Voy pidiendo cita con la psicóloga del centro
Análisis de ASYLUM
11/05/2025 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Con todo lo que me gusta el terror, debo admitir que son pocos los juegos que acabo probando. Podría excusarme con que no tengo tiempo, y así es, pero la realidad es que buena parte de títulos abusan demasiado de persecuciones y jumpscares para mi gusto. Por tanto, en cuanto leo las descripciones y huele a “criatura pesada”, mi interés cae en picado. Mientras que los sonidos estridentes los tolero mejor, pero me acaban generando el mismo efecto que las persecuciones: pereza y ganas de terminar el juego o abandonarlo. Por suerte, rebuscando en el baúl del terror, a veces encuentro algo que capta mi atención y acabo descubriendo pequeñas joyas. Tal es el caso de ASYLUM, que si bien no es para todo el mundo, al menos hay que concederle que lo hace muy bien en lo que a terror se refiere. Pero vayamos por partes.
Cuando Nix me pasó el enlace a la página de Steam del juego, recuerdo añadirlo a la lista de deseados diciendo “parece un walking simulator sin persecuciones”. Y bueno, estaba parcialmente equivocada. ASYLUM es un point and click en primera persona. De hecho, cuando digo que no es para todo el mundo es precisamente por esta razón. Esta forma de movernos, al principio, puede hacerse bola, no tanto por vivir la aventura recorriendo la pantalla con el ratón, sino por la falta de agilidad. Y es que pasearemos pantalla a pantalla, y cada clic vendrá con una pequeña animación de movimiento. Sea abrir una puerta, avanzar por un pasillo o desplazarnos por una habitación. Esto hará que perdamos parte de la inmersión al no caminar a nuestro paso, a nuestro ritmo. Sobre todo cuando intentemos avanzar más rápido y debamos adaptarnos al ritmo que marcan las animaciones.
Por suerte, una vez nos acostumbremos, no tardaremos en sumergirnos en la investigación. Y es que encarnamos a un protagonista que acude al Instituto Mental Hanwell con intención de dar algo de sentido a una serie de imágenes aterradoras que han estado atormentándole. Sin embargo, el lugar que creía abandonado resulta estar todavía en funcionamiento y sufriendo una serie de reformas. Circunstancia que le obliga a dar más explicaciones de las que le gustaría, aunque mantendrá cierta información reservada por lo que pueda pasar. Información que no voy a compartir con la intención de que lo descubráis por vuestra cuenta (y riesgo) si os despierta el suficiente interés.

Por supuesto, que el Instituto siga en activo implica que no podremos pasearnos libremente, habrá restricciones. Y deberemos adaptarnos a la vida del lugar, sea buscando otro camino para acceder a una sala, ayudando al personal con alguna tarea, o dejando para otro momento lo de explorar una zona en concreto. Sin embargo, la propia investigación nos irá llevando en la dirección que debemos tomar. Y si bien no siempre sabremos qué debemos hacer, no tardaremos en descubrirlo si agotamos todas las opciones de diálogo con el resto de personajes. O si volvemos a recorrer salas o pasillos que habíamos o creíamos haber investigado.
En cualquier caso, podremos orientarnos consultando la libreta en la que anotamos buena parte de la información necesaria para desenvolvernos sin problema. Así, tendremos a mano en todo momento no sólo nuestras tareas, sino también los temas que han quedado en el aire, las personas que hemos conocido y, por supuesto, los objetos que hemos guardado. Todo ello debidamente etiquetado para no perdernos en menús. Y al pausar el juego, además de acceder a los ajustes, encontraremos una sección de entrevistas por si queremos refrescar algún diálogo. También podremos consultar aquí visiones y notas que hayamos descubierto a lo largo de nuestra investigación.
