

Sin embargo, y como bien dice el título, aquí lo importante es el arsenal de armas de fuego que iremos desbloqueando a lo largo del juego. Desde una pistola básica hasta un lanzamisiles, pasando por un rifle de francotirador o una escopeta. Nuestra ardilla podrá armarse con lo que quiera para eliminar a los agentes, atracar a los pobres civiles inocentes o incluso ayudarnos a llegar a sitios a los que no podremos llegar de otra manera. Se nota el trabajo que se ha puesto en recrear las físicas de todas las armas, ya que cada una de ellas contará con un retroceso diferente, y dependiendo de cuál usemos, podremos llegar más alto o podremos sostenernos más tiempo en el aire. Esta mecánica es una de las más curiosas de todo el juego, y que sin duda me ha parecido bastante original. Cada una de estas armas contará con un remate especial que podremos usar contra los agentes. Son movimientos totalmente exagerados y ridículos pero que nos sacarán una buena carcajada. Además, tendremos disponibles tres vehículos —un coche teledirigido, unos esquís acuáticos y un dron— para recorrer las zonas con mayor tranquilidad —o a mayor velocidad—, además de poder alcanzar algunas que de otra manera no podríamos. 

Las peleas contra los dos jefes de Squirrel with a gun, eso sí, se me han hecho cuesta arriba por los controles y la cámara, que son sin duda los puntos más flojos de todo el juego. Nuestra ardilla salta muchísimo y aunque nos puede venir bien en muchos casos, en otros es nuestra perdición. Así, los controles de los vehículos, especialmente el del coche y la lancha, son complicados porque nos encontramos con el mismo problema. Aceleran mucho de repente y el manejo con los joysticks de la Playstation 5 se hace a veces excesivamente difícil. Quizás un mayor ajuste de la sensibilidad de los controles haría esto mucho más sencillo. En cuanto a la cámara, al seguir a la ardilla, en muchas ocasiones nos pondremos a nivel del suelo y detrás de ella, lo que nos corta el campo de visión o lo limita mucho. Además, si nos ponemos de esta manera la ardilla pasa al primer plano y bloquea totalmente lo que tenemos delante, y apuntar o lanzar algo se hace muy complicado. Más de una vez he perdido mucho tiempo en lanzar o apuntar hasta que he encontrado un ángulo de visión que no estuviera totalmente bloqueado por nuestra peluda protagonista. 

Otro de los puntos flojos de Squirrel with a gun es su duración. Completar el juego al cien por cien (con todas las nueces doradas, trajes, recargas y filtros de foto) nos puede llevar menos de diez horas, especialmente si llevamos el dron. Una vez terminamos de recoger todo, y aunque podamos seguir jugando a atracar a transeúntes o a buscar las maneras más bestias de destruir a los agentes, se pierde todo el aliciente para seguir jugando. En pasarnos los dos jefes del juego podemos invertir unas cuatro o seis horas. No tenemos ninguna clase de postgame, más allá de repetir las secuencias de los jefes, y creo que queda un poco escaso de contenido al final. 

Pero el punto gracioso, y una de las cosas que más me ha hecho apreciar este título, es la parodia que hace a las películas de agentes secretos como James Bond y de juegos como Hitman. La banda sonora nos recordará en algunos momentos que parece que estemos dentro de uno de esos títulos, escapando de las malvadas garras de la guarida de nuestro mayor archienemigo. Estos puntos, mezclados con la comedia y el absurdo de la mayoría de las situaciones, hacen de Squirrel with a gun una muy buena parodia de este tipo de obras. 

Otra de las cosas que me han gustado mucho han sido los juegos de palabras que tendremos en algunos de los puzles o zonas, y que se nota que han sido pensados y trabajados. Sin embargo, ninguna de las personas que ha traducido los textos del juego aparece en los créditos. Reconocer el trabajo de estos profesionales debe seguir estando a la orden del día, y hay que continuar reclamando que aparezcan junto al resto del equipo que ha hecho posible el juego. 

Squirrel with a gun es un simpático plataformas de acción y disparos con el que podremos pasar un buen rato mientras nos llenamos los bolsillos de nueces, nos disfrazamos y derrotamos a todos los agentes que podamos. Sus problemas de control y cámara empañan, en algunas ocasiones, esta breve y divertida experiencia, que también podéis conseguir en formato físico gracias a Meridiem Games. Además del juego completo, tendréis dos aspectos extra, un atuendo exclusivo, un póster y una hoja de pegatinas. Así que ya sabéis, toca coger vuestra mejor arma y defender vuestras nueces como si no hubiera un mañana.

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Meren Plath
Meren Plath @serendipia_s

be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.

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