Análisis de Mirage 7
09/04/2026 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Cuando salen tantos títulos de golpe como en algunos meses de los últimos años, suelen pasar dos cosas. Por un lado, que nos abrumemos y nos escondamos en una cueva hasta que pase la oleada, probablemente jugando a algo que tenemos machacadísimo. Y, por otro, que nos centremos en uno o dos de esos lanzamientos y nos olvidemos del resto. No por falta de interés, sino porque nuestra lista de deseados ya hace tiempo que se convirtió en un cajón de sastre. Por desgracia, los más perjudicados por este fenómeno son los indies. Cuanto más pequeños, más afectados. Y aquí es donde entra Mirage 7, un juego de puzles que llegó a mi ludoteca allá cuando salió y al que no he podido asomarme hasta hace un par de días. ¡Y eso que he tardado unas 5 horas en pasármelo!
En esta aventura en tercera persona acompañaremos a Nadira, y su lagarto Jiji, en busca de un oasis en el desierto. No porque se mueran de sed, sino porque allí encontraremos la forma de ayudar a la hermana de nuestra protagonista. Y es que al parecer nos estamos dejando llevar por una leyenda, siguiendo la pista a la Princesa Perdida. Tiempos desesperados requieren medidas desesperadas, o algo así, ¿no?
Por suerte, Nadira resiste bien el calor y no nos faltará agua en la cantimplora. Ni formas de rellenarla, sea en fuentes de todo tipo o utilizando hojiacuáticas, que podremos recoger por el camino y acumular en nuestro inventario. Además, sin tener que preocuparnos por gestionar el espacio, aunque con sus limitaciones. Por ejemplo, sí deberemos vigilar la munición de nuestro tirachinas, dado que podremos guardar 20 piedras y 10 semillas de loto. Aunque reabastecerse no será complicado.
Utilizaremos las piedras como munición genérica y las semillas de loto para enfrentarnos a espíritus malignos, aunque nuestra arma principal será una daga. En cualquier caso, los combates no consistirán exclusivamente en machacar botones, debiendo aprender a esquivar y mantener las distancias. Tampoco es que nos vayan a hacer sudar, al menos en dificultad Normal, pero una mala secuencia de golpes puede ser mortal. Sobre todo porque Nadira se tomará su tiempo en beber de la cantimplora para recuperar vida. Y los enemigos no dudarán en aprovechar para acercarse y/o golpearnos con fuerza.

De todos modos, la acción no es la base del juego, pudiendo contar el total de enemigos que afrontaremos en nuestra partida, tanto con Nadira como con Jiji. Porque sí, en determinadas situaciones, tomaremos las riendas del lagarto para poder avanzar y también tendrá sus pequeños obstáculos en el camino. Y es que Mirage 7 se centra sobre todo en la resolución de puzles. Algunos de los cuales nos harán volver sobre nuestros pasos, en ocasiones incluso varias veces.
Esto se debe a que nos moveremos por escenarios acotados, incluso en el desierto, en los que tendremos todo lo necesario para avanzar. Por lo que iremos resolviendo pequeños rompecabezas cuya resolución dependerá de objetos ocultos, rayos de luz que deben llegar a un punto en concreto, pequeñas plataformas y mucho ingenio. Y si bien puede que algunas soluciones no estén claras desde el principio, si observamos atentamente, o utilizamos la visión de Jiji, no tardaremos en dar con la respuesta. También es importante recordar que podemos correr, saltar y combinar objetos de nuestro inventario.
Y conforme exploremos, descubriremos pistas y, sobre todo, tablas y pergaminos que contarán una historia más allá de la misión de Nadira. Algo que añade un trasfondo tan misterioso como perturbador. Como si el rostro que ocupa nuestra pantalla de vez en cuando, emitiendo extraños mensajes, no fuera lo suficientemente siniestro por sí solo. Además, aunque las voces del juego están en inglés, nos llega traducido a varios idiomas, entre ellos el español latino, que siempre es un plus.
Recorrer cada lugar de un lado para otro también nos permitirá disfrutar del apartado audiovisual del juego. Mirage 7 es un indie sencillo, pero no está falto de detalles, sabiendo aprovechar sus escenarios acotados y cuidando sobre todo el diseño de personajes. Bien es cierto que echaremos en falta cierta fluidez en el movimiento de nuestra protagonista, especialmente en combate o con algunos saltos. Pero tampoco perjudicará en exceso nuestras idas y venidas. Si acaso, deberemos aprender a combatir con precaución, reservando golpes que podríamos encajar para no arriesgar la vida.

Mirage 7 es uno de esos juegos que pasan desapercibidos pero se disfrutan un montón cuando se les hace un hueco. Sus 5 horas de puzles, con algo de acción, invitan a sumergirse en una sola sesión o espaciarlo aprovechando sus cambios de escenario. Sin miedo a olvidar dónde nos habíamos quedado, gracias a las anotaciones de Nadira en su diario, o a perder el hilo de su historia. Tampoco requerirá que tomemos notas para la resolución de puzles, dado que todo lo que necesitamos estará a mano. Incluso veremos en todo momento los controles del personaje, no sea que no recordemos cómo encender la antorcha —sí, me ha ocurrido, ¿qué pasa?—, por ejemplo.
Se trata de un título con gran potencial, en el que las luces brillan más que las sombras. Y donde las malas pasadas en combate se olvidan tan pronto como acaba el encuentro. Utiliza sus recursos de forma satisfactoria, siendo plenamente consciente de sus limitaciones. De igual modo que ofrece una historia, con sus cosillas, que si bien es menos sorprendente de lo que pretende, sí sostendrá nuestra atención hasta el final. Y es que, cuando se acumulan tantos lanzamientos de tantas horas, a veces lo único que apetece es echar un ratico resolviendo unos buenos puzles. Todo sea por tratar de ayudar a la hermana de Nadira… o pasar más tiempo con Jiji.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie
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