ASYLUM se encuentra disponible en múltiples idiomas, entre ellos el nuestro, aunque las voces se mantendrán siempre en inglés con un buen doblaje. De todos modos, los equipos de traducción, debidamente acreditados, han hecho una labor cuidada y pulida en la que, si acaso, encontraremos algún error tipográfico de forma muy puntual. Algo que probablemente se arreglará en próximas actualizaciones. Y esta oportunidad de disfrutar de la obra en nuestro idioma es de agradecer sobre todo por la cantidad de texto que nos espera. Al menos si queremos empaparnos bien de la historia. Y es que si bien encontrar notas y archivos es algo más bien opcional, incluso relacionado con el coleccionismo, la verdad es que nos proporcionará un buen trasfondo. Además de información por la que podremos preguntar a los personajes.
Lo mismo ocurre con pequeñas visiones que desbloquearemos en ciertas situaciones si enfocamos la vista hacia determinados objetos o producto de nuestro avance. De modo que parte del conocimiento de la historia correrá a nuestro cargo, ya que puede que nos perdamos la miga de la investigación si únicamente nos dedicamos a completar puzles y pasear de un lado a otro. El final será el mismo, eso sí. Y es posible seguir el hilo sin encontrar o leer todas las notas, aunque recomiendo dedicarles un momento.

En cuanto a la duración de nuestra partida, podemos ir a tiro fijo, siguiendo la lista de tareas y teniendo las conversaciones justas y necesarias para avanzar. O podemos explorar cada rincón aunque ello nos obligue a volver sobre nuestros pasos en más de una ocasión, dejándonos llevar por la mera curiosidad. Bien es cierto que a quien se le haga cuesta arriba el movimiento point and click, quizás quiera terminar cuanto antes… o sueñe con la posibilidad de moverse libremente, aunque no pueda correr. Yo debo admitir que a ratos se me hacía pesado, pero en términos generales fui capaz de disfrutarlo tal y como es, y me llevó unas 7 horas acabarlo. Además, los puzles no resultan imposibles, aunque requerirán de buena memoria o de tener a mano algo en lo que hacer anotaciones.
Por su parte, ASYLUM brilla en su ambientación. Nos envolverá con un apartado audiovisual que merece la pena disfrutar a oscuras y con auriculares. Sin abusar de jumpscares innecesarios, nos mantendrá en tensión por lo que pueda pasar y en qué momento. También pasearemos por el Instituto tranquilamente durante bastante tiempo, algo que hará que nos relajemos, que estar alerta continuamente no es sano. ¿Qué es lo malo? Que si alargamos demasiado este paseo, aunque sea porque hemos perdido el objetivo o no lo tenemos del todo claro, podríamos llegar a aburrirnos. Sin embargo, no tardaremos en encontrar algo que nos ayude a avanzar. Además, durante los paseos seguiremos sintiendo que nos movemos por un lugar oscuro, lleno de ruidos perturbadores y signos de abandono.
Debo admitir que me cuesta decidir si se trata de un juego que recomendaría. Sin duda, es una buena obra de terror en lo que a ambientación e historia se refiere, pero la forma de movernos puede no ser para todo el mundo, perdiendo al público que priorice la agilidad de caminar libremente. Esto, además, provoca que pasemos buena parte del tiempo recorriendo tranquilamente un lugar a cuya “turbiedad” nos acostumbraremos pronto. Sí, seguiremos tensándonos al descubrir un área o sonido nuevo, pero no tardaremos en volver a habituarnos en cierta medida.
Por tanto, no puedo más que dejar que cada cual decida si quiere o no adentrarse en el Instituto Mental Hanwell y conocer su historia. Acompañar a nuestro protagonista en su investigación y ver si es capaz de descubrir su conexión con la institución. A fin de cuentas, este lugar no sólo no ha cerrado sus puertas, sino que está en plena reforma, lo que sólo puede significar que cumple con su función, ¿no?
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie
Etiquetas: asylum, exploración, horror, hp lovecraft, Misterio, point and click, primera persona, scratches, senscape, terror, terror psicológico, un jugador

