Para galleta la que te va a dar esta
Análisis de Cookie Cutter
28/12/2023 | Meren Plath | No hay comentarios
Tener a veces un juego con exceso de violencia viene bien para descargar todas las emociones negativas que se nos acumulan. Si a eso le sumamos un combate ágil, con posibilidad de hacer combos a cada golpe que demos, y una exploración rápida y fluida, tenemos con nosotros a Cookie Cutter, el robot más letal de estos lares.
La historia nos traslada al espacio, donde se ha instalado la Megaestructura, una suerte de planeta creado por la unión del vacío y la materia. Este lugar ha sido colonizado por una megacorporación malvada, INFONET, que prometió una utopía e inmortalidad hecha a base del trabajo de unos robots llamados Denzels. Sin embargo, el líder de esta corporación engañó a todo el mundo y utilizó sus almas para hacer funcionar a los robots. 200 años más tarde, con la Megaestructura en decadencia, Shinji Fallon, la creadora de Denzel Cherry —la protagonista— es secuestrada por la familia Garbanzo, que gestiona la Megaestructura, dejando a Cherry moribunda y hecha literales pedazos. Sin embargo, un alma caritativa llamada Raz nos reparará, y nos dará a una ayudante, llamada Regina —con una forma algo curiosa— que nos acompañará en nuestra aventura de derrotar a INFONET y liberar a Shinji.
Dos de las cosas en las que más destaca Cookie Cutter es en ser increíblemente violento y muy irreverente. Sin ir más lejos, Regina tiene una forma que recuerda a cierta parte del cuerpo (y que rima con ella, si pensamos mal), y los diálogos no se cortan a la hora de usar tacos y palabras malsonantes. Los combates son sangrientos y además podremos eliminar de manera brutal a los enemigos si están aturdidos. Sin embargo, ambos elementos están muy bien integrados dentro del juego y van de cara con lo que ofrecen: un metroidvania violento y descarado, con una protagonista segura de sí misma, algo faltona y con poco miedo dispuesta a darlo todo para rescatar a su novia.
El gameplay de este particular juego es muy fluido, y se recomienda jugar con mando. En Steam, además, tiene incorporada compatibilidad con mando de Xbox y de PlayStation, lo cual se agradece. Las combinaciones de botones para encadenar ataques son fáciles de ejecutar y nos haremos rápido a ellas. Quizás lo más complicado de ejecutar son los parrys, puesto que es difícil calcular bien cuándo dar al botón para poder hacer el bloqueo en cuanto se ve el destello azul del enemigo. En cuanto al resto de mecánicas, son todas bastante intuitivas y son fáciles de hacer.

El combate de Cookie Cutter es el alma del juego: rápido, agresivo y que premia las estrategias de acercamiento y de combinar ataques ligeros y cargados. Cherry tendrá esos dos tipos de ataques. Mientras que el primero será la base con la que juguemos y no nos consumirá energía —llamada vacío—, el que demos con el arma que hayamos equipado será el cargado, y ese sí que gastará nuestra barra de energía. Sin embargo, recargar es fácil, puesto que lo haremos usando el ataque base o eliminando a enemigos, por lo que combinar ambos tipos es la clave para salir victoriosa de cualquiera de los enfrentamientos. Hay muchos tipos de monstruos y criaturas repartidas por todos los biomas, algunas más fuertes que otras, así que saber cuáles son sus patrones de ataque o cómo se mueven es vital para no morir en un pasillo cualquiera.
La exploración también juega un papel importantísimo. Tenemos diez biomas para explorar, cada uno con sus secretos, y todos ellos vestidos con un aura postapocalíptica muy decadente, y que cuentan la historia de la Megaestructura. Por cada una de las zonas encontraremos pedazos de lore que desgranan momentos de personajes secundarios o de las propias facciones enfrentadas: INFONET y los rebeldes que quieren destruirla. Y además, cada una de ellas sirve como relato de lo que ocurrió y del propio declive del lugar. También nos encontraremos a algunos NPCs que nos darán misiones secundarias, además de contarnos su historia o la del lugar. Un mundo muy rico, cómodo de explorar por la facilidad con la que se avanza a veces, y que recompensa la curiosidad de la persona que juega. Encontrar salas ocultas es igual de satisfactorio que en metroidvanias clásicos, y se nota cómo los desarrolladores entienden y comparten el amor por el género.
En el aspecto gráfico, este título ha optado por crear su mundo totalmente a mano, con ilustraciones y animaciones hechas a la manera tradicional. Tiene un estilo visual muy particular y que destaca, sobre todo por la manera en la que todo está animado. Ningún frame está fuera de sitio, y se nota el cariño y dedicación que tiene este juego detrás. A pesar de ser un mundo postapocalíptico futurista, no recurre a los colores pálidos ni al filtro amarillento. Este título esconde un mundo en destrucción pero lleno de matices, secretos y colores. Es una maravilla visual, y otro de los puntos en los que destaca.

A pesar de que Cookie Cutter brilla en muchos aspectos, también falla en otros como la cámara del juego. No es estática pero cada pantalla tiene un zoom distinto, y no fomenta mucho el uso de la misma. Hay combates en los que no estamos centrados en la acción y es fácil perder de vista a Cherry, sobre todo en zonas donde tendremos que enfrentarnos a oleadas de muchos enemigos. El juego no incluye ninguna opción para poder cambiar el zoom, lo cual a veces resulta frustrante y empaña un poco la experiencia. Otra cosa que me ha sorprendido ha sido la falta de subtítulos en la cinemática inicial, que está totalmente en inglés. Es fácil quedarse con todo si tenemos buen oído con este idioma, pero tener ese apoyo visual sería una opción estupenda, porque es ahí donde nos cuentan buena parte de la trama.
Las voces, además, están totalmente en inglés, pero todos los diálogos vienen subtitulados al castellano, con el equipo de traducción —y del resto de idiomas disponibles— totalmente acreditado. El trabajo a nivel sonoro es impecable, con un reparto que capta perfectamente la esencia de cada uno de los personajes, y que nos mete de lleno en el mundo de Cookie Cutter.
No es fácil innovar en un género como el metroidvania, y este título no lo pretende, al menos a nivel mecánico. Sí ofrece una nueva perspectiva a nivel visual, con un combate frenético, visceral y algo caótico, y al que cuesta un poco coger el truco. Todo mientras lideramos una suerte de revolución contra el capital y rescatamos a nuestra novia de las garras de una megacorporación. Cookie Cutter está lleno de acción y es perfecto para descargar tensión, y gustará a la gente habitual del género por su manera de implementar elementos clásicos de estos juegos.
be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.

