¿Querías violencia extrema? Pues toma dos tazas
Análisis de Mortal Kombat 1
28/09/2023 | Aonia Midnight | No hay comentarios
No son pocas las horas que invertí con mi hermano (o contra él) en diversos juegos de lucha. Sin embargo, es posible que desde Injustice: Gods Among Us no me haya dejado caer por ninguno más allá de un par de enfrentamientos esporádicos. No tanto por falta de ganas como de tiempo, ya que este género nunca es una opción a la hora de escoger el siguiente en la pila. Por suerte, Mortal Kombat 1 ha llegado a mi vida dando un golpe en la mesa… y me ha hecho morder el polvo.
La duodécima entrega de la saga Mortal Kombat supone un reinicio de la misma. De ahí su nombre. Cada vez que iniciemos el juego veremos una cinemática, que podremos saltar, en la que nos ponen en contexto. Y es que el Guardián del Tiempo creó una nueva era con la intención de que todos los seres tengan la oportunidad de encontrar la paz. Sin embargo, dependerá de los mortales y ya sabemos lo que eso significa.
Si continuamos con la Historia, desvelaremos toda una trama llena de conspiraciones, traiciones, dramas personales y acción. Nos adentraremos en solitario, pero nos permitirán escoger tanto el modo de dificultad como si queremos que aparezcan secuencias de machacar botones. Y si bien es cierto que podría ser una mera excusa para conocer a los personajes, la realidad es que se trata de una historia que engancha. Está fragmentada en 4 actos y dividida en 15 capítulos, y viajaremos a través de una serie de cinemáticas en las que se integran a la perfección los combates.
Cambiaremos a menudo de personaje, lo que significa que también lo harán sus movimientos. Por suerte, en el menú de pausa podremos ver una lista de comandos con los que realizar ataques propios de quien manejemos, así como todas las combinaciones generales posibles. Esto impedirá tanto que nos dediquemos a pulsar desesperadamente teclas o botones como que nuestro oponente nos dé una paliza. Y es que en su dificultad intermedia, los combates aprietan pero no ahogan.
En cualquier caso, Mortal Kombat 1 cuenta con una serie de tutoriales que se recomienda hacer antes de adentrarse en el juego. A través del apartado Aprender, conoceremos todo lo necesario para afrontar cualquier reto que se nos ponga delante. Podremos probar o perfeccionar nuestras habilidades en Entrenamiento y Fatalities, y aprender movimientos y combos gracias al Tutorial.
Además, avanzando en éste conseguiremos monedas que invertiremos en el Templo para obtener recompensas aleatorias, como estéticas para los personajes. Y si bien cuenta con una Tienda, deberemos gastar dinero real para hacernos con la mayoría de artículos disponibles. O créditos de temporada para el apartado correspondiente, que conseguiremos jugando.

Con estos elementos personalizaremos a los Kombatientes, pudiendo escoger el traje, los colores, las provocaciones (estáticas y en movimiento) y los remates (Brutalities y Fatalities) que queramos. En el caso de los Kameos, sólo podremos cambiar el color de su ropa. Por su parte, otra forma de conseguir recompensas estéticas o para la Kolección será a través de la Kampaña. Cada vez que superemos con éxito un enfrentamiento, desbloquearemos una serie de artículos.
La Kampaña no se restringe únicamente a la Historia, sino que encontraremos también Invasiones y Torres. Todo ello para una sola persona. En las Torres, desbloquearemos pedacitos de historia derrotando a un número específico de rivales según la torre escogida. Las Invasiones, por su parte, nos ofrecen aventuras que cambiarán en cada temporada, donde recorreremos casilla a casilla un lugar, escogiendo el camino a seguir y enfrentándonos a diversos enemigos. Como si del tablero de un juego de mesa se tratara.
Con cada combate superado, conseguiremos experiencia y monedas que podremos utilizar en la tienda de la aventura y la forja. Así, compraremos y mejoraremos objetos que nos ayudarán a lo largo del camino. De igual modo, desbloquearemos recompensas al aumentar nuestro rango de maestría gracias a la experiencia obtenida, sea en Torres o en Invasiones. Esto sólo se aplica al personaje que estemos utilizando, por lo que tendremos que cambiar de Kombatiente, según lo que queramos conseguir. También obtendremos experiencia para nuestro perfil de juego, independientemente del Kombatiente que utilicemos, al avanzar en Torres e Invasiones o completando misiones diarias y semanales.
Pero siendo un videojuego de lucha no todo será para una sola persona. Mortal Kombat 1 ofrece varios modos para disfrutar (o sufrir) en compañía. Así, podremos enfrentarnos a alguien de forma local, sea escogiendo las características de cada combate en su momento u organizando nuestro propio torneo. También existe la opción de juego en línea. En cualquier caso, elegiremos el personaje, el Kameo que nos acompañará y el escenario que más nos guste. Al terminar, escogeremos si queremos una revancha o cambiar de personajes.
Para establecer las reglas del combate, deberemos navegar por el menú de ajustes. Será aquí donde seleccionemos el número de rondas y su duración, pero también la dificultad de los enfrentamientos. Llama la atención el amplio apartado de accesibilidad, en el que encontraremos desde un lector de pantallas hasta guías de audio adicionales o diferentes modos de daltonismo entre otras cosas. También podremos silenciar nuestro micrófono o a otras personas.
Cabe decir que no podremos acceder a los ajustes del juego una vez dentro de la partida. Esto significa que, independientemente de si estamos en la historia, en los tutoriales o enfrentándonos a otra persona, deberemos salir al menú principal para realizar las configuraciones pertinentes. Cambios de dificultad incluidos. Por esto es recomendable acceder a los tutoriales antes de meterse de lleno en Mortal Kombat 1. No tanto para no aporrear botones sin ton ni son, sino más bien para hacernos a los tiempos de los movimientos. Y es que no siempre será tan sencillo como seguir las indicaciones de la lista.

En cualquier caso, no será rara la vez que realicemos bien un combo y el juego no responda como se espera. Así fue como más me frustré en los tutoriales. No tanto por no acertar en los movimientos, que todo es cuestión de repetición, sino por las veces que el juego no parecía reconocer la secuencia, debiendo repetirla. Y es que algunas combinaciones son tan rápidas que conseguirlas no es apto para todos los niveles de habilidad. Otras veces, el acierto parece más una cuestión de azar que de destreza.
Por su parte, Mortal Kombat 1 cuenta con un apartado audiovisual cuidado al detalle. Gráficamente es espectacular y que nos llegue traducido y doblado en nuestro idioma no hace sino poner la guinda. Bien es cierto que llama la atención el uso de la “k” en algunas palabras, no tanto por donde la encontramos sino por lo aleatorio que puede parecer en algunos textos.
Tampoco pasan desapercibidas algunas cargas. En la Historia a veces se congelaba la secuencia, permitiéndome escuchar el diálogo unos segundos antes de que aparecieran la imagen y subtítulos correspondientes. Incluso el símbolo de autoguardado parecía quedarse estático en determinados momentos. Por suerte, esto no se traslada a los combates, pudiendo disfrutarlos con fluidez, aunque la transición que da pie a uno sí pareciera algo entrecortada a veces. Y tampoco es algo que ocurra tan a menudo como para resultar molesto, aunque sí afecta a la experiencia, al ocurrir en algunos de los momentos más emocionantes.
Dejando a un lado estos detalles, Mortal Kombat 1 es un juego de lucha que va más allá de la violencia gratuita. Muestra algunos cambios que no desentonan dentro de la saga, como es el caso de los Kameos, que no serán determinantes en los enfrentamientos. Y centra el reinicio sobre todo en una historia que no sólo engancha, sino que está plagada de humor. Sin afectar por ello a las partes más tensas u oscuras de la trama ni chocar con la violencia extrema de algunas secuencias. Todo aparece en su debido momento y encaja a la perfección, sin pretender que nos la tomemos en serio ni busquemos sentido a lo que ocurre.
Sin duda, se trata de un título que invita a adentrarse en la saga a quienes todavía no lo habían hecho, pero que no suelta la mano de quienes han estado ahí siempre (o desde hace años). Yo, por lo pronto, voy preparando una habitación para mi hermano. Es hora de la revancha.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

